Los negociadores del clima llegan a París tras el desfile de líderes
Manuel, albañil español con más de 30 años de experiencia en el sector: "Mano de obra cualificada ya no hay porque se están acabando los que quieren aprender"
Confirmado por la Ley de Propiedad Horizontal: se permite prohibir el uso del ascensor a los vecinos que no paguen la comunidad y se puede apelar al artículo 6
Jorge Rey sobre lo que dictan las Cabañuelas de noviembre: "Para el 15 llega una DANA a España con la formación de tormentas en Murcia, Valencia y Andalucía"
Las fotografías de 150 líderes mundiales en la Cumbre de París (COP21) dan paso al trabajo a puerta cerrada y sin rostros conocidos, pero expertos en clima y en todas las áreas tocantes, principalmente la económica. El objetivo es pulir un borrador que puedan suscribir de forma unánime el mayor número de potencias de forma vinculante.
El objetivo de la conferencia es lograr compromisos claros y verificables, en el que los países ricos estén dispuestos a transferir dinero y tecnología a los países en vías de desarrollo y en el que todos acepten métodos de control mutuo. Para ello quedan diez días, pues el cierre de la COP está previsto para el 11 de diciembre.
Observadores y organizaciones en defensa del medio ambiente han destacado las buenas intenciones en el arranque, así como la noción del carácter definitivo de la cita para evitar graves consecuencias en el futuro. Sin embargo, como en anteriores ocasiones, llaman a esperar a que las palabras se trasladen a los documentos.
Según los científicos del Panel Intergubernamental de expertos en Cambio Climático (IPCC), el mundo no puede permitir que su temperatura media aumente en más de 2 grados. El riesgo es que el planeta se vea sometido a fenómenos climáticos extremos, con grandes sequías, lluvias torrenciales y el aumento del nivel del mar, cuyo impacto en zonas costeras sería catastrófico.