Suena cruel, pero en estos barrios de Valencia arrojan vajillas desde los balcones para celebrar la Semana Santa
En determinados barrios de Valencia, cuando llega la Semana Santa, el sonido que domina la noche no es el de los tambores ni el de las marchas procesionales, sino el de platos y cazuelas estrellándose contra el suelo.
Quien visite los barrios marítimos de la ciudad durante estas fechas puede encontrarse con una escena sorprendente. Algunos vecinos, desde sus balcones y ventanas, lanzan vajillas y utensilios domésticos a la calle.
Lejos de tratarse de un acto vandálico, es una tradición centenaria con un fuerte simbolismo festivo y religioso que marca el final del luto de la Semana Santa.
La tradición de lanzar vajillas desde los balcones en Valencia durante la Semana Santa
Esta peculiar costumbre recibe el nombre de «trencà de perols», una celebración profundamente arraigada en la Semana Santa Marinera de Valencia.
La tradición se mantiene especialmente viva en los barrios históricos del Cabañal, el Cañamelar y el Grao, antiguos enclaves de pescadores donde muchas costumbres populares se han transmitido durante generaciones.
El momento clave llega exactamente a medianoche entre el Sábado Santo y el Domingo de Resurrección. En ese instante, cuando las campanas anuncian la resurrección de Cristo, el ambiente de duelo propio de los días anteriores se transforma de forma abrupta en celebración.
Tal como detalla 7TeleValencia, los vecinos se asoman a balcones y ventanas y comienzan a lanzar a la calle platos, cazuelas, lozas deterioradas e incluso cubos de agua. El resultado es un gran estruendo colectivo que llena las calles mientras los objetos se rompen contra el pavimento.
Qué significa la «trencà de perols», la costumbre valenciana de romper platos en Semana Santa
Aunque para muchos visitantes pueda parecer una escena caótica, la tradición tiene un significado simbólico muy concreto. El fuerte estruendo de la cerámica al romperse representa el triunfo de la vida sobre la muerte y el final del periodo de luto que marca la Semana Santa.
Romper utensilios antiguos simboliza desprenderse de lo viejo para dar paso a un nuevo ciclo. En este sentido, la «trencà de perols» funciona como una metáfora colectiva: abandonar lo negativo y comenzar con optimismo.
La relevancia cultural de esta celebración también se refleja en el reconocimiento oficial que ha recibido la Semana Santa Marinera de Valencia, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional en 2011, un distintivo que pone en valor su patrimonio cultural y festivo.
Así se celebra hoy la «trencà de perols» en los barrios marítimos de Valencia
Con el paso de los años, esta tradición también ha incorporado actividades pensadas para los más pequeños. En algunas calles se organiza una versión adaptada del rito. Los niños, con los ojos vendados, golpean un «perol» suspendido que contiene dulces y golosinas, en una dinámica muy similar a la de una piñata.
Además, la celebración se ha complementado con un espectáculo pirotécnico impulsado por el Ayuntamiento. Justo en la medianoche del Sábado Santo se lanzan cuatro intensos fuegos artificiales de color blanco que iluminan el cielo de los barrios marítimos.
A la vez, los vecinos acompañan el momento con tracas, cajas chinas y petardos, lo que multiplica el estruendo en las calles.