España cambia la cara: «Veis como Cabo Verde no era tan mala»
España ha recuperado la sonrisa tras golear a Arabia Saudí
Del ambiente de angustia después del empate ante Cabo Verde a la tranquilidad de una selección que vuelve a creer en sus opciones en el Mundial
Chattanooga, primas y viajes: por qué España no hará caja aunque gane el Mundial

España ha cambiado completamente la cara. El ambiente, las conversaciones, los gestos y hasta la manera de caminar hacia el campo de entrenamiento de la Baylor School son diferentes. Ha vuelto la alegría. Las risas. Los gritos. La goleada frente a Arabia Saudí no sólo sirvió para sumar tres puntos fundamentales en el Mundial. También devolvió la tranquilidad a una selección que había vivido una semana de máxima tensión tras el inesperado empate frente a Cabo Verde.
Porque el golpe fue duro. Muy duro. Nadie esperaba un estreno así. Tampoco Luis de la Fuente. El seleccionador pasó probablemente los seis días más complicados desde que se hizo cargo de la selección absoluta. Fueron jornadas de angustia, reflexión y mucho trabajo después de comprobar que el plan diseñado para el debut no había funcionado como esperaba. El riojano sabía que España se había complicado sola el camino y que frente a Arabia Saudí ya no había margen para otro tropiezo.
La respuesta llegó en Atlanta. España reaccionó cuando más lo necesitaba y volvió a recordar por qué aterrizó en Estados Unidos como una de las grandes favoritas al título. La victoria permitió rebajar la tensión y devolver la normalidad a una concentración que había vivido días incómodos. Ahora todo se observa desde una perspectiva muy diferente. El Mundial sigue siendo exigente, pero ya no parece una amenaza constante.
Un recuerdo para Cabo Verde
Esa sensación quedó reflejada en la comida informal con la prensa celebrada este lunes en Chattanooga, donde estuvieron presentes Luis de la Fuente y su cuerpo técnico. También Aitor Karanka, director deportivo y apoyo del seleccionador. Allí apareció una reflexión que resume perfectamente el estado de ánimo actual de la expedición española. «¿Veis como Cabo Verde no era tan mala?», aseguraban.
La frase arrancó más de una sonrisa. Porque es verdad que España estuvo mal y que las críticas fueron merecidas. Pero también es cierto que el combinado africano ha demostrado ser mucho más competitivo de lo que muchos imaginaban. De hecho, después de empatar frente a España y Uruguay, Cabo Verde mantiene intactas sus opciones de clasificarse para los dieciseisavos de final e incluso puede aspirar al liderato del grupo si se dan determinados resultados.
En la concentración española repiten otra idea desde el primer día de Mundial y ahora vuelve a escucharse con más fuerza que nunca: «Esto es muy largo». Y seguramente tengan razón. España ha pasado del ruido a la calma en apenas una semana. Del miedo a la ilusión. De mirar con preocupación la clasificación a volver a pensar en grande. El camino continúa siendo largo, pero después de la victoria ante Arabia Saudí el aire vuelve a respirarse de otra manera. Mucho más ligero. Mucho más tranquilo. Y eso, en un Mundial, vale oro.