Harry Kane salva a Inglaterra
Un doblete de Harry Kane en 11 minutos permitió a Inglaterra remontar ante el Congo
Bellingham celebra la remontada que se inventó Kane tras toparse con Mpasi

Harry Kane demostró que para ser candidato a ganar el Mundial debes tener un ‘9’ de categoría. El delantero del Bayern apareció en el momento justo para salvar a Inglaterra de una eliminación prematura con un doblete en 11 minutos. El ariete marcó dos goles de hombre de área y demostró que los ‘Three Lions’ tienen muchos recursos para ganar, pese a exhibir un juego atascado y tosco por momentos.
Inglaterra no quiso leer las señales que estos dieciseisavos están enviando a los grandes. El Congo no tenía nada que perder y salió mucho más enchufado que unos isleños que creían que su rival se intimidaría con la camiseta al ser únicamente su segunda participación en un Mundial y la primera vez que pasaban a la fase final.
El equipo africano ya había dado señales de que es un equipo correoso y duro tras empatar en la primera jornada contra Portugal. Inglaterra jugó con fuego y se quemó por la falta de intensidad, cometiendo un error grosero en la primera aproximación de Congo.
Brian Cipenga, jugador del Castellón, sacó provecho de un agujero en el flanco derecho de la defensa inglesa para anotar el gol inicial en el minuto siete del encuentro, provocando un enorme cortocircuito en Inglaterra. Tuchel no convocó a Trent Alexander-Arnold para el Mundial para evitar este tipo de goles y fue precisamente la recompensa que el Congo se encontró para jugar a placer la primera mitad.
Inglaterra no va sobrada de fluidez y a Congo se le puso de cara el plan preestablecido que tenían para encerrarse y salir a la contra. Los ‘Three Lions’ se estrellaban contra un muro una y otra vez sin encontrar fisuras en una defensa que ya secó a Portugal en su momento. Además, el estadio de Atlanta, escenario donde España colapsó contra Cabo Verde, parece un lugar propicio para que los equipos que se encierren triunfen.
Todo estaba en contra para Inglaterra y el equipo tardó hasta el minuto 30 en recomponerse del golpe. El primero en avisar fue Bellingham tras un excelso servicio de Rice a su cabeza que desbarató M’Pasi. Cinco minutos después Rashford obligó al mejor de los esfuerzos de su compañero Wan-Bissaka para abortar un gol cantado que sacó en la línea.
Los riesgos que tomó Inglaterra se tradujeron también en grandes ocasiones para Congo. Wissa mandó al poste lo que hubiese sido una losa casi insalvable para los de las islas. Wan-Bissaka le regaló el gol, pero su remate a bocajarro se fue al poste cuando era mucho más fácil meterlo que hacer ese disparo.
Todo lo mal que lo hizo Wissa lo hizo bien para Congo el portero M’Pasi. El guardameta sacó una espectacular mano de reflejos a un cabezazo potente de Bellingham que iba para dentro. El portero hizo un alarde que dejó al futbolista del Real Madrid aplaudiendo una intervención que firmaría su compañero Thibaut Courtois justo antes del descanso.
Inglaterra no bajó el pie del acelerador en el inicio de la segunda mitad. Rashford rozó el gol nada más salir de vestuario y Bellingham se volvía a encontrar con un soberano M’Pasi que parecía haberle robado los poderes a Vozinha el día que jugó contra España en este mismo escenario en Atlanta.
Aparece Harry Kane para rescatar a Inglaterra
Tuchel empezó a mover el banquillo de forma anticipada en busca de un gol que se le resistía a su equipo. Cambió a los dos extremos, al mediapunta y si hubiese podido, al utillero. Finalmente, tanto fue el cántaro a la fuente que finalmente se rompió. Apareció Harry Kane con un gol de killer. El delantero del Bayern se aprovechó de un centro de Gordon para anticiparse de cabeza y marcar a bocajarro ante un M’Pasi que casi obró el milagro de sacarla.
Era el minuto 75 e Inglaterra volvía a la vida tras muchos minutos en los que vagó por el campo sin criterio ni juego. El equipo de Tuchel se vio de vuelta y quizá esa liberación les permitió jugar los minutos finales con mucho más brillo y sentido.
El segundo gol de Kane vino precedido de otro mano a mano que M’Pasi sacó a Bellingham. El portero, sin embargo, no pudo hacer nada en la continuación de la jugada que prolongó Gordon para que Kane se inventase un zambombazo dentro del área que supuso la sentencia para la agerrida Congo. El británico sacó su fusil para clavarla por la escuadra.
Inglaterra tuvo el poso suficiente para no sufrir en los minutos finales defendiendo a través de la posesión y terminando por congelar las opciones de un Congo que estuvo a punto de irse al descanso con dos goles de ventaja y que paga la máxima del fútbol: el que perdona lo acaba pagando. Eso sí, los africanos vuelve a casa con la cabeza muy alta tras hacer sudar y sufrir a una Inglaterra que debe mejorar para pensar en grandes cotas.