Los CMF Clip Pro ponen comodidad y autonomía por delante de un sonido espectacular
Los CMF Clip Pro apuestan por la comodidad open-ear y una batería enorme antes que por un sonido brillante
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Los auriculares de tipo clip, ese formato que se engancha a la oreja sin taponar el canal auditivo, se han multiplicado este año y CMF, la submarca de Nothing, ha diseñado unos que he estado probando. Los CMF Clip Pro son su primera propuesta open-ear, unos auriculares que llegan a España con la promesa de resolver el gran problema de este formato, la incomodidad tras varias horas de uso.
Así son los CMF Clip Pro
Los CMF Clip Pro se apoyan en la oreja mediante un clip con tres puntos de sujeción, un diseño que reparte la presión en lugar de concentrarla en un solo punto, como ocurría en los primeros auriculares de este tipo que probé hace tiempo. El arco en forma de C esconde en su interior un alma de titanio que le da flexibilidad sin perder la forma con el paso de los días, y cada auricular pesa apenas 5,9 gramos, algo que se nota en cuanto te los pones y te olvidas de que los llevas puestos. CMF los vende en tres colores, Light Grey, Dark Grey y Coral, y el estuche mantiene el lenguaje visual de la marca con ese dial metálico giratorio que ya es una seña de identidad de CMF.
La primera virtud es la comodidad
Lo primero que sorprende de los CMF Clip Pro es lo poco que pesa . El arco de titanio se abre entre 40 y 53,5 grados, así que se adapta razonablemente bien tanto a orejas pequeñas como grandes, y el punto de apoyo que queda detrás del pabellón está recubierto de un material blando que no molesta ni siquiera con gafas puestas. Sí, son muy cómodos de usar.
Sonido con graves reforzados, pero no espectacular
Los CMF Clip Pro montan un driver dinámico de 10,8 milímetros con doble imán y un diafragma de TPU y LCP, una combinación que CMF ha elegido para sonar sin distorsión incluso a volumen alto. Al ser un diseño open-ear, el canal auditivo queda libre, así que los graves se pierden de forma natural, algo inevitable en este tipo de auriculares y no un defecto exclusivo de este modelo.
Para compensarlo, la aplicación Nothing X incluye un ajuste de refuerzo de graves con varios niveles, que en mis pruebas viene activado de fábrica en el nivel 2, y un ecualizador con perfiles predefinidos para pop, rock, electrónica, música clásica y una opción específica para realzar las voces, además de un modo personalizado para quien quiera tocar las bandas manualmente.

Funciona bien en niveles moderados, aunque subir demasiado el refuerzo de graves introduce una distorsión audible que ya han señalado otros análisis internacionales, así que yo lo dejaría en un punto intermedio. Los Clip Pro tienen certificación Hi-Res Audio y son compatibles con LDAC, lo que en dispositivos que lo soportan se nota en una mayor definición, aunque sin caer en el error de esperar el mismo cuerpo sonoro que ofrece un auricular con sellado hermético del canal.
Llamadas nítidas y un modo antifugas que sí funciona
Cada auricular incorpora dos micrófonos, uno principal y otro resistente al viento, apoyados en un chip dedicado que CMF llama VPU y que se encarga de separar la voz del ruido de fondo antes de transmitirla. En calles con tráfico o en una cafetería llena de gente la voz llega razonablemente limpia, aunque con viento fuerte el sonido pierde algo de claridad, una limitación habitual en cualquier micrófono expuesto al aire libre y no un problema exclusivo de este modelo. Cuenta con un modo antifugas con tres opciones, apagado, solo llamadas o audio y llamadas. Con la opción completa activada, el volumen que se escapa hacia fuera baja de forma notable sin que la música suene tapada, aunque sacrifica algo de definición en las frecuencias altas.

Autonomía que roza lo sobresaliente
Aquí es donde los CMF Clip Pro convencen por derecho propio. Los auriculares aguantan hasta 10 horas de reproducción con una sola carga, y el estuche añade otras 22,5 horas más, lo que deja una autonomía total de 32,5 horas, ampliable hasta 36 horas si activas el modo de batería extendida. A esto se suma una carga rápida que en solo 10 minutos devuelve hasta 4 horas de música, así que olvidarse de cargarlos la noche anterior deja de ser un problema. Toda la carga se hace por USB-C, sin cargador inalámbrico, algo que ya sería mucho pedir para ese precio.
El Smart Dial y los controles físicos
El dial metálico del estuche es el elemento que más diferencia visualmente a los CMF Clip Pro de cualquier otro auricular clip del mercado, y también el más divertido de usar una vez configurado. La clave es esa, una vez configurado, porque de fábrica no tiene ninguna función asignada y hay que entrar en la aplicación Nothing X para decidir si controla el volumen, la reproducción, el asistente de voz o las llamadas. En mi caso he apostado por pulsación para parar y reproducir, doble pulsación para avanzar pista y triple para retroceder.

Cada auricular añade además un botón físico independiente, con pulsación sencilla para reproducir o pausar y contestar llamadas, doble pulsación para saltar de canción o rechazar una llamada, triple pulsación para retroceder y una pulsación larga que sube o baja el volumen según el lado en el que la mantengas. Son controles precisos incluso con las manos frías o haciendo ejercicio, algo que no siempre se puede decir de los paneles táctiles de otros auriculares.

Conectividad y resistencia
Los CMF Clip Pro usan Bluetooth 5.4 y admiten conexión simultánea a dos dispositivos, una función que se activa desde la aplicación con la opción conexión doble y que cambia de un ordenador a un móvil sin necesidad de volver a emparejarlos manualmente. También incluyen un modo de baja latencia, apagado por defecto y pensado sobre todo para vídeo y videojuegos, compatibilidad con Google Fast Pair y Microsoft Swift Pair, y una certificación IP54 que protege frente al polvo y las salpicaduras de agua desde cualquier ángulo, aunque no frente a la inmersión, así que no son unos auriculares para nadar.
Disponibilidad y precio de los CMF Clip Pro
CMF vende los Clip Pro a 79,95 euros y ya se pueden reservar en nothing.tech, aunque las primeras unidades llegarán a partir del próximo lunes 7 de septiembre.

Dejan un excelente sabor de boca
Los CMF Clip Pro no pretenden competir con auriculares con cancelación de ruido activa ni con los mejores sonidos del mercado, y ahí está su principal virtud, saben exactamente lo que quieren ser. Son ligeros, cómodos durante días largos, aguantan una barbaridad con una sola carga y añaden un puñado de detalles bien pensados, como el dial giratorio o el modo antifugas, que suben la experiencia por encima de lo que cabría esperar por menos de 80 euros.
Su punto más débil un sonido que se queda corto en graves si no ajustas el ecualizador, pero que no empaña lo que en conjunto es una propuesta bien ejecutada. Si ya sabes que el formato open-ear te interesa, y entiendes sus limitaciones frente a unos auriculares con sellado hermético, los CMF Clip Pro son de las opciones más razonables que hay ahora mismo por su precio.
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