Un militante del PSOE agrede a un periodista de OKDIARIO en el mitin de Sánchez en Dos Hermanas: «Te parto el móvil»
Varias mujeres tuvieron que intervenir para contener al hombre y evitar que continuara increpando al periodista
"Cuando termine el acto te vas a enterar de lo que es una agresión", llegó a advertirle el socialista al periodista de OKDIARIO
Un militante socialista que participaba en la organización del acto de precampaña de Pedro Sánchez en Dos Hermanas ha agredido a un periodista de OKDIARIO tras golpearle el teléfono móvil y tirárselo al suelo mientras grababa la entrega de pulseras del PSOE a los asistentes que llegaban en autobuses fletados para el mitin. El individuo, que intentó impedir que el reportero continuara grabando, llegó a amenazarle con romperle el dispositivo y le desafió con expresiones intimidatorias como «¿Tú quieres ver lo que es una agresión?».
Los hechos se han producido este sábado durante el acto celebrado por el presidente del Gobierno en Dos Hermanas, uno de los grandes feudos socialistas de Andalucía. Un periodista de OKDIARIO estaba grabando cómo varias personas repartían pulseras del Partido Socialista a los asistentes que descendían de los autobuses. Estos distintivos permitían acceder a las zonas más próximas al escenario habilitado para el mitin de Sánchez.
Mientras documentaba la llegada de los asistentes y la distribución de las pulseras, dos personas se colocaron delante de la cámara para obstaculizar la grabación. El reportero se limitó a desplazarse para mantener el plano y continuar registrando lo que estaba sucediendo. Fue entonces cuando intervino uno de los hombres que participaban en la organización de la llegada de los autobuses y del dispositivo del acto.
El individuo le propinó un manotazo al teléfono móvil y lo lanzó al suelo. Acto seguido, lejos de disculparse por lo ocurrido, se dirigió al periodista con una frase cargada de sarcasmo: «Ten cuidado, que se te cae el móvil».
El reportero acudió inmediatamente a los agentes de la Policía Nacional de la Unidad de Intervención Policial (UIP) que se encontraban en las inmediaciones para comunicarles que acababa de ser agredido. La situación escaló entonces todavía más, hasta el punto de que varias mujeres tuvieron que intervenir para contener al hombre y evitar que continuara increpando al periodista. El militante socialista comenzó a exigirle que dejara de grabarlo a grito de: «Te reviento el móvil si me sigues grabando».
Cuando el reportero le reprochó que acababa de agredirlo al golpear su teléfono y tirarlo al suelo, el hombre respondió con una actitud desafiante, elevando el tono y lanzándole una nueva provocación: «¿Que yo te he agredido? ¿Tú quieres ver lo que es una agresión?».
«Cuando termine el acto te vas a enterar de lo que es una agresión», llegó a advertirle, mientras realizaba aspavientos y gestos con las manos que simulaban una amenaza de agresión física. Una escena que obligó a varias personas a intervenir y que terminó con el individuo siendo apartado y llevado hacia el interior del recinto después de que los agentes de la Policía Nacional allí presentes lo identificaran.
La actitud del hombre, más propia de un matón que de alguien encargado de colaborar en la organización de un acto político, contrastó con la presencia policial en el lugar y con el carácter público de una convocatoria en la que participaba el presidente del Gobierno.
El periodista estaba documentando una escena relacionada directamente con la organización del mitin: la entrega de distintivos del PSOE a quienes llegaban en los autobuses. En lugar de permitir que desarrollara su trabajo, uno de los organizadores optó por golpear su dispositivo móvil, tratar de impedir la grabación y recurrir a las amenazas.
Los hechos se producen durante una jornada de precampaña en la que Sánchez ha movilizado, por medio de multitud de autobuses, a sus simpatizantes en Dos Hermanas, municipio gobernado por los socialistas y convertido desde hace décadas en uno de los principales bastiones electorales del PSOE en Andalucía.
La agresión y las amenazas contra el periodista de OKDIARIO ponen de manifiesto, sin lugar a duda, la tensión que se vivió en los accesos al acto y el intento de un organizador y militante socialista de intimidar a un profesional de la información mientras realizaba su trabajo.