Sánchez se quejó al llegar al poder de que el PP expulsó pocos inmigrantes ilegales: «Sólo 8.600 en dos años»
Lo dijo ante el Senado en diciembre de 2018: ahora lanza aceleradamente una regularización masiva que beneficiará a 800.000
Abogó por dictar el triple de repatriaciones de las que el Gobierno de Rajoy ordenó en 2017, su último año completo en Moncloa

Llevaba ya seis meses en el poder cuando Pedro Sánchez dijo, ante el Senado, que había que acelerar la expulsión de inmigrantes irregulares asentados en España. Usó textualmente el término «inmigración ilegal» y acusó al Gobierno de Rajoy de no haber expulsado suficientes. Afeó al PP que mientras en 2011, el último año del Ejecutivo socialista de Zapatero, «se habían producido 11.000 inmigrantes irregulares a sus países», en 2017, el último año completo del popular Mariano Rajoy en La Moncloa, la cifra había sido de «solamente 3.564».
Es decir, Sánchez consideraba que se tenían que echar de España el triple de inmigrantes ilegales de los que se estaban expulsando. Entre 2016 y 2017, consideró que el PP había fracasado porque «solamente» había repatriado a 8.600 sin papeles. Ahora, en vez de repatriaciones, Sánchez ha pisado el acelerador para una regularización masiva que el Gobierno dice que beneficiará a medio millón, pero que entidades de la solvencia de la Airef creen que alcanzará a 800.000 inmigrantes irregulares.
Aquella intervención del ya presidente Sánchez ante el Senado demuestra el radical giro que ha dado a su discurso y cómo, también en este asunto, ha incumplido lo que sostuvo en el pasado.
Esas palabras sobre la inmigración ilegal las pronunció Pedro Sánchez ante el Pleno del Senado el 18 de diciembre de 2018. Había llegado a La Moncloa seis meses y medio antes, gracias a la moción de censura contra Mariano Rajoy en la que contó con el apoyo de quienes desde entonces son sus puntales en el poder: comunistas e independentistas, incluidos los proetarras de Bildu.
En esa sesión plenaria de la Cámara Alta, Sánchez dio cuenta de sus posiciones ante la inmigración ilegal. Y, lejos de hablar de regularizaciones masivas, lo que hizo fue defender el endurecimiento de la política de repatriación de inmigrantes sin papeles.
Revelador fue especialmente el momento de su intervención en el que contestaba al entonces senador Ignacio Cosidó, que durante la etapa de gobierno de Rajoy había sido director general de la Policía. Pedro Sánchez, lejos de renunciar a la expulsión de inmigrantes ilegales y de defender regularizaciones extraordinarias como la que ahora lleva a cabo, lo que hizo fue reprochar al PP que, mientras había estado gobernando Rajoy, había hecho pocas repatriaciones.

Sus palabras textuales
Esta es la transcripción literal de lo dicho por Pedro Sánchez aquel 18 de diciembre de 2018, recogida en el Diario de Sesiones del Senado y rescatada por OKDIARIO: «Cuando ustedes llegaron al Gobierno en el año 2011, señorías, quédense con esta cifra, se habían producido 11.000 repatriaciones de inmigrantes irregulares a sus países. Cuando usted dejó la Policía como director general, señor Cosidó, en el año 2016, apenas superaban los 5.000. Y siguieron bajando, porque en 2017 se llevaron a cabo solamente 3.564. Por tanto, señor Cosidó, humildad, humildad». Es decir, Sánchez se quejaba de que con el PP «sólo» fueron expulsados de España unos 8.600 inmigrantes ilegales en dos años. Ahora él encara una regularización masiva que puede beneficiar a 800.000 sin papeles.
Los menas, «un drama para España»
A renglón seguido, el presidente Sánchez presumió de haber apostado por reforzar los efectivos policiales y medios materiales para luchar en las fronteras y en el Estrecho contra «la inmigración ilegal».
En esa misma intervención ante el Pleno del Senado, el presidente Sánchez también llegó a calificar la oleada de menas (menores extranjeros no acompañados) como «un drama que, efectivamente, afecta a muchísimas comunidades autónomas y, en consecuencia, al territorio español».