La transformación del actor olvidado de ‘Aquí No Hay Quien Viva’: adiós a la interpretación
‘Aquí no hay quien viva’ fue una serie de cambió la vida de un actor que ha sido totalmente olvidado en la pequeña pantalla y dijo adiós a la interpretación
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‘Aquí no hay quien viva’ fue una serie de cambió la vida de un actor que ha sido totalmente olvidado en la pequeña pantalla y dijo adiós a la interpretación, Santiago Ramos. La vida de los actores y actrices no es nada fácil. Se enfrentan a una demanda precaria de sus servicios y a una inestabilidad laboral que puede hacer que abandonen su sueño. Santiago Ramos consiguió llegar a lo más alto, pero no pudo mantenerse en la cresta de la ola, por lo que decidió decir adiós a su sueño.
El actor olvidado de ‘Aquí no hay quien viva’
La serie ‘Aquí no hay quien viva’ nos descubrió a grandes figuras de la interpretación. Fue un gran éxito de la pequeña pantalla que ayudó a unos actores y actrices que hasta la fecha habían conseguido a duras penas mantenerse haciendo lo que más le gustaba. No es nada fácil lograr lo imposible haciendo lo que a uno le gusta.
En esta serie que fue todo un descubrimiento a principios del año 2000 aparecía un actor llamado Santiago Ramos. El que fue el marido de ‘la hierbas’ en sus primeros tiempos, no tuvo continuidad en el proyecto. Andrés Guerra era un empresario español que intentaba por todos los medios mantener su negocio.
Daba mucho juego en el programa y era uno de los que más situaciones cómicas provocaban. Pese a su interpretación, no siguió en la serie, sino que decidió aprovechar el tirón para hacer sus pinitos en el cine. Varias interpretaciones en grandes producciones de la época le llevarán a poder mantenerse trabajando de lo que más le gustaba hasta que llegó la crisis.
Los últimos datos que se conocen de este actor nos llegan de hace unos años. En 2014 estaba cobrando del paro para poder sobrevivir, algo que le llegó al no poder encontrar trabajo de lo suyo. Es lo último que se sabe de este hombre que consiguió en sus tiempos llegar hasta lo más alto.
La vida de este hombre que ganó un Goya ha cambiado desde que llegó el Parkinson a su vida. Con 66 años tuvo que enfrentarse a este diagnóstico. Emparentado con la también actriz María Adánez con quien compartió escenario en ‘Aquí no hay quien viva’, ejerce de abuelo mientras su delicado estado de salud ha salido a la palestra. Una vida sin lujos, pero digna es lo que necesita este hombre, cuya enfermedad requiere muchos cuidados que no siempre la familia puede darles. De momento está estable, disfrutando de su jubilación y papel de abuelo.
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