Sociedad
LLUVIAS Y NIEVE

Llega el ‘muro’ de Noruega a España: qué es y por qué su llegada preocupa a la AEMET en las próximas horas

  • Marta Torres
  • Corresponsal internacional. He escrito en La Razón, El Mundo, Wall Street Journal Edición Américas.

El muro del mar de Noruega es un fenómeno atmosférico que está cambiando el clima de España. Este bloqueo de altas presiones desvía las borrascas atlánticas, provocando lluvias persistentes, viento y temporales marítimos en buena parte de la península Ibérica. ¿Cómo funciona y cuándo podría cambiar la situación? Llega el muro de Noruega a España: ¿qué es y por qué su llegada preocupa a la AEMET en las próximas horas?

Es un fenómeno meteorológico: un bloqueo anticiclónico que altera el flujo habitual de las borrascas atlánticas y puede provocar cambios importantes en el clima de España.

Un bloqueo que actúa como barrera

El muro es en realidad una zona de altas presiones que puede permanecer estática durante días o semanas entre Groenlandia y Escandinavia, en el mar de Noruega. La AEMET explica que un bloqueo invierte la disposición normal de las masas de aire: aire cálido más cerca del polo que el aire frío, desviando el carril habitual de las borrascas.

Esta barrera no detiene las borrascas, pero las obliga a descender hacia latitudes medias, es decir, hacia España. Así se explican los episodios persistentes de lluvia y viento que han afectado la Península recientemente.

Cómo influye en España

Cuando el bloqueo se combina con un anticiclón de las Azores más débil o desplazado, el efecto se intensifica. Normalmente, este anticiclón frena la llegada de frentes atlánticos; si no cumple su función, las borrascas pueden atravesar la Península sin obstáculos.

El resultado es conocido por los ciudadanos: lluvias persistentes, rachas de viento y temporal marítimo. En algunos casos, las precipitaciones han sido históricas: en Grazalema (Cádiz) se registraron 1.279 l/m² en enero, un récord mensual según AEMET.

¿Cuándo podría ‘caer’ el muro?

Los meteorólogos siguen con atención la evolución del bloqueo. Los modelos sugieren que podría debilitarse a partir del 10 de febrero, con señales de cambio más claras hacia mediados de mes, aproximadamente el 15 de febrero.

¿Qué cambiaría si se debilita?

Si el bloqueo pierde fuerza, las borrascas volverían a circular por latitudes más norteñas, disminuyendo su impacto sobre España. Esto podría traer una fase más estable, especialmente en el sur y en el área mediterránea, a medida que el anticiclón de las Azores recupera presencia.

No significa el fin del invierno: todavía podrían aparecer episodios intensos de lluvia y viento, pero la persistencia de los trenes de borrascas sería menor. Para los suelos saturados y las cuencas con respuesta rápida, incluso una tregua parcial puede ser clave para reducir riesgos hidrológicos.