La vuelta del comunismo (II)

El comité pro-FRAP del padre de Iglesias reivindicó el «ajusticiamiento de los asesinos policías» en el 73

Jiménez Losantos reproduce íntegro el comunicado de aquella autoría en su nuevo libro 'La vuelta del comunismo'

Reprueba que el padre de Iglesias tenga la "caradura" de decir que el Comité pro-FRAP no era el FRAP ni era "terrorista"

Pablo Iglesias
Jiménez Losantos indaga en su libro 'La vuelta del comunismo' sobre el pasado del padre de Pablo Iglesias.

Francisco Javier Iglesias Peláez, padre del vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, sostiene que él no militó en el Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP) pese a que su hijo así lo reflejó en las redes sociales. Según su versión, lo hizo en el «Comité para la creación del FRAP», también conocido como Comité pro-FRAP, y con anterioridad a que el grupo terrorista cometiera atentados.

Sin embargo, el nuevo libro del periodista, escritor y presidente de esRadioFederico Jiménez Losantos, titulado La vuelta del comunismo (Editorial Espasa) reproduce íntegro el comunicado con el que el Comité pro-FRAP, donde militaba el padre de Pablo Iglesias, reivindicó el  «ajusticiamiento» de los policías asesinados y heridos en una manifestación del 1 de mayo de 1973.

Ese comunicado, publicado en el número 11 del panfleto clandestino Acción en junio de aquel año, y recogido en el documental La chispa y la pradera (2013), de José Catalán Deus, decía lo siguiente:

«Pero en este Primero de Mayo la policía fascista no ha podido llevar a cabo su criminal labor represiva, pues los grupos de protección de las manifestaciones han respondido con la violencia revolucionaria a la violencia fascista (…) Estas acciones no son más que el comienzo de la justicia popular que empieza ya a organizarse en toda España. (…) El Comité Coordinador pro-FRAP reivindica plenamente estos hechos del pueblo madrileño contra las fuerzas policíacas de la dictadura. (…) El ajusticiamiento de los asesinos policías el Primero de Mayo en Madrid ha producido un gran entusiasmo entre todos los sectores populares, que ven con esperanza cómo las fuerzas auténticamente antifascistas y patriotas se enfrentan, decidida y valerosamente, a la dictadura. (…) La guerra contra el fascismo que nuestro pueblo libró de 1936 a 1939 ¡no ha terminado!

Este Primero de Mayo, celebrado combativamente en toda España, y de forma particular en Madrid, confirma contundentemente que el nuevo movimiento revolucionario de masas, sólidamente organizado y dirigido por el Comité Coordinador pro-FRAP, está entrando en una nueva fase, cuya culminación no puede ser otra más que el derrocamiento de la dictadura, con o sin Franco, y la expulsión del imperialismo yanqui de nuestro suelo mediante la lucha armada popular».

Jiménez Losantos destaca en su nuevo libro, con el que da continuidad al que publicó en 2018 con el título Memoria del comunismo. De Lenin a Podemos (Esfera de los Libros), que este «demoledor comunicado» es una «prueba irrefutable» de que el FRAP era un «grupo terrorista».

«Moralmente terrorista»

«No puede eludirse la sospecha -señala el periodista-, como en todos los grupos similares, de considerar moralmente terrorista a cualquiera que haya militado alguna vez en un grupo terrorista. De una sospecha así, al margen de las explicaciones particulares que uno brinde, no se libra el militante del FRAP Javier Iglesias Peláez, autor de un libro que elogia el estalinismo en España. ¡Qué familia!», remacha.

Francisco Javier Iglesias Peláez no asistió a la manifestación del Primero de Mayo porque fue detenido unos días antes, el 28 de abril, por repartir propaganda ilegal para esta «jornada de lucha patriótica y anti-imperialista». El padre del vicepresidente segundo del Gobierno admite pertenencia al Comité pro-FRAP a través de uno de los colectivos que lo integraban, en su caso, la Federación Universitaria Democrática Española (FUDE). Estos revolucionarios marxistas-leninistas ya se identificaban en carteles y octavillas como FRAP desde 1971, siendo su cabecilla el ex ministro socialista Julio Álvarez del Vayo. Este Frente, que tuvo sus orígenes en el PCE (m-l), se disolvió en 1978.

Precisamente, en ‘La vuelta del comunismo’, Jiménez Losantos aborda cómo el PCE (m-l)/FRAP concibió el atentado del Primero de Mayo. «La preparación le corresponde al Comité de Madrid. El representante del partido es ‘Ricardo Acero’, es decir, José Catalán  Deus», indica el autor. A  Catalán Deus le acompañarán varios responsables de las «organizaciones anejas»: Félix Gil por las Juventudes; Iñaki Elorrieta por las Juntas Populares; ‘el Rubio de la Construcción’ por la OSO; Raquel López ‘Libertad’ por la FUDE, la federación del padre de Pablo Iglesias; Antonio Piera por la Unión Popular de Artistas y Virginia Fernández por la Unión Popular de Mujeres, donde había sustituido a Juana Doña.

«Caradura»

Cuenta Jiménez Losantos que lo que sucedió en torno a la plaza de Antón Martín y las calles de alrededor, «en vez de la habitual glorieta de Atocha, más abierta», fue una serie de emboscadas en las que se asesinó a un policía, se hirió de extrema gravedad a otros dos, y en diverso grado a dos docenas más, «todos ellos por navajas o cuchillos de caza».

Ante tales hechos, resulta asombroso que el padre de Pablo Iglesias, reprueba el periodista, tenga la «caradura» de decir que el Comité pro-FRAP no era el FRAP ni era «terrorista», y que además acuda a los tribunales para tratar de «defender su honor» cuando no fue el PCE (m-l) sino el propio Comité pro-FRAP, al que Iglesias Peláez sí dice que pertenecía, el que «reivindicó inmediata, orgullosa y oficialmente» aquel derramamiento de sangre.

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