Empleo

Nerea, española que trabaja de minera en Australia: «En 14 días he cobrado más de 3.000 euros. Haces un dineral en poco tiempo»

Minera en Australia
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Una joven española llamada Nerea ha mostrado a través de sus redes sociales su salario por trabajar durante dos semanas en el sector de la minería en Australia: 5.257 dólares australianos, lo que equivale a unos 3.216 euros al cambio actual. Sin embargo, detrás de esta cifra tan elevada existen unas condiciones laborales muy exigentes, con jornadas diarias de 12 horas sin apenas descanso.

Aunque no realiza labores directas de extracción bajo tierra, la joven explica que sus funciones se centran en fregar los platos y limpiar las instalaciones del complejo minero. Durante de 14 días consecutivos, ha acumulado un total de 168 horas de trabajo, aunque en su nómina figura únicamente 154 horas pagadas al no abonarse la hora de descanso diario.

El sueldo de una española trabajando en las minas de Australia

@nereaexploraSÍ he visto la mina valeee ahora ya no trabajo en el campamento y la veo todos los días, no me comáis la cabeza 💋 un abrazo australiano 🫂♬ sonido original – Nerea

«Friego los platos y limpio los váteres. He ganado 5.257 dólares, que al cambio son 3.216 euros, en 14 días. He trabajado 168 horas en 14 días. 12 horas al día durante dos semanas. Normalmente se hacen 14 días trabajando en la mina, 7 fuera. Así, eternamente», comienza explicando.

Aun así, la cantidad reflejada en esta nómina del sector minero no tiene por qué representar lo que perciben todos los trabajadores. El salario puede variar en función del puesto, la experiencia profesional, el número de horas trabajadas, los turnos nocturnos, las horas extraordinarias o incluso la ubicación de la explotación.

Además, es importante distinguir entre el salario bruto y la cantidad que finalmente llega a la cuenta del trabajador después de aplicar los impuestos y otras deducciones. Por este motivo, una sola nómina no permite conocer en su totalidad cuáles son las condiciones económicas asociadas a un empleo de estas características.

El sistema de trabajo más habitual en este sector se basa en encadenar 14 días consecutivos de actividad con una semana de descanso fuera de las instalaciones mineras. Entre los aspectos positivos de este modelo, Nerea señala la posibilidad de ganar mucho dinero dinero en muy poco tiempo; además, este tipo de empleo puede ayudar a prolongar la estancia legal en Australia. El puesto también incluye alojamiento y comidas en régimen de buffet, de modo que durante esas dos semanas los trabajadores no tienen que preocuparse de cocinar ni de lavar los platos.

Para la joven, estas condiciones hacen que el empleo resulte especialmente interesante desde una perspectiva económica y práctica mientras permanece en el campamento. «Son 14 días en los que no tienes que cocinar nada», explica en el vídeo. Sin embargo, durante los días de descanso, la situación cambia por completo. Nerea ha contado que, al no disponer de una vivienda estable, llega a guardar sus pertenencias en una taquilla del aeropuerto.

Riesgos para la salud y desgaste físico

La elevada carga laboral constituye uno de los principales inconvenientes de trabajar en las minas de Australia. En apenas dos semanas, los trabajadores pueden acumular más horas que las realizadas durante un mes completo con una jornada convencional de ocho horas diarias. A ello se suman los turnos nocturnos y el esfuerzo físico, factores que terminan provocando un importante desgaste. «Definitivamente, estoy perdiendo años de vida», señala Nerea.

El entorno minero también implica otros riesgos, como la exposición continuada al polvo, el ruido de la maquinaria y la posibilidad de sufrir accidentes. La trabajadora española menciona en el vídeo publicado en TikTok enfermedades profesionales como la silicosis y problemas auditivos derivados de la exposición constante al ruido. De esta manera, aunque el salario puede resultar muy atractivo, las condiciones convierten el empleo en una actividad muy exigente desde el punto de vista no sólo físico, sino también mental.

«Una vez se acaban esos 14 días, estás con una mano delante y una detrás. En un trabajo normal y corriente de 8 horas al día, haces 160 horas al mes. Aquí haces 168 en la mitad de tiempo. Doblas el lomo como un animal, tragas un polvo, que si silicosis, que si accidentes laborales… Están todos sordos. Es muy inestable».

Inestabilidad laboral y aislamiento personal

A la dureza de las jornadas se añade la incertidumbre asociada a determinados contratos. Algunos trabajadores son contratados de forma eventual o casual, una modalidad que puede dejarles sin turnos durante largos periodos de tiempo. Esta situación genera una importante inseguridad económica, especialmente para quienes tienen gastos fijos. «Yo conozco gente que, siendo casual, ha estado dos meses que no le han dado ni una sola hora de trabajo», ha explicado Nerea para ilustrar esta situación.

El aislamiento y la distancia respecto a familiares y amigos representan otro de los costes personales que conlleva este empleo. Los turnos prolongados y la ubicación remota de las explotaciones hacen que los trabajadores tengan que renunciar a muchos momentos personales y familiares.

Lo último en Economía

Últimas noticias