Los gobiernos del PSOE en Asturias y Navarra pagan el retorno de los nietos del exilio nacionalizados con derecho a voto
El Ejecutivo de Barbón convierte las ayudas al retorno de emigrantes en reclamo para nacionalizaciones exprés
La socialista Chivite también concede subvenciones para el regreso de familiares de "personas oriundas de Navarra"

El PSOE de Pedro Sánchez pisa el acelerador en su estrategia de buscar votos con la nacionalización exprés de familiares de exiliados de la Guerra Civil y el franquismo, algo que el Partido Popular ha denunciado por tratarse de un «reemplazo electoral» encubierto. Estos nuevos nacionalizados con la ley de nietos tendrán derecho a voto en las próximas elecciones generales.
La última medida de los socialistas en este sentido ha llegado desde su federación de Asturias, al frente del Gobierno del Principado que preside Adrián Barbón. El pasado fin de semana, la vicepresidenta del Ejecutivo asturiano, Gimena Llamedo, de viaje institucional en Buenos Aires (Argentina), anunció la ampliación de las ayudas económicas al retorno para que también puedan solicitarlas aquellas personas que hayan adquirido recientemente la nacionalidad española.
La medida permitirá «incluir a hijos y nietos de la emigración asturiana que hayan obtenido la ciudadanía al amparo de la conocida como ley de nietos», dice el Ejecutivo de Barbón. Hasta este año, la normativa exigía que los cuatro años mínimos de residencia en el extranjero inmediatamente anteriores al retorno se hubieran cumplido ya con nacionalidad española, «lo que dejaba fuera a numerosos descendientes que la habían obtenido recientemente», dice el Gobierno asturiano. Con el cambio, bastará con disponer de la nacionalidad en el momento de solicitar la ayuda. La convocatoria está dotada con 500.000 euros y permite recibir hasta 6.000 euros para facilitar el asentamiento en Asturias.
La vicepresidenta remarcó que el objetivo es adaptar la convocatoria a los «nuevos perfiles de retorno» y «facilitar el regreso de quienes inician ahora el viaje inverso». «La Asturias que muchos dejaron atrás fue durante mucho tiempo una tierra de emigración. La Asturias de hoy es una tierra de oportunidades. Y eso nos obliga a hacer más fácil el regreso de quienes quieren volver, con más apoyo, más acompañamiento y más certidumbre”, afirmó Llamedo.
La vicepresidenta recordó además que 2024 cerró con cerca de 1.500 personas retornadas al Principado, la mayoría procedentes de América, «una cifra que confirma el creciente interés por el regreso», incidió. «Asturias no solo os recuerda. Asturias cuenta con vosotros. Y quiere seguir caminando con vosotros, también en esta nueva etapa en la que el retorno forma parte central de nuestra política de emigración», señaló a los familiares de exiliados.
Además de esta convocatoria de ayudas del Gobierno asturiano, que ya se encuentra abierta, existe también otra del Ejecutivo navarro, que se halla igualmente en plazo. La Administración de la socialista María Chivite otorga subvenciones dentro de su programa de retorno a «personas con nacionalidad española nacidas en Navarra o cuya última vecindad administrativa en España hubiera sido Navarra, o ser hijo/a de personas oriundas de Navarra inscritas como españolas de acuerdo con la legislación del Estado». Este último supuesto es el que encaja con la ley de nacionalización de hijos y nietos de exiliados de la Guerra Civil y el franquismo.
En el caso navarro, tampoco se requiere una estancia previa alargada en el país extranjero. Basta con «haber residido legalmente en el extranjero al menos un año desde la fecha efectiva del retorno para las personas ya retornadas a Navarra, o llevar residiendo en el extranjero al menos un año desde la fecha de solicitud de la ayuda para las personas que deseen retornar», dice la letra pequeña de la regulación del Gobierno de Chivite.
Otro de los requisitos es que el retorno, que «deberá ser en viaje directo, se haya producido o se vaya a producir desde el extranjero a cualquier municipio de Navarra dentro del siguiente límite temporal: desde el 1 de noviembre de 2025 hasta el 31 de octubre de 2026».
La orden foral del pasado diciembre que regula estas subvenciones establece que «el importe máximo de la ayuda, por solicitante, asciende a 2.000 euros, incrementándose dicha cuantía en 500 euros por persona a cargo, mayor de edad incluida, integrante de la unidad familiar con un máximo de 3.500 euros». De esta forma, también resultan beneficiados nietos de exiliados. En principio, el Gobierno de Navarra ha presupuestado 25.000 euros para este programa, si bien ha dejado claro que podrá «realizar modificaciones en función de las solicitudes recibidas».
Medio millón ya aceptadas
A nivel estatal, al cierre del pasado año, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, afirmó que «son 2,4 millones las personas que han pedido cita desde Argentina, Chile, Venezuela o Cuba, entre otros muchos países, para convertirse en nuevos españoles». El trámite de petición se cerró el pasado octubre.
El propio Torres reveló que el Gobierno de Pedro Sánchez había aceptado de momento, esto es, a finales de 2025, en torno a 490.000 solicitudes de nacionalización de hijos y nietos del exilio conforme a la ley de Memoria Democrática de 2022, que los socialistas aprobaron de la mano de los proetarras de Bildu. Todavía muchas peticiones se siguen tramitando, a la espera de conocer nuevos datos actualizados de concesión de estas nacionalizaciones exprés.