Una mujer elegida por el Gobierno para hablar ante Sánchez le pinta la cara en directo por asfixiar «a los más vulnerables»
"Por favor, el tema de la fiscalidad", espeta la ciudadana al Gobierno
Detalla que "una persona con 94 años que le reclaman 6.710 € de la Seguridad Social"
El Gobierno de Pedro Sánchez ha invitado a tres personas de la «sociedad civil» para compartir sus opiniones durante un acto del Ministerio de Transición Ecológica y para el Reto Demográfico, encabezado por Sara Aagesen. Se trataba de la presentación del Plan Social para el Clima. En el coloquio con estos ciudadanos, ha participado Manuela Navarra, impulsora del proyecto de rehabilitación del poblado dirigido de Orcasitas. «Los más vulnerables los hemos convertido en más vulnerables», ha espetado a Sánchez durante su intervención.
La ciudadana escogida por el Gobierno fue también la responsable de la rehabilitación de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos y Cruz de la Orden del Mérito Civil, tal y como se ha detallado durante su presentación en el acto.
Después de detallar en su intervención el trabajo realizado en el madrileño barrio de Orcasitas, que se ha convertido en el primer barrio con emisiones casi nulas en Europa, ha advertido: «Quien me conoce ya me está temiendo».
«Por favor, el tema de la fiscalidad», ha rogado Navarro mirando directamente a la primera fila del público que asistía al acto. En esa hilera de asientos estaba el ministro de Transportes, Óscar Puente; la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez; la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, y el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez. «Tenemos un problema, presidente, con el tema de la fiscalidad con los vulnerables», ha indicado la ciudadana.
Reclamaciones de la Seguridad Social
Navarro ha lamentado que «una vez que ha declarado quien cobra el ingreso mínimo vital», posteriormente, «la Seguridad Social se los reclama» aunque «no le ha llegado». Como ejemplo, la también activista ha recordado que «el año pasado se resolvieron» varios expedientes que ella pudo gestionar: «Sé que se resuelven si me llegan a mí, pero lamentablemente, otros no saben cómo acceder».
La impulsora del proyecto de rehabilitación del poblado dirigido de Orcasitas detalla que las personas que pueden acceder a este tipo de ayudas básicas posteriormente tienen problemas con el resto de subsidios: «Le quitan las ayudas a domicilio, la bonificación de las medicinas, los bonos de luz,…»
«Hay que buscar una solución para la gente vulnerable», le ha espetado Navarro a los miembros del Gobierno presentes en la presentación del Plan Social para el Clima.
«Le damos mayor calidad de vida, pero luego viene esa letra pequeña que todos desconocíamos desde el principio», ha incidido Navarro. Además, ha manifestado que, en ocasiones, ese tipo de detalles lo ignoran «incluso las administraciones».
Navarro ha expresado cuál debería ser, en su opinión, la solución para este problema que se encuentra en el barrio que ha ayudado a renovar energéticamente. «Deberíamos poner un tope para que los vulnerables no tengan que declarar», ha propuesto ante Sánchez.
La vecina coordinadora de la mejora del barrio madrileño de Orcasitas ha concluido su intervención mandando un mensaje directo a Sánchez: «Lo que nos está pasando, presidente, es que los más vulnerables los hemos convertido en más vulnerables».
«Tengo una persona con 94 años que le reclaman 6.710 euros de la Seguridad Social», ha expresado. Además, ha asegurado que esa persona «tiene una pensión de 200 euros». «Es muy duro cuando, emocionalmente, ellos reciben ese impacto», ha recalcado.
9.000 M en el limbo hasta ahora
El Gobierno ha presentado in extremis su Plan Social para el Clima después de que la Unión Europea advirtiese al Gobierno de que se arriesgaba a perder las ayudas por 9.000 millones de euros para los más vulnerables.
La Comisión Europea llegó a mandar recados al Ejecutivo socialista porque tenía hasta el 30 de junio de 2025 para crear su plan de ayudas para los afectados por las leyes verdes.
Sin su redacción, la UE no podía calcular los fondos que debe entregar a cada Estado miembro para sufragar las reformas y, por tanto, los gobiernos no pueden darlos a los ciudadanos: «La financiación en el marco del Fondo Social para el Clima se asigna a los Estados miembros y se ejecuta de conformidad con el respectivo plan social para el clima».
Entre otras cosas, se dirigía a hogares vulnerables, que el Ejecutivo definía como «aquellos que sufren pobreza energética, incluidos los que tienen ingresos bajos y medios-bajos, y que carecen de medios para renovar el edificio que ocupan».