MALLORCA

Denuncian que para poner una denuncia por robo en cuarteles de la Guardia Civil de Baleares hay que pedir cita previa y esperar varios días

La falta de efectivos de la Guardia Civil en Baleares dificulta la atención a los ciudadanos en algunas dependencias de la Benemérita

Guardia Civil Inca
Dependencias de la Guardia Civil de Inca donde para denunciar tienes que pedir cita previa.
Julio Bastida

La falta de efectivos de la Guardia Civil en Baleares dificulta la atención a los ciudadanos en algunas dependencias de la Benemérita, donde, según los testimonios trasladados a OKBALEARES, las víctimas de robos se encuentran con la necesidad de solicitar cita previa y esperar dos o tres días para formalizar una denuncia. Los casos relatados en Inca y Marratxí vuelven a poner el foco en la disponibilidad de personal y de patrullas para atender las necesidades de los vecinos de los municipios de la demarcación de la Guardia Civil.

La situación genera malestar entre los ciudadanos que, después de sufrir un delito, esperan poder acudir a un cuartel y presentar la correspondiente denuncia sin tener que regresar varios días después. Según los afectados, la falta de disponibilidad para atenderles de forma presencial complica un trámite fundamental para dejar constancia de los hechos y aportar información que pueda ayudar a esclarecer lo ocurrido.

Uno de los casos más llamativos se ha producido en Inca, donde una vecina sufrió un robo en su domicilio. Tras descubrir lo sucedido, llamó para solicitar asistencia policial, pero, según su relato, fue una patrulla de la Policía Local de Inca la que acudió a la vivienda, después de que les comunicaran que la Guardia Civil no disponía de unidades para atender el aviso en ese momento.

La afectada explica que, una vez atendida la incidencia, acudió a las dependencias de la Benemérita para formalizar la denuncia. Sin embargo, allí se encontró con que debía solicitar cita previa y esperar hasta el martes, casi cuatro días después de haber sufrido el robo.

«Nos robaron en casa, llamé a la Guardia Civil y vino una patrulla de la Policía Local de Inca porque nos dijeron que sus compañeros no tenían unidades y que debíamos poner la denuncia en dependencias de la Guardia Civil. Cuando fuimos, nos dijeron que teníamos que pedir cita previa y nos dieron para el martes, casi cuatro días después», relata la vecina.

La afectada expresa su indignación por tener que esperar varios días para completar un trámite después de haber sufrido un robo en su propia vivienda. La situación, según denuncia, aumenta la sensación de desprotección de quienes esperan una respuesta ágil por parte de los servicios policiales.

«¿Qué será lo próximo? ¿Que nos estén matando, llames al 062 y te digan que pidas cita previa para enviarte una unidad?», se pregunta la vecina de Inca, que critica las dificultades que se encontró tras el robo.

Otro episodio llamativo se produjo en Festival Park, en Marratxí, donde una joven sufrió el robo de su teléfono móvil. Según la información trasladada a este periódico, cuando acudió al cuartel el Instituto Armado para denunciar lo ocurrido, le indicaron que debía solicitar cita previa o desplazarse a dependencias de la Policía Nacional en Palma para que le recogieran la denuncia y posteriormente la remitieran a la Guardia Civil.

La falta de efectivos de la Guardia Civil en los municipios de Mallorca también condiciona la disponibilidad de patrullas, especialmente durante los turnos nocturnos, cuando las unidades deben cubrir amplias extensiones de territorio y atender incidencias en diferentes localidades.

Un veterano agente de la Benemérita consultado por OKBALEARES describe las dificultades con las que trabajan algunas unidades. Según explica, en determinadas noches apenas dos o tres patrullas tienen que cubrir una zona que se extiende desde Lluc hasta Sineu, pasando por distintos pueblos de Mallorca.

«Somos muy pocas unidades y, encima, como tengas un Viogen —un caso de violencia de género— o un acompañamiento de un detenido al médico, esa patrulla la perdemos casi toda la noche. Las policías locales nos tienen que echar una mano», señala el agente.

Su testimonio apunta a la presión que soportan las patrullas de la Guardia Civil en Mallorca, que deben atender avisos de seguridad ciudadana, robos, actuaciones relacionadas con la violencia de género y otros servicios que pueden prolongarse durante horas. Cuando una unidad queda ocupada en una intervención, disminuye el número de efectivos disponibles para responder a otras incidencias.

La colaboración de las policías locales resulta importante para responder a determinadas incidencias, como ocurrió en el caso relatado en Inca. Sin embargo, los agentes consultados advierten de que esta cooperación no elimina la necesidad de disponer de suficientes efectivos de la Guardia Civil para cubrir las funciones que corresponden a la Benemérita en su demarcación.

Los agentes de la Guardia Civil, por su parte, necesitan contar con los medios humanos y materiales necesarios para desarrollar su trabajo y responder a las necesidades de los municipios que tienen asignados. La escasez de personal no solo repercute en la carga de trabajo de las plantillas, sino también en la capacidad de mantener patrullas disponibles y atender a los ciudadanos.

Los casos de Inca y Marratxí vuelven a poner el foco en la falta de efectivos de la Guardia Civil en Baleares, una cuestión que afecta a la organización de los servicios y a la atención que reciben los vecinos.

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