El Gobierno trata de contener una nueva invasión pidiéndoles a los inmigrantes que se queden en Marruecos
José Manuel Albares segura que todo inmigrante marroquí que entre en Ceuta "está avocado a ser devuelto a su origen"

José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, ha asegurado este martes desde Ceuta que todos los inmigrantes ilegales que entraron en la ciudad autónoma en la invasión «van a ser devueltos» sin excepción y «no se podrán quedar en territorio nacional». Así, diciendo a los inmigrantes que se queden en Marruecos, trata de contener el Gobierno una posible segunda entrada masiva, que en las redes sociales programan para el sábado 15 de agosto.
El ministro ha recomendado a los ilegales «que no arriesguen su vida» mientras asegura que mantiene diálogo con el ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos para «acelerar el retorno» de los inmigrantes al país africano, después de una invasión en la que entraron, según datos del Gobierno, 72.000 personas por la frontera del Tarajal, la inmensa mayoría el jueves 30 de julio.
«Está avocado a ser devuelto a su origen», ha señalado Albares en declaraciones tras reunirse con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, sobre todo ciudadano marroquí que haya entrado a España por la frontera ceutí de manera irregular. «Que no arriesguen sus vidas, su dinero, su futuro, en una aventura abocada al fracaso», ha lanzado el dirigente del Gobierno español, asegurando que los gobiernos de España y Marruecos trabajan conjuntamente y todos los inmigrantes «van a ser devueltos».
«No van a poder alcanzar ni la península, ni el continente europeo, ni quedarse indefinidamente en Ceuta o en Melilla», ha indicado el ministro de Asuntos Exteriores, asegurando que la voluntad de los dos países vecinos es esa «y no la ha cambiado ninguna sentencia de ningún tribunal deformada en las redes sociales», ha apuntado a continuación.
De este modo se refiere a la sentencia del pasado 8 de julio del Tribunal Supremo, que prohíbe las denominadas devoluciones en caliente de los migrantes que llegan a nado a Ceuta y Melilla al considerar que no existe una frontera física, y que el Gobierno sitúa como causa principal de la invasión.
En ese sentido, Albares ha recalcado que ambos territorios cuentan con un régimen de control único en Europa, con un doble filtro: primero un control en la frontera con Marruecos y después un segundo control del espacio Schengen para salir hacia la península Ibérica.