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Brasil se hunde en Bolsa tras Lula: Telefónica se juega allí 2.215 millones y Santander el 15% de su beneficio

La depreciación de la moneda y la incertidumbre fiscal podrían pasarle factura a las empresas españolas en Brasil

Brasil se hunde en Bolsa tras Lula: Telefónica se juega allí 2.215 millones y Santander el 15% de su beneficio
Luiz Inacio Lula da Silva, presidente de Brasil
  • Celia Amayuelas
  • Celia Amayuelas Díaz (Madrid, 1999), periodista y economista con más de 6 años de experiencia en medios digitales, se incorporó a OKDIARIO en 2026 procedente de finanzas.com, 'El Español' y Capital Radio. Puedes contactar conmigo en [email protected]

La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva ha sacudido los mercados brasileños y ha puesto bajo presión a las empresas españolas con una mayor presencia en el país. El temor a una política fiscal más expansiva, la posible depreciación del real y las dudas sobre las medidas económicas del nuevo Gobierno han alimentado las ventas, con especial incidencia en compañías como Telefónica, Santander y Mapfre.

El impacto inicial fue contundente y amenaza con ir a más. El lunes 26 de octubre, en la primera sesión bursátil tras las elecciones, el índice Ibovespa cerró con una caída del 13,88%, después de llegar a perder más del 17% durante la jornada. Al mismo tiempo, el dólar se disparó un 8,21%, hasta los 5,403 reales. La sesión estuvo marcada por una fuerte volatilidad y llegó a activarse el mecanismo de interrupción temporal de la negociación. 

La reacción del mercado es «normal», teniendo en cuenta que la mayoría de los analistas daban por asegurada la victoria de Flávio Bolsonaro con un escenario político más favorable para los inversores y una consolidación fiscal más profunda. En este sentido, la victoria de Lula ha obligado a revisar esas expectativas.

España y su vinculación en Brasil

En España, las caídas reflejaron el peso del mercado brasileño en los resultados de las grandes compañías del Ibex 35. Telefónica cerró el lunes con un retroceso del 6,41%, hasta los 3,198 euros por acción; Santander perdió un 3,09% y Mapfre, un 1,82%. Entre las empresas españolas, Telefónica es la más expuesta a una depreciación del real por el peso que tiene Brasil en su actividad. 

Los ingresos procedentes del país representaron el 31,6% de la facturación del grupo en el primer semestre de 2026, mientras que el EBITDA ajustado brasileño supuso el 38,4% del total. Es decir, Telefónica registró en Brasil unos ingresos de 5.195 millones de euros y un EBITDA ajustado de 2.215 millones durante los seis primeros meses del año. 

Sin embargo, para el analista Javier Cabrera, el riesgo va más allá del efecto contable de convertir los resultados brasileños en euros. El analista advierte de que Brasil se ha convertido en uno de los principales motores del grupo en un momento en que otras geografías muestran una evolución más débil. Por ello, una depreciación intensa del real podría complicar el cumplimiento de los objetivos estratégicos de Telefónica, especialmente si revierte el efecto favorable que tuvo el tipo de cambio durante el primer semestre.

La presión cambiaria, además, puede reducir el valor en euros de los ingresos y beneficios generados en Brasil, aunque la actividad local se mantenga estable. 

Cómo les afecta a los bancos

Santander también afronta una exposición significativa, aunque con una dinámica distinta. Brasil representa en lo que va de 2026 el 21,8% del margen de intereses del grupo y el 14,3% de su beneficio neto.

El analista de XTB señala que el riesgo cambiario no es nuevo, pero considera que el deterioro del negocio brasileño mostrado en los resultados del tercer trimestre preocupa más al mercado. A esa evolución se suman las dudas sobre algunas propuestas económicas de Lula, entre ellas posibles controles sobre los tipos de interés de los préstamos al consumo y medidas de condonación o renegociación de deuda para determinados clientes morosos.

A juicio de Cabrera, esas iniciativas podrían afectar tanto a los resultados como a la prima de riesgo que los inversores exigen por la actividad de Santander en el país. Una depreciación del real añadiría presión al reducir el valor en euros de los beneficios generados en Brasil.

Y por último está Mapfre. Brasil representa el 17,6% de las primas de la aseguradora y constituye uno de sus mercados más relevantes en términos de rentabilidad. El analista destaca que Brasil presenta el mayor retorno sobre el capital (ROE) entre los negocios de la compañía. Esto implica que el riesgo no se limita al efecto de convertir las primas y los beneficios a euros: una eventual desaceleración del negocio o un deterioro de la rentabilidad local también podría tener consecuencias.

Déficit fiscal, clave para el real

Más allá de las cotizaciones, el principal desafío del nuevo mandato de Lula será recuperar la credibilidad fiscal y evitar que el aumento del gasto siga deteriorando las cuentas públicas. El debate no se limita a cuánto gastará el Gobierno, sino a si será capaz de presentar un plan creíble para estabilizar la deuda en un contexto de elevados costes de financiación.

Neuberger Berman advierte de que el déficit primario y la trayectoria de la deuda hacen cada vez más necesario un ajuste, y subraya que la elección del nuevo responsable de Finanzas y el marco fiscal que adopte el Ejecutivo serán determinantes. La gestora también apunta a un riesgo político: un Congreso conservador puede limitar las iniciativas de gasto de Lula, pero el bloqueo institucional tampoco garantiza que se aprueben las reformas necesarias para sanear las cuentas.

Vontobel, por su parte, advierte de que la victoria de Lula ha decepcionado a unos inversores que descontaban un resultado más favorable a los mercados y un ajuste fiscal más rápido. La gestora prevé presión sobre los activos brasileños, con un real más débil y mayores rentabilidades exigidas a la deuda soberana. No obstante, señala que la intensidad de las turbulencias podría verse limitada por la intervención del banco central en el mercado de divisas y por las herramientas del Tesoro para gestionar la deuda.

Si bien, el contexto explica la inquietud del mercado. La deuda pública bruta brasileña alcanzó el 82,9% del PIB en agosto, según el Banco Central de Brasil, mientras que el déficit nominal se situó cerca del 10% del PIB en los doce meses hasta junio, lastrado en buena medida por los pagos de intereses. Un deterioro adicional del déficit primario podría presionar aún más a la divisa. 

En este sentido, Brasil podría cerrar 2026 con un déficit fiscal total del 8,6% del PIB, aunque buena parte correspondería al pago de intereses de la deuda. Sin estos costes, el déficit primario previsto sería del 0,4% del PIB. Los expertos advierten de que un deterioro significativo de este último indicador podría desencadenar nuevas presiones sobre la moneda.

Previsiones de cara al futuro

La previsión de XTB es que la moneda brasileña siga bajo presión, aunque ese movimiento podría moderarse ante las dificultades políticas para aprobar todas las iniciativas anunciadas.

Para las compañías españolas, el balance dependerá de cuánto se deprecie el real, de la evolución de sus negocios locales y de las decisiones económicas que adopte el nuevo Gobierno. Por ahora los mercados estarán pendientes de Telefónica, que presenta la mayor exposición por su peso en los ingresos y el EBITDA. También de Santander que añade el riesgo de un posible deterioro del negocio bancario y de cambios regulatorios; y Mapfre que combina la sensibilidad cambiaria con la importancia de Brasil para su rentabilidad.

La cuestión ya no es sólo cuánto han caído las cotizaciones tras las elecciones, sino si la política fiscal de Lula y la evolución del real convierten el sobresalto bursátil inicial en un problema duradero para los resultados de las empresas españolas.

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