Marlaska regaló el año pasado 1,8 millones en cámaras y coches a Marruecos y Mauritania para «frenar» la inmigración ilegal
El Ejecutivo adquirió 20 "sistemas de videovigilancia" para Marruecos y cedió 45 automóviles a Mauritania en 2025
Además, sufragó cursos de formación a cuerpos de terceros países para luchar contra la trata
El Ministerio del Interior de Fernando Grande-Marlaska gastó el año pasado 1,8 millones de euros en la adquisición de cámaras y coches para Marruecos y Mauritania con el objetivo de «frenar» la inmigración ilegal. Además, ha formado a los agentes del reino alauí en cursos de «Seguridad y Protección Aérea» para «cooperación policial con España».
La cartera de Marlaska ha publicado un informe sobre el «grado de avance de la aplicación del Plan Estratégico de Subvenciones» de Interior en el último año completo, es decir, 2025. Entre los objetivos de esas ayudas, está «fomentar la cooperación internacional en el ámbito de la seguridad y en materia de migración transnacional».
Por un lado, Interior pone a disposición de estos países una línea de ayudas «en el ámbito de la cooperación policial internacional», cuya gestión depende de la Dirección General de Relaciones Internacionales y Extranjería. El fin de éstas es «fomentar la cooperación internacional en el ámbito de la seguridad y en materia de migración transnacional».
El Gobierno propuso destinar 2,4 millones de euros. Sin embargo, se canceló la entrega de 16 vehículos para Senegal y Gambia «debido a las dificultades encontradas en relación con la compra del material en origen». Estos problemas redujeron el coste hasta los 1,8 millones de euros.

«Lucha contra la inmigración irregular»
Las acciones que sí se materializaron fueron, en primer lugar, la adquisición de 20 «sistemas de videovigilancia» para Marruecos. Además, en el caso de Mauritania, se previó la entrega de 27 vehículos, pero finalmente se elevó la concesión y se le cedieron 45 automóviles.
Como señala el propio informe ministerial, el «principal objetivo de las líneas de subvención gestionadas por esta Dirección General es la lucha contra las redes de tráfico de seres humanos y contra la inmigración irregular». Y están «centradas en un enfoque preventivo y de refuerzo de las capacidades de las autoridades de los cuerpos policiales de terceros países».
Sin embargo, desde Interior reconocen que es difícil medir el impacto de estas ayudas: «No resulta posible establecer una vinculación proporcional con los resultados obtenidos, en gran parte por la variabilidad de la actuación de las redes criminales y de los movimientos y flujos migratorios».
En todo caso, afirma que la institución «continuará trabajando en la financiación de proyectos que mejoren la lucha contra la inmigración y para poder ajustar la dirección de sus ayudas a los puntos y lugares con mayor origen de los flujos migratorios».
Formación para agentes extranjeros
Por otro lado, persigue el «desarrollo de programas de formación y perfeccionamiento de los integrantes de los cuerpos policiales de otros Estados» para que «favorezcan la cooperación policial con España».
Para este fin, Interior previó destinar un montante total de 1 millón de euros, que se utilizó en su totalidad para la realización de 16 formaciones. Entre ellas, «curso de Seguridad y Protección Aérea para Marruecos», así como clases de lengua española o «cursos de inmigración irregular».
Gracias a este millón de euros, el Gobierno de España formó a 237 agentes, de diferentes países extranjeros, entre los que estaban, además del reino alauí, otra treintena de Estados: Argelia, Benín, Burkina Faso, Cabo Verde, Costa de Marfil, Gambia, Ghana, Guinea-Bissau, Guinea Conakry, Mali, Mauritania, Níger, Senegal, Ucrania, Moldavia, Irak, Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay.
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