España

La reunión del ‘cambio’ termina en bronca

El enlace a tres (PSOE, Podemos y Ciudadanos) que busca Pedro Sánchez para su Gobierno «transversal y del cambio» ha terminado como el rosario de la aurora. Fuentes presentes en esa mesa de negociación relatan a OKDIARIO cómo fue subiendo el tono, «al principio relajado», entre Podemos y Ciudadanos y tras dos horas y media de reunión todo quedó en agua de borrajas. «Se dijeron todo lo que pensaban el uno del otro durante todos estos días. Incluso, en algunos momentos, se elevó la voz», señalan. Las mismas fuentes explican que «había tanta gente en la reunión que era difícil pedir la palabra». En algunos momentos los socialistas atendieron a un partido de ping pong donde Ciudadanos y Podemos se dejaron las cosas claras, relatan las mismas fuentes. Los de Albert Rivera querían hablar con Iglesias delante de Sánchez. Desconfían de unos y otros tras las reuniones secretas y expusieron a Podemos que si no negocian sobre su acuerdo con los socialistas no hay más espacio para el diálogo.

La formación morada no se dejó amedrentar y reiteró su ‘Gobierno a la valenciana’ y quitar las líneas rojas porque, de lo contrario, tampoco tenían nada de qué hablar. Podemos planteó que estas negociaciones se deberían de dar por etapas, comenzando por una mesa económica y terminando por la ‘guinda del pastel’ como es la mesa territorial con el derecho a decidir. Algo que ni PSOE ni Ciudadanos contemplan, al menos con luces y taquígrafos. Podemos presentó un programa donde rebajaron su línea de negociación inicial insistiendo en que «si se quiere, se puede». Sabían desde el principio que sus exigencias y altas expectativas no iban a colar. En materia económica han elaborado un cuadrante con distintos escenarios de previsión de ingresos y en función de lo que se acuerde esperan vincularlo a diferentes cifras de gasto público. El documento también deja bien claro que el derecho a decidir es posible. Entre bambalinas apostillan que el líder del PSC, Miquel Iceta, ya habla de un referéndum a la canadiense, pese a que Sánchez le tirase de la orejas.

Sin embargo, la sorpresa vino después cuando Ciudadanos y PSOE salieron a comparecer en rueda de prensa e Iglesias se negó con el considerable cabreo de los periodistas allí presentes. En un principio señalaron «problemas de coordinación» como motivo principal para más tarde asumir, algunas fuentes, que aquello había pillado con el pie cambiado y que necesitaban reunirse ellos para sacar algo en claro. A estas horas, unos tiran la toalla y otros apuestan por seguir. Este viernes, Pablo Iglesias se reunirá con las confluencias para ver qué camino escoger y, dependiendo del resultado, saldrá él en persona o puede que «alguien» del equipo de coordinación como así han desvelado a algunos medios.

Por otro lado, el discurso de Ciudadanos y PSOE, que sí dieron la cara, fue antagónico. Si el representante de Ciudadanos, José Manuel Villegas, dijo que no se había acordado ninguna cita; el portavoz de los socialistas, Antonio Hernando, asentía diciendo que han quedado para llamarse y tener más reuniones, en concreto la próxima semana. Ciudadanos ve «imposible e inviable» un acuerdo con la oferta de Podemos. El PSOE, intentando nadar y guardar la ropa con este papelón, decía que se dejarán hasta «la última gota de sudor» intentándolo y que lo ven «muy difícil pero posible». Ciudadanos sigue sin fiarse de Sánchez y los suyos y asumen en público que los socialistas siguen apoyando de manera «firme» el pacto que firmaron juntos, pero no descartan que se sigan produciendo reuniones sin luces ni taquígrafos.

Quien sí aprovechó el momento fue el Partido Popular. Su portavoz en el Hemiciclo, Rafael Hernando, decidió salir tras contemplar la espantada de Iglesias y una vez terminadas las ruedas de Villegas y Hernando. El popular habló de un «divorcio arreglado» de Sánchez con Albert Rivera que le permita hacer una «pirueta» con Podemos en la que también participen los independentistas.

Para el PP, Sánchez está obsesionado por buscar una opción que le haga presidente «sin que la aritmética, ni la química, ni los principios le den para serlo» y sigue intentado «enjuagues, carambolas, idas y venidas» de las que los españoles están ya «muy cansados». Fuentes de la formación también señalan que seguirán sin entrar en una reunión a tres (PP, PSOE y Ciudadanos) «por mucho que Rivera insista» y aseguran que la formación naranja teme decir «sí, Sánchez nos la ‘coló» y romper el acuerdo «por miedo a que el PP salga con aquello de «ya se lo advertimos».