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La confesión más personal de Carmina Ordóñez: «Yo les he dado malos ejemplos a mis hijos»

Carmina Ordoñez. (Foto: EuropaPress)
Rocío Álvarez
  • Rocío Álvarez
  • Periodista multimedia especializada en belleza, viajes y estilo de vida. Durante mis años de vida, la lectura se ha convertido en una compañera fiel y gracias a ella descubrí mi vocación: crear y transmitir a través de las palabras. Con esta convicción me matriculé para cursar Periodismo en la Carlos III y, después de años formándome, encuentro mi sitio en el mundo: COOL. ¿Mi ley de vida? Nunca desistas, porque el día que lo hagas siempre pensarás en lo que podría haber sido.

Carmina Ordóñez fue durante décadas uno de los rostros más populares de la crónica social española. Su vida, marcada por su matrimonio con Francisco Rivera Paquirri, sus relaciones sentimentales y su faceta como madre de tres hijos, estuvo siempre bajo el foco mediático. Sin embargo, detrás de la imagen pública también hubo momentos en los que la propia Carmina reflexionó sobre las decisiones que había tomado y el impacto que podían haber tenido en su familia. En una de sus entrevistas más sinceras, la socialité habló abiertamente de sus hijos y reconoció uno de los grandes reproches que se hacía a sí misma: «Yo les he dado malos ejemplos a mis hijos». Una confesión en la que dejaba entrever cuánto le pesaban algunas de sus decisiones y que ya no podía cambiar el pasado.

Carmina Ordóñez y su sincera reflexión sobre sus hijos

La relación de Carmina Ordóñez con sus tres hijos, Francisco y Cayetano Rivera y Julián Contreras, siempre ocupó un lugar fundamental en su vida. Precisamente por eso, cuando hablaba de ellos, la sinceridad era especialmente palpable. La propia Carmina llegó a reconocer que había aspectos de su comportamiento que no consideraba un buen ejemplo para ellos y que se arrepentía de algunas de sus decisiones.

«Yo les he dado malos ejemplos a mis hijos», confesaba, haciendo una reflexión especialmente dura sobre su papel como madre. Una frase que resumía uno de los pensamientos que más parecían pesarle: la sensación de no haber sido siempre el referente que habría querido para sus hijos.

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Carmina Ordoñez. (Foto: EuropaPress)

«Es un fallo que no me perdono»

Carmina Ordóñez no se quedó únicamente en el reconocimiento de sus errores. En aquella reflexión también admitió que se trataba de algo que le resultaba especialmente difícil perdonarse.

«Es un fallo que no me perdono, aunque ellos me digan que no», llegó a asegurar. Sus palabras reflejaban así una diferencia entre cómo se veía ella misma como madre y cómo la percibían sus propios hijos. Mientras Carmina cargaba con determinados reproches, ellos, según explicaba, no parecían compartir necesariamente esa visión tan crítica.

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Carmina Ordoñez. (Foto: EuropaPress)

Una vida marcada por la exposición pública

El nombre de Carmina Ordóñez quedó inevitablemente unido al de Francisco Rivera Paquirri, con quien contrajo matrimonio y tuvo a sus dos hijos mayores, Francisco y Cayetano. Tras su separación, ambos siguieron caminos diferentes, aunque la relación de Carmina con sus hijos continuó siendo uno de los ejes de su vida.

Posteriormente, Carmina volvió a casarse y mantuvo otras relaciones sentimentales, además de convertirse en madre de Julián Contreras. Su trayectoria personal estuvo acompañada por una enorme atención mediática, especialmente durante sus últimos años, cuando sus problemas personales se convirtieron en un asunto recurrente de la prensa del corazón.

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Carmina Ordoñez. (Foto: EuropaPress)

«Ya no puedo dar marcha atrás»

La reflexión de Carmina también estaba marcada por una idea especialmente contundente: la imposibilidad de modificar lo ocurrido. «Pero ya no puedo dar marcha atrás», reconocía en aquella conversación.

La frase resume uno de los aspectos más personales de aquella confesión. No se trataba únicamente de reconocer determinados errores, sino de asumir que algunas decisiones pertenecían ya al pasado. A pesar de ello, Carmina continuaba preocupándose por la manera en la que sus hijos podían haber vivido aquellas circunstancias.

Su relación con Francisco, Cayetano y Julián atravesó diferentes etapas, siempre condicionadas en mayor o menor medida por las circunstancias familiares y por la enorme exposición pública que rodeó a la familia. Los tres hermanos, además, terminarían desarrollando sus propias trayectorias profesionales y personales alejadas, aunque inevitablemente vinculadas, al apellido Ordóñez y Rivera.