Ceuta sepulta a Sánchez, que cae a 100 escaños y dispara a PP y Vox hasta una mayoría absoluta histórica de 208
Feijóo sería el claro ganador de las elecciones generales, con 145 escaños, y Vox dobla su resultado de 2023
La izquierda, arrasada: el PSOE sólo convence al 25,4% de electores y Sumar pierde 23 diputados

La inacción del Gobierno de Pedro Sánchez en la crisis por la invasión migratoria en Ceuta consolida el imparable cambio de ciclo político en España. PP y Vox firman una histórica mayoría de 208 escaños (52,4%) y hacen así inviable cualquier alternativa de gobierno por parte de la izquierda. Sánchez apenas convence ya al 25,4% del electorado y, con sus actuales socios de coalición, sólo lograría el 31,7%, según la encuesta de Data10 para OKDIARIO.
El fin del sanchismo es, pues, una realidad demoscópica afianzada a las puertas de un otoño caliente por los casos de corrupción en el entorno personal y político del presidente. La mayoría absoluta de PP-Vox supera en 100 diputados al bloque de PSOE y Sumar y un gobierno presidido por Alberto Núñez Feijóo tendría 56 asientos más que la coalición que ahora ocupa La Moncloa.
El dominio del bloque del centroderecha resulta de la solidez del Partido Popular que, con 145 diputados (ocho más que en 2023) y el 34,3% del voto, se confirma como la alternativa al actual panorama político, y por el espectacular crecimiento de Vox, que dobla su representación en el Congreso, pasando en tres años de 33 a 63 escaños (18,1%).
El hundimiento de la izquierda
La imagen es incontestable para una izquierda arrasada por el ya irreversible desgaste de los múltiples escándalos tras ocho años de gobierno. El PSOE de Pedro Sánchez pierde 21 diputados, 6,3 puntos porcentuales, y, si hoy se celebraran elecciones generales, a duras penas llegaría al umbral psicológico de los 100 asientos, reuniendo apenas el 25,4% de las papeletas.
Su socio Sumar, liderado por una Yolanda Díaz en retirada, se convierte en una fuerza prácticamente residual. La plataforma de la izquierda radical se diluye al perder 23 diputados (apenas sacaría ocho) y sólo convence al 6,3% de votantes. Podemos, por su parte, lograría 3 escaños si se presentara en solitario (3,6%). La proyección constata así el profundo agotamiento de este espacio político, incapaz ya de representar una alternativa de izquierda.
Las consecuencias de apoyar a Pedro Sánchez son variables para el resto de sus aliados. Junts, su principal socio de gobernabilidad, sufre un ligero retroceso, pasando de tener siete diputados a seis. A pesar de que la diferencia es mínima en lo numérico es enorme en lo simbólico: pierde el coliderazgo del independentismo en favor de ERC, que gana un diputado (8) gracias a la fidelidad de su electorado. El votante también castiga al PNV y su cercanía al PSOE, haciéndole perder un escaño (4), un resultado significativo en su pugna con Bildu. Las concesiones del sanchismo alimentan el espacio proetarra, que acapara dos diputados más (8).
Por provincias, el desequilibrio entre los bloques se hace también patente. El PP se impone al PSOE en 35 circunscripciones. En algunas, con gran diferencia, como es el caso de Madrid, que reparte 16 escaños para los populares y 9 para los socialistas. El PSOE sólo gana con claridad en Barcelona -11 diputados frente a 5-.
La encuesta de Data10 para OKDIARIO se realizó los días 26 y 27 de agosto, es decir, en plena crisis por la invasión de Ceuta por parte de 80.000 inmigrantes ilegales procedentes de Marruecos. La pasividad del Gobierno y del propio Sánchez -de vacaciones durante todo el mes- ante el drama que vive la ciudad autónoma ha supuesto un golpe difícil de encajar también entre el propio electorado socialista. La dejadez a la hora de responder ante una crisis de seguridad nacional, orden público y salud pública deja al PSOE más debilitado que nunca.
Entre tanto, Sánchez permanece impasible y convencido de agotar una legislatura liquidada ya en lo político. El socialista juega una vez más a que el paso del tiempo convierta los sucesivos escándalos en una maraña ya difícil de desentrañar -a la vista de los sondeos- para la mayoría de la ciudadanía, y también para quienes le apoyaron en 2023.
Nuevo curso político
La fecha límite para las próximas elecciones generales es el 22 de agosto de 2027. Pero el año que viene también se celebrarán elecciones municipales y autonómicas en algunas comunidades.
Ceuta marca inevitablemente el inicio del curso político, con muchos asuntos aún pendientes, como el reparto a la Península de los menores inmigrantes, la emergencia sanitaria, la inseguridad ciudadana -con un preocupante aumento de las agresiones sexuales- o la acogida de los ilegales que todavía permanecen en la ciudad autónoma -que algunas fuentes cifran en 16.000-. La relación con Marruecos también resultará decisiva, toda vez que varios ministros marroquíes han aprovechado la crisis para reclamar la soberanía de Ceuta y Melilla.
El Gobierno tiene también el reto de aprobar los Presupuestos Generales del Estado -prorrogados desde 2022- algo improbable dada la tensión con sus socios.
Y en lo judicial no habrá respiro. Tras la condena del Tribunal Supremo a José Luis Ábalos y Koldo García, las investigaciones en marcha cercan al entorno político y personal de Sánchez. Del caso de las cloacas, al caso Zapatero, pasando por la supuesta financiación ilegal del PSOE, o el juicio a Begoña Gómez, para quien la acusación popular pide 13 años de cárcel por los delitos de tráfico de influencias y malversación.
