Suben los tipos de interés: el BCE frena la inflación con hipotecas más caras y menos crédito
El mercado descuenta una nueva subida de 25 puntos básicos, mientras el euríbor ya supera el 3,1%
El Banco Central Europeo (BCE) se reúne hoy jueves y el mercado da prácticamente por descontada una nueva subida de 25 puntos básicos. Si se cumple el escenario previsto, el tipo de la facilidad de depósito pasará del 2,25% al 2,50% (ese nivel se encuentra en la parte alta del rango considerado neutral, entre el 1,75% y el 2,50%).
En este sentido, llevar los tipos hasta su techo supone situar la política monetaria en un terreno más restrictivo precisamente para combatir un shock de oferta que los tipos de interés no pueden solucionar directamente.
Y es que esta decisión llega después del repunte de la inflación de la eurozona, que alcanzó el 3,3% en agosto, frente al 2,9% de julio. El aumento se debe principalmente a la energía: alrededor del 90% del impulso inflacionista de este año estaría vinculado al suministro energético, sin que por ahora se observen señales claras de que el repunte se esté extendiendo de forma generalizada a otros componentes.
De hecho, si la inflación energética continúa presionando los precios al alza, el 2,50% podría no ser necesariamente el techo. De ahí, que algunos analistas ya contemplen nuevas subidas, mientras que otros consideren que el BCE debería hacer una pausa para evitar un daño excesivo sobre el crecimiento.
Más presión para los hipotecados
Laura Martínez, de iAhorro, señala precisamente la evolución posterior a la reunión como uno de los principales focos de incertidumbre. La clave estará en el mensaje que lance Christine Lagarde y en si el 2,5% se consolida como techo o si el BCE tiene que seguir endureciendo su política monetaria. Según el análisis de iAhorro, si los tipos llegasen hasta el 3%, el movimiento podría ejercer una presión adicional sobre el euríbor durante el último trimestre del año.
En este contexto, las decisiones que se tomen afectarán directamente a los hogares españoles. Para quienes tengan una hipoteca a tipo variable, una nueva escalada de los tipos oficiales puede acabar trasladándose al índice de referencia de sus préstamos y, con ello, a las cuotas cuando llegue la revisión.
De hecho, el euríbor ya está reaccionando y desde el comienzo de septiembre su valor diario no ha bajado del 3%. La media provisional del mes se sitúa en torno al 3,1%.
Desde HelpMyCash explican que este comportamiento responde precisamente a una de las características del euríbor: no espera a que el BCE anuncie oficialmente sus decisiones, sino que incorpora por adelantado las expectativas del mercado sobre la evolución futura de los tipos.
Tipos por encima del 2,5%
Con este cóctel motivado por una inflación que no deja de subir; unos tipos que van a romper su techo y un euríbor que encarecerá las hipotecas, la posibilidad de que septiembre no sea la última subida empieza a ganar peso entre algunos analistas.
Deutsche Bank, por ejemplo, contempla una nueva subida de 25 puntos básicos en diciembre, que llevaría el tipo de depósito hasta el 2,75%. Al mismo tiempo, considera que un nivel superior al 3% no estaría justificado salvo que aparecieran señales más amplias de presión inflacionista.
Sin embargo, otros análisis son más prudentes. Desde Vontobel consideran que el 2,5% podría ser suficiente si la inflación subyacente y los salarios no vuelven a acelerarse.
En la misma línea, Neuberger advierte del riesgo de que el BCE sobrerreaccione ante un shock energético externo. La gestora considera que, después de la subida de septiembre, debería producirse una pausa para no añadir más presión al crecimiento.
Si bien, la división entre los analistas refleja precisamente el dilema al que se enfrenta el BCE: la inflación está demasiado alta para ignorarla, pero unos tipos más elevados pueden terminar enfriando una economía que ya empieza a notar el encarecimiento de la financiación.
La otra cara de los tipos altos
Pese a las malas noticias, que no son pocas, el nuevo escenario de tipos no perjudica a todos los hogares por igual. Mientras los hipotecados afrontan más presión sobre sus cuotas, quienes tienen dinero ahorrado todavía pueden encontrar cuentas remuneradas y depósitos a plazo con condiciones atractivas.
Marta Pinedo, directora de Raisin España, recomienda en este contexto recurrir a una estrategia de escalera de depósitos: repartir el ahorro entre productos con diferentes vencimientos para no tener todo el dinero bloqueado durante un único plazo.
De esta forma, una parte del capital queda disponible periódicamente para hacer frente a imprevistos o aprovechar nuevas ofertas cuando llegue el vencimiento de cada depósito. La estrategia permite además adaptarse a la evolución de los tipos: si los bancos mejoran sus condiciones, el ahorrador puede reinvertir el dinero que vaya quedando libre en las ofertas más competitivas.
Así, la nueva etapa de tipos más altos tiene dos caras; perjudica a quien debe dinero, ya que unos tipos altos significan más presión sobre el coste de financiación. Pero favorece a quienes tienen ahorros y quieren apostar por productos que con tipos altos, aumentan su rentabilidad.
En definitiva, aunque la subida hasta el 2,5% ya está prácticamente descontada, la verdadera batalla será decidir si ese nivel basta para frenar una inflación o si Europa tendrá que prepararse para unos tipos todavía más altos y, con ellos, más presión sobre las hipotecas, préstamos y crédito.