Trump cancela el viaje de sus negociadores a Pakistán tras el plantón del ministro iraní de Exteriores
"Tenemos las de ganar, pueden llamarnos cuando quieran, pero no van a viajar 18 horas para quedarse sentados hablando de nada"

El presidente de EEUU Donald Trump ha cancelado este sábado el viaje previsto de los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner a Pakistán, donde debían mantener contactos indirectos relacionados con las conversaciones con la dictadura de los ayatolás de Irán. Trump ha tomado esta decisión después de que el ministro de Exteriores de la dictadura de los ayatolás de Irán plantase a la delegación de EEUU y abandonase Islamabad este sábado sin esperar a Witkoff y Kushner, el yerno de Trump. «Tenemos todas las de ganar. Pueden llamarnos cuando quieran, pero no van a hacer más vuelos de 18 horas para quedarse sentados hablando de nada», ha declarado Trump.
«Si quieren hablar, ¡sólo tienen que llamar!», ha escrito Trump en redes sociales. «¡Demasiado tiempo perdido en viajes, demasiado trabajo!», ha resaltado. Trump ha afirmado que existía una «enorme lucha interna y confusión» entre los ayatolás de la dictadura de Irán, los líderes del gobierno de la tiranía y el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria, sicarios del líder supremo eliminado por EEUU e Israel el pasado 28 de febrero, Alí Jamenei, cuando empezó la operación contra la dictadura iraní.
«Nadie sabe quién está al mando, ni siquiera ellos», ha escrito Donald Trump. «Además, ¡nosotros tenemos todas las de ganar, ellos no!», ha destacado Trump en referencia a las divisiones internas dentro de la dictadura de los ayatolás.
Donald Trump ha declarado que los negociadores estadounidenses Jared Kushner, el yerno de Trump, y Steve Witkoff, enviado del presidente, no viajarán como estaba previsto. Los enviados estadounidenses tenían preparado reunirse con representantes iraníes en Pakistán este fin de semana. La decisión de Trump llega tras la salida del ministro de Exteriores de la tiranía de los ayatolás de Irán, Abbas Araghchi, de Islamabad este sábado sin esperar a la delegación estadounidense. El ministro de los ayatolás había mantenido previamente una agenda de reuniones con autoridades civiles y militares pakistaníes, pero abandonó el país rumbo a Omán como parte de una gira diplomática que también incluye una parada en Rusia, donde se verá con el presidente Vladimir Putin.
En su comunicado, Trump ha hecho referencia a las divisiones en la dictadura de los ayatolás de Irán. Las tensiones internas dentro del liderazgo de la tiranía de Irán han salido a la luz en un momento especialmente delicado para la diplomacia del país, marcado por los contactos indirectos con Estados Unidos y los intentos de reabrir una vía de negociación en plena crisis regional. Las diferencias entre facciones políticas y los sicarios militares evidencian la dificultad de Teherán para mantener una posición unificada frente a las exigencias externas.
División en el liderazgo iraní ante EEUU
La primera ronda de contactos celebrada a principios de abril dejó al descubierto discrepancias significativas dentro del aparato de poder de la dictadura iraní. Mientras una parte del liderazgo defendía explorar acuerdos limitados con Washington, otros sectores mostraron una actitud más cautelosa y poco dispuesta a compromisos inmediatos.
¿Qué divisiones hay en los ayatolás?
Las divisiones enfrentan, por un lado, a sectores más pragmáticos de la tiranía iraní, preocupados por el impacto de las sanciones en la economía, y por otro, a los halcones del sistema, que rechazan cualquier concesión que pueda interpretarse como debilidad política o estratégica.
La Guardia Revolucionaria contra concesiones
La Guardia Revolucionaria Islámica, uno de los pilares del poder en la dictadura de los ayatolás de Irán, ha intensificado su presión contra cualquier flexibilización en las negociaciones. La influencia de estos sicarios dentro del sistema político y militar convierte su postura en un factor determinante a la hora de definir los límites de la diplomacia de la dictadura iraní.
El ala económica quiere aliviar sanciones
En paralelo, sectores vinculados a la gestión económica del país insisten en la necesidad de lograr avances diplomáticos que permitan aliviar las sanciones internacionales, que han tenido un fuerte impacto en la economía iraní y en la vida cotidiana de la población.
Las tensiones no se limitan a los despachos. Algunos medios vinculados al sistema, así como redes sociales afines, han criticado abiertamente a figuras clave del equipo negociador, cuestionando su enfoque en temas sensibles como el programa nuclear.
Dudas sobre el programa nuclear
El debate sobre el programa nuclear iraní sigue siendo uno de los principales puntos de fricción internos. La falta de consenso sobre hasta qué punto flexibilizar su desarrollo añade complejidad a cualquier intento de acuerdo con Washington.
La presión diplomática actual ha puesto en evidencia una progresiva erosión de esa unidad, especialmente en torno a la estrategia hacia Estados Unidos. Aunque durante fases anteriores del conflicto el liderazgo iraní mostró una imagen de cohesión.
Mientras mediadores regionales intentan reactivar las conversaciones entre ambas partes, las divisiones internas en Teherán se convierten en un factor clave que podría condicionar el futuro de cualquier negociación con Washington y el desarrollo de la crisis regional.
El ministro de Asuntos Exteriores de la dictadura de Irán, Abbas Araghchi, ha visitado Islamabad, donde se ha reunido este sábado con altos cargos pakistaníes, pero luego ha partido hacia Omán como parte de una gira diplomática.
Durante su estancia en Islamabad, Araghchi mantuvo reuniones con el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, y con el jefe del ejército, Asim Munir. Las conversaciones, según un comunicado difundido por el Ministerio de Exteriores de la dictadura de los ayatolás de Irán, se centraron en los últimos acontecimientos relacionados con el alto el fuego entre Washington y Teherán, así como en la situación de seguridad regional.
Tras concluir su agenda en la capital, el ministro iraní ha mprendido su viaje hacia Omán, siguiente etapa de su gira diplomática, que también incluye una visita prevista a Rusia, donde podría reunirse con el presidente Vladímir Putin.