El refugio de Tenerife donde el lujo atlántico y la alta gastronomía marcan el ritmo del viaje
Una piscina infinita de récord frente a La Gomera, un restaurante galardonado con Sol Repsol
Máxima privacidad de su concepto 'RedLevel' convierten a Gran Meliá Palacio de Isora en una de las experiencias cinco estrellas más exclusivas del sur de la isla
Hay viajes que se planean para recorrer un destino y otros en los que el propio hotel se convierte en la razón principal para armar la maleta. En el suroeste de Tenerife, justo donde el paisaje volcánico se rinde ante la inmensidad del Atlántico y a la sombra del Teide, Gran Meliá Palacio de Isora encarna a la perfección la cumbre del lujo contemporáneo. Este resort de cinco estrellas Gran Lujo ha conseguido algo al alcance de muy pocos: elevar la belleza salvaje de la naturaleza canaria a través de una propuesta de alta sofisticación, pensada para quienes conciben el viaje como una experiencia sensorial, refinada y sin prisas.
Desde el primer instante, la arquitectura del resort rinde culto a su entorno con una puesta en escena impactante. Su mayor icono visual es una espectacular piscina infinita de agua salada que ostenta el título de ser la más larga de Europa dentro de un hotel.
Un trazado majestuoso que crea una ilusión óptica perfecta al fusionarse directamente con el océano, actuando como el corazón de un oasis donde la tranquilidad está asegurada. Todo aquí está pensado a medida: desde sus zonas de descanso de ambiente sereno e intimista para adultos, hasta cuidados espacios para quienes viajan en familia con un estándar impecable de confort.

Ese compromiso con la excelencia se traslada también a la mesa. La gastronomía en Gran Meliá Palacio de Isora es una experiencia de alta cocina en sí misma, coronada por el restaurante Dos Naifes by Jorge Peñate y Luis Martín, galardonado con un Sol Repsol gracias a su refinada interpretación del producto marino y la biodiversidad canaria.
El viaje sibarita se extiende a rincones sumamente sugerentes como Entre Cielos (solo para adultos), ideal para maridar platos crudos y coctelería de autor frente al mar, o sus terrazas de jardín, el enclave reservado para disfrutar de un brindis al atardecer con vistas privilegiadas a la silueta de La Gomera.

Para los huéspedes que exigen el escalón más alto de exclusividad, el hotel alberga un santuario propio bajo la firma RedLevel. Concebido como un hotel boutique privado dentro del propio resort, este espacio ofrece majestuosas suites y villas independientes con piscina privada, un servicio de mayordomía dedicado y accesos VIP que garantizan una discreción absoluta.
La vivencia de bienestar culmina en su Spa by Clarins, un templo del cuidado personal de más de 2.000 metros cuadrados donde los tratamientos de alta gama, la aromaterapia y los circuitos hidrotermales devuelven el equilibrio en un entorno de pura distinción.

En una isla bendecida por una eterna primavera, Gran Meliá Palacio de Isora redefine lo que significa viajar con distinción. Su propuesta trasciende la alta hotelería tradicional para ofrecer algo mucho más codiciado: un refugio extraordinario frente al Atlántico donde el verdadero privilegio es el tiempo, la privacidad y el arte de vivir bien.