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Recetas verduras

Recetas con romanesco: ideas saludables y llenas de sabor

Recetas con romanesco: platos saludables, originales y fáciles para variar tus menús diarios.

Romanescu con salsa de nata y cúrcuma

Romanescu con patatas y alioli

Romanescu crujiente

  • Francisco María
  • Colaboro en diferentes medios y diarios digitales, blogs temáticos, desarrollo de páginas Web, redacción de guías y manuales didácticos, textos promocionales, campañas publicitarias y de marketing, artículos de opinión, relatos y guiones, y proyectos empresariales de todo tipo que requieran de textos con un contenido de calidad, bien documentado y revisado, así como a la curación y depuración de textos. Estoy en permanente crecimiento personal y profesional, y abierto a nuevas colaboraciones.

El romanesco es una de esas verduras que ves en la frutería y piensas: “¿y esto cómo se come?”. Tiene forma rara, parece casi geométrica, pero luego lo pruebas y sorprende. El sabor es suave, recuerda a la coliflor y al brócoli, y lo mejor es que combina con casi todo. Por eso cada vez se usa más en recetas sencillas, saludables y sin demasiadas complicaciones.

Gratinado o salteado

Una de las opciones más fáciles y resultonas es el Romanescu gratinado. Es de esos platos que no fallan. Lo metes al horno, un poco de queso por encima, quizá una bechamel ligera, y listo. Queda cremoso, con ese toque dorado que siempre apetece, y sirve tanto como plato principal vegetariano como de acompañamiento para carnes o pescados.

Si no tienes ganas de encender el horno o vas con prisas, el Romanescu salteado es una opción rápida y muy agradecida. Un salteado sencillo con ajo, aceite de oliva y un toque de limón cambia completamente la verdura. Queda crujiente, ligero y con mucho sabor, perfecto para una cena rápida entre semana.

En ensaladas y en pastas

Cuando apetece algo más fresco, sobre todo en épocas de calor, la ensalada de Romanescu es una buena alternativa a las ensaladas de siempre. Cocido al punto justo y mezclado con otros ingredientes, aporta textura y hace que el plato llene más sin resultar pesado. Ideal si buscas comer sano sin quedarte con hambre.

El romanesco también encaja muy bien en platos de pasta. Los espaguetis con Romanescu son un ejemplo claro de cómo una verdura puede convertirse en protagonista. Con una salsa sencilla y buen aceite de oliva, tienes un plato completo y equilibrado sin complicarte demasiado.

En freidora de aire

Otra idea interesante es prepararlo en airfryer. Funciona sorprendentemente bien, queda dorado por fuera y tierno por dentro, un poco al estilo del famoso pollo estilo KFC, pero en versión vegetal. Solo hay que ajustar tiempos y temperatura para que no se pase.

Si te gusta probar cosas nuevas, puedes coger ideas de recopilaciones como las recetas Airfryer Cosori o las recetas Airfryer Moulinex y adaptarlas fácilmente al romanesco. Incluso queda genial como relleno o base para platos rápidos tipo los rollitos Airfryer, dándoles un toque más saludable.

Para terminar…

Y después de una comida con romanesco, tampoco pasa nada por darse un capricho. Un postre fácil como el cheesecake chocolate y yogur encaja perfecto: rápido, sencillo y sin liarse demasiado en la cocina.

En resumen, el romanesco no es solo bonito, también es práctico. Sirve para recetas rápidas, platos más elaborados y combina bien con casi cualquier estilo de cocina. Una verdura que merece más protagonismo del que tiene.

Información suplementaria

Tiempo de preparación:
Entre 15 y 35 minutos, según la receta.

Porciones:
De 2 a 4 personas.

Tipo de cocina:
Cocina saludable y mediterránea.

Tipo de comida:
Platos principales, acompañamientos y recetas ligeras.