Félix Torralba, ex CRO del Real Mallorca, ficha por Grupo Kaizen para liderar su nueva etapa de crecimiento y expansión
“La confianza lo es todo y la confianza se construye”, afirma Torralba, que apuesta por la calidad, la profesionalización y el talento

Vuelve a Mallorca con un reto mayúsculo: coger las riendas de Grupo Kaizen y preparar a la compañía para dar el siguiente salto. Después de dos años en Madrid al frente de las relaciones institucionales y el marketing de PreZero España, Félix Torralba regresa a las Islas para asumir como CEO una empresa que conoce desde hace casi una década.
Su llegada coincide con un momento clave para Kaizen, que encara una nueva fase de crecimiento y expansión apoyada en una trayectoria de consolidación y en un sector, el de la seguridad privada y los servicios auxiliares, que afronta desafíos como la falta de profesionales y la necesidad de elevar la calidad y la especialización.
Torralba pone el foco en las personas, la profesionalización y la capacidad de adaptación al cliente, con un horizonte estratégico que mira a 2030 sin perder de vista una máxima: crecer, sí, pero hacerlo con identidad, prudencia y sostenibilidad.
PREGUNTA.- Vuelve a Mallorca después de dos años en Madrid y lo hace para asumir el liderazgo de Grupo Kaizen. ¿Qué le llevó a aceptar este nuevo reto?
RESPUESTA.- Si tuviera que responderte en pocas palabras, te diría que es el proyecto empresarial en sí, el que me hace apostar por volver a Mallorca e incorporarme al Grupo Kaizen. Si me pides que lo amplíe, te diría que es la suma de tres elementos básicos: las personas detrás del Grupo Kaizen; el momento en el que se encuentra el proyecto; y, sobre todo, la base tan sólida con que se llega a este momento de madurez empresarial y que permite afrontar esta nueva etapa de crecimiento y expansión con muchísimas garantías.
P.- Kaizen es un proyecto que conoce desde hace años. ¿Qué ha encontrado ahora que le ha convencido de que este era el momento adecuado para dar el paso?
R.- Como bien dices, conozco Kaizen desde hace casi 10 años. En este tiempo, he trabajado con ellos y he visto cómo el grupo se ha consolidado sobre la base de su capacidad operativa, dando respuesta a situaciones y eventos complejos, así como a su capacidad de adaptación al tipo de servicio y a las necesidades que demanda específicamente cada cliente.
En estos diez años se han creado, establecido y perfeccionado factores diferenciales que han hecho que el grupo se haya consolidado como uno de los grandes referentes en Mallorca en seguridad privada en sectores tan exigentes como el turismo y el ocio, los grandes eventos.
Si a ello le sumamos que el sector de la seguridad privada atraviesa un momento de crecimiento y solidez, con retos importantes, por supuesto, pero que cada vez cuenta con un mayor grado de profesionalización, mayor número de infraestructuras críticas que cubrir y servicios esenciales que prestar, con tendencias al alza y expectativas de seguir creciendo, nos encontramos con un momento idóneo para afrontar este nuevo reto.
P.- El mercado balear de la seguridad privada y los servicios auxiliares ha cambiado mucho en los últimos años. ¿Qué oportunidades y qué desafíos ve actualmente en este sector?
R.- A lo largo de mi trayectoria profesional en Baleares he tenido la suerte de trabajar muy estrechamente con el sector turístico, tanto en el ámbito empresarial como con las administraciones públicas de las islas, de manera que he podido seguir muy de cerca esa evolución.
Creo que hay un amplio consenso respecto a los retos del sector servicios en Baleares, y nosotros no somos ajenos a ellos. El principal, ser capaces de crear un empleo atractivo y competitivo, atrayendo y reteniendo talento. En un sector tan regulado como el de la seguridad privada o tan diversificado como el de los servicios auxiliares, la clave es poder contar con personal cualificado y comprometido que sea capaz de prestar servicios de calidad.
Durante mucho tiempo, el sector servicios se ha regido exclusivamente por el precio y eso es un riesgo para un sector tan crítico y fundamental como el nuestro. La apuesta por la calidad, la capacidad y la diversificación en los servicios ha de marcar la diferencia, también en nuestro sector. Lo que marca la diferencia y, por ende, el gran reto son las personas. Que la gente se identifique con nosotros y se sienta a gusto y respaldada cuando se enfunda el uniforme de Kaizen, así como que nuestros clientes nos asocien a la calidad y la capacidad de nuestros servicios.
P.- ¿Hasta dónde quiere llevar a Grupo Kaizen? ¿Hay una hoja de ruta concreta en materia de crecimiento, nuevas líneas de negocio o expansión territorial?
R.- Desde luego que contamos con las bases para todo ello. Como te decía inicialmente, la fase de consolidación del grupo se ha hecho, si me permites la expresión, “con buena letra”, asentando bien los pilares de servicio a la par que estableciendo esos factores diferenciales que nos hacen ser competitivos y que nos están permitiendo analizar todo tipo de especialización de servicios, crecimiento sectorial y territorial en esta nueva etapa. Trabajamos en ello y forma parte de nuestro Plan Estratégico 2027-2030.
P.- En un sector tan ligado a las personas, ¿qué importancia tendrán la profesionalización, la formación y la captación de talento dentro de su estrategia?
R.- Lo indicábamos antes, no sólo en la seguridad o en la prestación de servicios auxiliares, cuando un sector está tan ligado a las personas, hay que apostar por la formación y por la creación de empleo atractivo que genere estabilidad y permita beneficiarnos de la experiencia que van adquiriendo nuestros profesionales.
Hay muchas cuestiones en nuestro sector resaltables en este sentido, pero hay otras muchas que no lo son. El convenio colectivo ha incorporado subidas salariales importantes en los próximos años, necesarias sin duda, y el sector cada vez cuenta con más servicios que son exigidos en el marco del cumplimiento normativo.
Ahora bien, en sectores con márgenes tan ajustados y las dificultades de contar con personal habilitado, es absolutamente fundamental la colaboración normativa y la puesta en valor del servicio para afrontar todos los retos a los que nos enfrentamos como sector. Hablamos de servicios calificados como esenciales y críticos. Hay que pedir que se ponga en valor el servicio, y se apueste por la calidad y la capacidad que comentábamos anteriormente, a nivel privado y público. Le pongo un ejemplo: en Baleares son muchas las licitaciones que quedan desiertas o que acumulan altos volúmenes de descubiertos debido, entre otras cuestiones, a que las licitaciones no se adaptan a la realidad social y económica actual.
P.- Su última etapa profesional ha estado vinculada a PreZero España, al frente de las relaciones institucionales y el marketing. ¿Qué aprendizajes de esa experiencia considera especialmente útiles para dirigir ahora Kaizen?
R.- Ha sido una etapa profesional maravillosa que me ha permitido conocer y vivir en primera persona lo que supone formar parte de la estructura y de la operativa de una gran multinacional, líder en su sector.
Han sido dos años muy enriquecedores, durante los cuales he ampliado significativamente mi experiencia en aspectos cruciales como la importancia de estructurar adecuadamente los proyectos y de implementar procesos operativos y de toma de decisión ágiles y eficientes, la capacidad de planificación, monitorización y seguimiento para medir el rendimiento empresarial, la gestión del talento y de los RRHH. Han sido dos años muy enriquecedores.
También me ha permitido trabajar con grandes profesionales y empresas que nos pueden servir de ejemplo y aprendizaje, a la vez que dar apoyo a la hora de iniciar esta nueva etapa de crecimiento y expansión.

P.- También conoce muy bien el mundo del deporte y la gestión empresarial por su etapa como CRO del Real Mallorca. ¿Qué le enseñó aquella experiencia sobre liderazgo, gestión de equipos y toma de decisiones que ahora pueda aplicar a Kaizen?
R.- La mayor parte de mi vida profesional ha estado muy ligada al deporte, y, sin duda, son sus valores los que me han hecho prosperar profesionalmente. No sólo durante mi etapa en el RCD Mallorca, cada una de las etapas profesionales me ha aportado experiencias y conocimientos, aciertos y errores que se traducen en valiosas herramientas a la hora de afrontar este reto.
De mi etapa en el club, destacaría la importancia de construir y contar con una identidad clara y un propósito bien definido. Saber quién eres y qué transmites, qué objetivos persigues y a qué retos te enfrentas, a quién prestas servicio y qué ofreces. Sólo así consigues que la gente de lo mejor de sí, se identifique contigo y se sume a tu proyecto. Es un factor diferencial para que un cliente apueste por ti y te confíe sus servicios.
P.- En el fútbol existe una presión constante por obtener resultados a corto plazo. En una empresa, en cambio, el crecimiento exige también una visión a largo plazo. ¿Cómo entiende usted el equilibrio entre ambas cosas?
R.- No entiendo el uno sin el otro. Nosotros trabajamos sobre un Plan Estratégico a 3 años, sin perder de vista los objetivos anuales, pero también planteando acuerdos e inversiones a diez o más años. Tenemos claro que el proyecto del Grupo Kaizen alcanza el largo plazo y tenemos mucha ilusión por cubrir cada etapa del camino. Con muchísimo potencial y ambición, pero también, como buena empresa mallorquina que somos, con prudencia y responsabilidad. Si me lo permites, es la unión de mis dos últimos capítulos profesionales: crecimiento y sostenibilidad.
P.- Kaizen está creciendo en un mercado en el que la confianza y la reputación son fundamentales. ¿Qué valores quiere que identifiquen a la compañía bajo su dirección?
R.- Un antiguo jefe me decía que la marca es aquello que tú dices ser y la reputación, aquello que el otro percibe de lo que tú dices ser. Creo que el esfuerzo por hacer bien las cosas todos estos años es lo que ha convertido la reputación del grupo en un activo sobre el que construir.
Hablamos de seguridad, de proteger y vigilar lo más importante. A nuestras familias y nuestros seres queridos, nuestras empresas y actividades, nuestros hogares, nuestra propia integridad y la de nuestros clientes o visitantes. La confianza lo es todo y la confianza se construye; no se puede exigir sin más. Hay que formarse continuamente, conocer los objetivos de nuestros clientes, entender sus necesidades y sus servicios, escuchar activamente y adaptarse.
Esa capacidad de adaptación y flexibilidad nos ha hecho llegar hasta aquí y es la base de esta nueva etapa. Nuestra identidad como empresa se fundamenta en la confianza que depositan en nosotros y en nuestro compromiso con la calidad, la profesionalidad y la eficiencia en lo que hacemos y en cómo lo hacemos.
P.- Desde su nueva posición tendrá que relacionarse con administraciones, empresas y diferentes agentes económicos y sociales de Baleares. ¿Qué importancia concede a esa relación institucional para el desarrollo de la compañía?
R.- Durante mi etapa profesional en Mallorca he trabajado muy estrechamente con las Administraciones Públicas y considero que mantengo una relación muy fluida y cordial con todas ellas. Creo que el haber colaborado con proyectos singulares y de especial interés turístico y social y el haber cumplido siempre con los compromisos adquiridos suponen una buena base de confianza.
En seguridad privada, como servicio esencial que somos, queremos y tenemos que formar parte de la evolución del modelo económico y turístico de las islas. Un modelo que necesita de los servicios y que necesita que la convivencia y el desarrollo de la oferta complementaria sean de calidad y se desarrollen de manera ordenada y segura. Pero para ello necesitamos asegurar que estamos alineados en cuanto al punto de partida en que nos encontramos y que la regulación se desarrolle de acuerdo con la realidad del sector en el territorio.
En la actualidad, uno de los principales retos es que Baleares cuenta con un déficit de vigilantes titulados para el número de servicios exigidos. Un reto que se ha de afrontar conjuntamente entre las empresas y la administración pública. Las empresas tenemos capacidad de aportar soluciones, pero siempre de manera coordinada con la Administración y el desarrollo normativo.
P.- Si dentro de tres años volvemos a sentarnos para hacer balance de su etapa como CEO de Grupo Kaizen, ¿qué tendría que haber ocurrido para que Félix Torralba considere que el proyecto ha cumplido sus objetivos?
R.- Soy una persona exigente y me cuesta pensar que pueda dar por cumplidos los objetivos como tales. Sin entrar a identificar números u objetivos concretos, si dentro de tres años volvemos a sentarnos y pese a todo el crecimiento que hayamos obtenido, seguimos siendo fieles a nuestra identidad y nos seguimos diferenciando por nuestra capacidad operativa y nuestra capacidad de adaptación al cliente, estaremos sin duda alguna en el buen camino.