La tecnológica dará la batalla

Mastercard planta cara al euro digital del BCE y anuncia que sus tarjetas funcionarán ‘offline’ en 2027

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Mastercard activará los pagos offline en 2027. EP

Mastercard, la multinacional estadounidense de los servicios de pago que domina el mercado europeo junto a Visa -también de EE.UU.- da un salto de gigante en sus servicios al usuario en el continente con la incorporación de los pagos sin conexión (‘offline’). Según ha anunciado hoy la compañía, a partir de febrero del próximo año todas las tarjetas nuevas que emita en el Viejo Continente seguirán operando en los terminales aunque estos no dispongan de conexión a Internet, en un movimiento que equivale a plantar cara al Banco Central Europeo y su proyecto para un futuro euro digital. Una de las principales bazas con las que contaba el organismo que preside Christine Lagarde para hacer más atractiva esa divisa -que muchos ven como innecesaria- era, precisamente, su funcionalidad fuera de línea.

Esta sustitución, que será progresiva, requiere -lógicamente- de la actualización de los equipos TPV, un proceso que según la firma estadounidense debería estar completado para mayo de 2027, cuando tanto los terminales de venta nuevos como de sustitución serán plenamente compatibles con el nuevo sistema.

En la práctica, esto significa que los usuarios podrán utilizar el chip y el PIN de sus tarjetas para efectuar un pago aunque en ese momento no haya conexión; es decir, que el nuevo sistema evitará que los españoles vuelvan a vivir una situación como la del apagón de abril de 2025, cuando miles de millones de euros se quedaron atrapados en cuentas corrientes y el efectivo quedó como la única opción.

¿Cómo funcionará el mecanismo? Según ha explicado Mastercard, el pago sin conexión se basará en el almacenamiento seguro de límites de gasto directamente en la tarjeta, de modo que una transacción pueda ser aprobada -que no ejecutada- de manera analógica hasta que el restablecimiento de la red permita contactar con el banco para que el abono sea efectivo. Cabe hacer un matiz, y es que el límite para este tipo de operaciones ha quedado fijado en los 200 euros, una cantidad que, en todo caso, deberá ser aprobada previamente por la entidad bancaria del usuario.

Como ya se ha avanzado, este movimiento de Mastercard es noticioso porque supone el primer contraataque de la multinacional estadounidense frente al ‘euro digital’, la moneda virtual impulsada por la Comisión Europea y el Banco Central Europeo para -entre otras cosas- erosionar el monopolio que tienen determinadas firmas extranjeras sobre los pagos en la Unión Europea -léase, Visa y Mastercard-.

Al fin y al cabo, una de las principales virtudes del euro digital -cuyo lanzamiento no se espera hasta 2029- será su capacidad para operar ‘offline’, un atributo que desde Bruselas esperaban que fuera una de las grandes bazas que inclinaría la balanza a favor de su solución frente a la competencia privada. Mastercard no solo ofrecerá esa posibilidad, también lo hará mucho antes.

Sobre las razones de esta decisión, resulta evidente que la principal es la vulnerabilidad de los sistemas de pago frente a caídas de la red en una sociedad cada vez más digitalizada. No hay que olvidar que, actualmente, las tarjetas median en una tercera parte de las transacciones que se realizan en España en tiendas físicas, hecho que deja el consumo al albur de la estabilidad de la red e incluso de posibles hackeos o ataques híbridos.

 

 

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