Nuevos estudios genéticos son útiles para diagnosticar el cáncer urológico hereditario

cancer
quiron-urologico

Las Unidades de Genética Médica y Urología y Andrología del Hospital Ruber Internacional han creado un programa para detectar de forma precoz y fiable las alteraciones genéticas causantes del cáncer urológico.

Desde hace décadas, sabemos que el riesgo de padecer cáncer es mayor si existen antecedentes familiares. Sin embargo, a día de hoy, las nuevas técnicas de análisis genético han demostrado que puede haber alteraciones genéticas hereditarias aun en ausencia de historia familiar que predisponen el desarrollo de cánceres urológicos. El Hospital Ruber Internacional ha puesto en marcha un programa para la detección de mutaciones genéticas que puedan ser hereditarias y que puedan anticipar la aparición de un cáncer.

Detectar estas alteraciones genéticas sirve para identificar a personas que deben someterse a un estudio más profundo mediante ecografías, tomografías y resonancias magnéticas, empezando antes de la edad típica de aparición del cáncer. En algunas ocasiones, el gen alterado puede modificar el tipo de tratamiento o hacer que el tratamiento sea más específico.

El Dr. Antonio Allona, jefe de la Unidad de Urología y Andrología del Hospital Ruber Internacional, explica que "con las nuevas técnicas, se pueden estudiar, usando diferentes paneles genéticos, la presencia de estas alteraciones en pacientes con tumores urológicos, de próstata, riñón, urotelio (vejiga), testículo o pene. Sin embargo, aquellos en los que hay más datos recogidos son los de próstata, riñón y urotelio".

Estudios a partir de los 50 años

Según el Dr. Juan Bernar, jefe de la Unidad de Genética Médica del Ruber Internacional, las personas que deberían considerar someterse a estas pruebas genéticas "son aquellas que tienen algún familiar afecto, especialmente si son de la misma rama o aquellos en los que ya se les hayan localizado una mutación genética en un familiar. También son recomendables, según otros hallazgos en el estudio del paciente (tumores concomitantes, múltiples, etc…) y la edad a que haya aparecido el cáncer. Aunque depende del tipo de tumor, se recomienda iniciar los estudios a partir de los 50 años".

Aunque los estudios genéticos son específicos para una selección de enfermos, también pueden aplicarse a pacientes que desean un chequeo riguroso. "Con estas técnicas, nuestros pacientes pueden sentirse seguros de que estamos empleando los últimos avances disponibles para descartar al máximo de lo conocido actualmente la posibilidad de padecer una enfermedad maligna", afirma el Dr. Alberto Pérez-Lanzac, urólogo de la Unidad de Urología y Andrología del centro.

Detección precoz, la batalla de los médicos

Para estos tres expertos, la detección precoz del cáncer es la principal batalla de los clínicos a diario en las consultas. "En general, las posibilidades de curación de un cáncer son mayores cuanto antes se detecte", asevera el doctor Antonio Allona.

Las nuevas técnicas de análisis genético permiten analizar gran cantidad de genes de una forma rápida, fiable y por un coste que hasta hace pocos años era impensable. El uso de estas técnicas en la investigación del origen genético del cáncer ha demostrado que existen alteraciones genéticas hereditarias que se pueden transmitir de padres a hijos que llegan hasta el 8% de los cánceres pediátricos.

En el caso del cáncer urológico la carga genética es un factor de riesgo en el 5 y 10% de los cánceres de riñón, en el cáncer de próstata la frecuencia es de un 9% y el cáncer de urotelio alto (pelvis renal) puede ser familiar entre un 10 y 20% de los casos.

Últimas noticias