Un satélite espía de Estados Unidos detectó un fogonazo en el avión de Metrojet que se estrelló en Egipto

Comentar

La investigación de las causas del siniestro del avión de la compañía rusa Metrojet da un nuevo giro. El aparato se estrelló el pasado sábado en el Sinaí causando la muerte de los 224 pasajeros cuando volaba de Sharm El Sheij a San Petersburgo. Ahora, fuentes oficiales de Estados Unidos han confirmado, según informa CNN, que un satélite espía estadounidense detectó un fogonazo en el aparato antes de que éste se estrellara.

Estos días ha circulado por las redes un vídeo [lo reproducimos en esta noticia] en el que se aprecia como un avión es alcanzado por un misil. Las imágenes fueron distribuidas en las redes sociales por Estado Islámico atribuyéndose la autoría de la catástrofe. Nadie ha podido corroborar la veracidad del vídeo, ni que el aparato que aparece en él fuese el de Metrojet.

Esta teoría, la de un factor externo, ha sido la que ha defendido en todo momento la compañía área, descartando un fallo en la aeronave o un error cometido por los pilotos. El vuelo se encontraba en ese momento en la altitud de crucero, uno de los momentos menos peligrosos para que un avión en pleno vuelo, sin causas externas, pueda sufrir un evento catastrófico.

Ahora, nuevas revelaciones realizadas por fuentes de inteligencia de Estados Unidos han vuelto a avivar la teoría de un atentado como la causa más plausible del accidente en el que pereció todo el pasaje y la tripulación. Unas imágenes captadas por un satélite espía de Estados Unidos revelan que se produjo un fogonazo cerca o en el propio avión minutos antes de que se estrellara en el Sinaí.

Los análisis de inteligencia revelan que el vuelo comercial ruso sufrió un “evento catastrófico a bordo”, eso incluye la teoría del impacto de un misil o la explosión de un artefacto explosivo que pudiera estar en la aeronave. Esta versión concuerda con el análisis de los cadáveres recuperados entre los restos del avión ruso.

Un experto forense egipcio ha explicado que los exámenes de las heridas halladas en las víctimas del siniestro parecen confirmar la teoría de la explosión. “Un gran número de partes indican que se produjo una explosión a bordo del avión antes de que impactase contra el suelo”, ha afirmado, según la agencia RIA Novosti.

El hecho de que el avión no enviara ninguna señal de socorro también podría explicar la teoría de la explosión. En el caso de un evento de esas características los pilotos no habrían tenido tiempo de reaccionar, máxime si veían la posibilidad de controlar el aparato.

El responsable del Comité Intergubernamental de Aviación de Rusia, Viktor Sorochenko, también ha asegurado que la “desintegración” del avión se produjo en el aire, lo que explicaría que los fragmentos del aparato se hayan distribuido por una “gran zona”.

De cualquier manera, todavía es pronto para aventurar las causas reales de la catástrofe y habrá que esperar al análisis de las cajas negras del aparato para arrojar algo más de luz sobre lo que pudo hacer que el Airbus de Metrojet se estrellara.

Últimas noticias