Los fiscales del 1-O afirman que Mediapro hizo actos “propagandísticos” y “manipuladores” en favor del golpe

Jaume Roures
Jaume Roures Llop. (Foto. EFE)

El escrito de conclusiones de la Fiscalía sobre el 1-O apunta al “grupo mediático Mediapro”, controlado por el podemita multimillonario Jaume Roures, como uno de los elementos clave que favoreció activamente la difusión de mensajes “propagandísticos” en favor del golpe separatista.

El escrito subraya que “Mediapro abrió en Barcelona un centro de comunicación bajo la denominación International Press and Broadcasting Center (IPBC), orientado al seguimiento del referéndum por la prensa internacional”. Estas instalaciones, añade el escrito, “funcionaron de facto como alternativa a un centro logístico de la Generalitat, de modo que en él se desarrollaron actividades institucionales propias de los locales que las instituciones públicas habilitan de forma habitual en citas electorales”.

Los fiscales recuerdan que hasta ese centro se trasladaron “los responsables del Govern para realizar actos de carácter propagandístico y electoral, y entre ellos la rueda de prensa previa al referéndum en la que los Consejeros acusados, Turull y Romeva, y el vicepresidente Junqueras presentaron las urnas. También allí se sucedieron las intervenciones institucionales a lo largo de la tarde del 1 de octubre”.

Los fiscales del 1-O afirman que Mediapro hizo actos “propagandísticos” y “manipuladores” en favor del golpe

Ese centro de Mediapro facilitó, además, que “los principales diarios internacionales dieran en directo informaciones sobre el referéndum en tiempo real. Así ocurrió, entre otros, con los periódicos alemanes Bild y Der Spiegel, el italiano La República, el argentino Clarín, los franceses Le Monde y Le Figaro, la cadena de televisión británica BBC y el periódico británico The Guardian, así como con el periódico norteamericano The Washington Post y la cadena de noticias CNN”.

"Manipulación informativa"

Los fiscales añaden que “ante la manipulación informativa sobre la realidad de lo que estaba sucediendo durante esos días, la ONG Reporteros sin fronteras emitió un informe el día 28 de septiembre en el que denunció la presión que distintas autoridades de la Generalitat, especialmente a través de su responsable de comunicación internacional, estaban ejerciendo sobre los medios desplazados para cubrir el referéndum”. Entre otras prácticas, ese informe denunció que se remitían informaciones sesgadas, se sugería el visionado de determinados videos, o se pedían enfoques concretos a través de un grupo de Whatsapp de periodistas internacionales que debían publicarse en sus países esas informaciones. Todo ello ocurría en el Centro de Prensa creado por Mediapro.

“Los periodistas que no se plegaron a las pretensiones de la Generalitat sufrieron campañas de acoso”

El informe de Reporteros sin Fronteras señalaba también que la presión sobre los medios de comunicación no se había circunscrito a ese momento, “sino que venía desplegándose en los días anteriores, y que en todos esos actos estuvieron muy activos los responsables de comunicación de la Generalitat en el exterior, especialmente los corresponsales de prensa en Bruselas”. “Los periodistas de distintos países que no se plegaron a sus pretensiones fueron objeto de campañas de acoso tanto personales como en las redes sociales”, añade la Fiscalía.

Hay que recordar que la Guardia Civil incluyó el nombre del multimillonario podemita Jaume Roures en la investigación de las reuniones clave en las que se preparaba el 1-O. La Benemérita identificó a Roures como la persona que mantuvo una reunión con Oriol Soler, uno de los considerados líderes del ‘Estado Mayor’ del separatismo, justo después de que Soler se viese con Jordi Cuixart y Jordi Sànchez -ambos procesados por el 1-O.

La Guardia Civil registró una llamada “el día 7 de agosto, un mes antes de la aprobación en el Parlamento catalán de las leyes de convocatoria del referéndum y de transitoriedad jurídica”. En esa llamada telefónica, Oriol Soler contactaba con Josep Maria Jové “y le pedía una cita para verse muy rápidamente ya que esa mañana a las 11:30 horas tenía una reunión” Soler con “Cuixart y Sánchez para tratar de un asunto del que ya habían hablado anteriormente, necesitaba concretar algo con Jové para ir a la cita con los responsables de las asociaciones ANC y Òmnium Cultural”, añade la Benemérita. La reunión era tan importante que en menos de media hora, a las 9:30 de la mañana, estaban juntos Soler y Jové.

El objetivo de la cita urgente era “saber qué es lo que les tenía que contar, seguía diciendo que después de hablar con Jordi Cuixart y Jordi Sànchez, había quedado con el Roures”, entendiendo la Guardia Civil que “se podía referir a Jaume Roures fundador de Mediapro y le decía que no quería que andemos vendidos y tenerlo todo controlado”, explicó el informe policial.

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