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Pónganse a la cola

Pónganse a la cola

Son Sardina quiere independizarse de Palma. Esto está muy bien. Cada cual es libre, si se lo consienten, de autodeterminarse cuando le pete. Pero como cunda el ejemplo y quieran independizarse pedanías y barriadas del resto de la ciudad, de los 409.000 habitantes que tiene la ciudad de Palma en la actualidad, va a pasar tener solo 26.000, o sea los del centro y la mitad si a su vez se separan Canamunt y Canavall. Es decir, Palma quedaría entonces por detrás de Marratxí. Según la estadística a 1 de enero de 2021, el número de habitantes de Son Sardina era de 2.860, más o menos como Montuïri.

¿Y por qué quiere independizarse Son Sardina? Porque dicen que están hartos. Hartos de la desidia municipal con respecto a la barriada, lo cual no supone una diferencia sustancial porque hartas están también el resto de las barriadas y no por ello se han planteado independizarse. Pero bueno, están hartos. Por eso convocarán una encuesta para preguntar a sus vecinos sobre la posibilidad de independizarse del municipio de Palma. O sea, una especie de referéndum, en el que la Associació de Veïns de Son Sardina y la plataforma Salvem Son Sardina preguntarán sobre qué nivel de crecimiento urbanístico están dispuestos a aceptar. Y los vecinos deberán elegir por tanto entre un crecimiento máximo del 5% o un desarrollo cero. El problema, y no tiene más remedio que reconocerlo la asociación de vecinos promotora del referéndum en un ejercicio de realismo, es que este simulacro de consulta no es vinculante, o sea, que no sirve para nada.

Antes de seguir adelante, demos un paseo por la historia. La Constitución de 1812 otorgó la independencia administrativa a los pequeños pueblos que hasta el momento dependían de un municipio principal. En su artículo 310 establecía que todos los pueblos de más de mil habitantes podrían tener ayuntamiento propio. Y así se iniciaba el proceso que en 1837 daría la independencia a Son Servera del término municipal de Artà y hasta 1858 en que Capdepera siguió el mismo camino.

El 4 de febrero de 1858 se concedía la independencia municipal del pueblo de Costitx, pero el hecho definitivo que le dio la independencia de facto tuvo lugar en 1913. Más tarde Ariany intentó independizarse de Petra y formar un municipio propio en dos ocasiones en 1925 y en 1949, pero no pudo cumplir su objetivo hasta 1982. Y este fue el último municipio en independizarse.

Actualmente, quien tiene planteado el deseo de independizarse de Manacor es Porto Cristo, aunque no parece que la cosa avance demasiado. Por tanto, caso de que Son Sardina vaya a transitar por el mismo camino, convendrá que se ponga a la cola y aguarde su turno. Y sin avasallar.

Cuando, superadas las divisiones del pasado siglo, los municipios en vez de separarse se agrupan o deberían agruparse en aras de la eficacia y la eficiencia, lo que plantea Son Sardina no solo está fuera de la realidad y fuera del tiempo sino también fuera de toda lógica. Pero siempre los hay, y los habrá, que tienen afición a mear fuera del tiesto.

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