Viajes

Ha viajado por todo el mundo y lo tiene claro: el fotógrafo que ha recorrido decenas de países revela cuáles son sus destinos favoritos

Pedro Arieta, fotógrafo, explica sus 15 destinos favoritos para viajar

¿La nueva tendencia de fotos de viajes?

De ruta por los 5 mejores paisajes para tomar la foto perfecta

Fotógrafo revela destinos favoritos
Blanca Espada

Viajar y hacer fotos a la vez ya no es como antes. En el pasado sí o sí, tenías que llevar la cámara de fotos siempre encima pero en la actualidad, eso ya se da por hecho incluso sin quererlo, gracias a que todos los smartphone llevan cámara. Y es que no hay nada mejor que estar en un bonito destino y captar ese monumento tan famoso o ese atardecer que no puedes ver en otro lado. Es algo que cambia por completo la experiencia ya que no es sólo llegar, ver y marcharse, sino que implica detenerse más de la cuenta, fijarse en cosas que otros pasan por alto y, muchas veces, volver sobre tus pasos porque la luz ha cambiado. Esto lo sabe bien el fotógrafo Pedro Arieta que lleva años fotografiando destinos y que ha querido desvelar ahora sus favoritos.

Fotógrafo, buceador y viajero, Arieta ha pasado por decenas de países y ha ido guardando en la memoria aquellos lugares que, por una razón u otra, le han dejado huella. No siempre son los más famosos, pero sí los que ofrecen algo distinto cuando miras a través del objetivo, de modo que si cada vez que buscas un destino para ir de viaje, o de vacaciones, la fotografía o el hecho de que puedas hacer buenas fotos, es un punto a tener en cuenta quizás estos destinos que ahora te enumeramos sean de tu interés. Son lugares que seguro conoces o habrás oído hablar de ellos, pero tal vez no sabes que pueden ofrecerte fotografías increíbles.

El fotógrafo que ha recorrido decenas de países revela cuáles son sus destinos favoritos

Después de tantos viajes, hay destinos que el fotógrafo Pedro Arieta, son Lugares donde siempre parece que está pasando algo, donde la luz acompaña o donde el entorno hace casi imposible no sacar la cámara. Son estos: 

  • Dahab (Egipto): Aquí el contraste lo es todo. Desierto, mar y unos fondos llenos de vida que cambian por completo la perspectiva si te sumerges.
  • Ciudad del Cabo (Sudáfrica): Tiene de todo, montaña, mar y barrios con mucha personalidad. Es difícil hacer dos fotos parecidas en un mismo día.
  • La Habana (Cuba): Más que verla, hay que caminarla. Los coches, las fachadas, la gente… todo ocurre en la calle.
  • Katmandú (Nepal): Caótica a ratos, pero llena de escenas que cuentan historias sin necesidad de buscarlas demasiado.
  • Lhasa (Tíbet): Impone. Por el entorno, por lo que representa y por esa mezcla de paisaje y espiritualidad que se respira.
  • Luang Prabang (Laos): Tranquila, pausada. Aquí la fotografía va más de observar que de perseguir momentos.
  • Nueva York (Estados Unidos): Un destino que es de sobras conocido pero que siempre cambia. A veces abruma, pero precisamente ahí está la gracia.
  • Ouro Preto (Brasil): Parece detenida en el tiempo y basta con ver sus calles y las iglesias para comprobar que hablan por sí solas.

 

View this post on Instagram

 

A post shared by Pedro Arieta (@pedroarieta)

  • Parque Nacional de Virunga (Congo): Naturaleza en estado puro. No es un destino fácil, pero lo que ofrece es difícil de igualar.
  • San Cristóbal de las Casas (México): Color por todas partes. Mercados, ropa tradicional, calles con vida.
  • São Paulo (Brasil): Caos, ritmo y mucha mezcla. Si te gusta la fotografía urbana, aquí no te aburres.
  • Tiradentes (Brasil): Más pequeña, más tranquila, pero con un encanto muy especial.
  • Tokio (Japón): Es imposible abarcarla. Tradición y modernidad chocan constantemente.
  • Varanasi (India): Impacta. No es un lugar cualquiera y eso se nota en cada imagen.
  • Zanzíbar (Tanzania): Luz, color y una mezcla cultural que se ve en cada rincón.

No es casualidad que todos estos destinos estén en la lista de alguien experto en fotografía. Más allá de lo espectaculares que puedan parecer, hay algo que los une y es que no son lugares “bonitos” sin más, sino sitios donde siempre hay movimiento, donde la gente forma parte del paisaje y donde la luz cambia la escena en cuestión de minutos. Ahí es donde, según Arieta, está la diferencia. No se trata sólo de encuadrar bien o de tener un buen equipo. Se trata de estar atento, de saber esperar y de entender qué está ocurriendo delante de la cámara.

Viajar con la cámara es otra forma de viajar

Cuando te acostumbras a viajar así, ya no hay vuelta atrás, sino que empiezas a fijarte en detalles que antes ignorabas, a madrugar por una luz concreta o a quedarte un rato más porque sabes que algo puede pasar. Al final, como explica el propio fotógrafo, los mejores destinos no siempre son los más famosos ni los más visitados, sino que son aquellos que te obligan a mirar de otra manera. Y, cuando eso ocurre, la fotografía deja de ser sólo una imagen y pasa a ser una forma especial de recordar lo que has vivido.

Lo último en Viajes

Últimas noticias