La carretera con el viaducto más alto de España está en Cantabria y tiene una pila de 130 metros sobre el río Bisueña
España posee un relieve abrupto que ha condicionado históricamente las comunicaciones entre el interior y la costa. Las cordilleras que rodean la Meseta Central han actuado como barreras naturales y han obligado a la ingeniería civil a desarrollar soluciones innovadoras para garantizar la conectividad.
El Viaducto de Montabliz representa una de las obras más destacadas de la infraestructura española. Esta estructura, ubicada en Cantabria, facilita la movilidad en el norte y ostenta el récord de ser el puente de carretera con la pila más alta de España, consolidándose como un referente arquitectónico.
El viaducto más alto de España se encuentra en Cantabria sobre el río Bisueña
El Viaducto de Montabliz, situado en el municipio de Bárcena de Pie de Concha, forma parte de la Autovía de la Meseta (A-67), una arteria esencial que conecta Santander con Palencia y Madrid.
Esta infraestructura ha sido determinante para mejorar la comunicación entre el norte y el centro de la península, impulsando el desarrollo económico y la cohesión territorial, según el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
Su característica más destacada es la pila central que alcanza los 130 metros de altura, la mayor construida en España en un puente de carretera.
Si se incluye la cimentación y el tablero, la estructura se eleva hasta los 145 metros sobre el río Bisueña, situándose a la altura de emblemáticos rascacielos de nuestro país.
Viaducto de Montabliz: la obra clave de la A-67 que conecta Cantabria con la Meseta
El viaducto, inaugurado en enero de 2008, tiene una longitud total de 721 metros, distribuidos en cinco vanos de 110, 155, 175, 155 y 126 metros. Su diseño responde a una viga continua de hormigón pretensado con sección en cajón único, preparada para albergar cinco carriles de circulación: tres en sentido ascendente y dos en sentido descendente.
Para su ejecución se empleó la técnica de avance en voladizos sucesivos, un procedimiento imprescindible debido a la profundidad del valle y a las pronunciadas pendientes en forma de «V».
Esta solución permitió construir la infraestructura sin recurrir a cimbras convencionales, optimizando la seguridad y la eficiencia del proceso, tal como explica Structuralia.
Ingeniería de vanguardia adaptada a un entorno natural exigente en este viaducto
El proyecto supuso un importante desafío técnico y medioambiental. La Declaración de Impacto Ambiental condicionó su diseño para minimizar la ocupación del terreno y preservar el ecosistema del valle del Bisueña.
Por ello, se optó por una estructura esbelta con una pila única de gran altura y un tablero ligero que reduce el impacto visual. Asimismo, las pilas se construyeron mediante encofrados autotrepantes y presentan aristas redondeadas.
El Viaducto de Montabliz, el puente más alto de España y referente de la ingeniería civil
La excelencia técnica y estética de esta obra fue reconocida en 2009 con el Premio Acueducto de Segovia, otorgado por el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos.
Su trazado en planta curva, con un radio de 700 metros y un peralte del 8%, lo sitúa entre las infraestructuras más destacadas de Europa a comienzos del siglo XXI.
Más allá de su récord de altura, el Viaducto de Montabliz ha reducido significativamente los tiempos de viaje entre Cantabria y la Meseta.