Los expertos en ahorro energético coinciden: «En verano el aire acondicionado puede aumentar la factura de la luz hasta 60€ al mes»
Mantener la vivienda fresca durante los meses de julio y agosto se ha convertido en una necesidad para miles de familias. Sin embargo, disfrutar de una temperatura agradable en casa tiene un coste cada vez mayor.
A medida que suben los termómetros, también lo hace el importe de la luz, especialmente en los hogares que utilizan el aire acondicionado durante gran parte del día.
Los expertos advierten de que un uso intensivo de estos equipos, unido a una vivienda con un aislamiento deficiente, puede disparar el consumo energético y elevar la factura de la luz de forma considerable.
Cuánto puede subir la factura de la luz por usar el aire acondicionado en verano
Las altas temperaturas del verano, junto con la proliferación de noches tropicales en las que los termómetros no bajan de los 25 grados, obligan a muchos hogares a mantener el aire acondicionado encendido durante horas para poder descansar.
Este cambio en las condiciones climáticas ha convertido la climatización en un gasto fijo para muchas familias. Además, la demanda de equipos no deja de crecer.
La Asociación de Fabricantes de Equipos de Climatización (AFEC) lleva años constatando un incremento sostenido en las ventas, impulsado por la necesidad de combatir el calor.
El experto en eficiencia energética Jesús Sahún explicó en declaraciones recogidas para Aragón TV, que utilizar el aire acondicionado de forma continuada puede incrementar la factura de la luz entre 50 y 60 euros al mes, especialmente cuando el aparato permanece funcionando más de 8 horas diarias.
Cómo reducir el consumo del aire acondicionado y ahorrar en la factura eléctrica
El gasto energético no depende únicamente del número de horas que el equipo permanece encendido. También influyen factores como la eficiencia del aparato, la temperatura programada o el estado de conservación de la vivienda.
El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) recomienda aplicar medidas sencillas que ayudan a mantener una temperatura más agradable sin recurrir constantemente al aire acondicionado.
Entre las más recomendaciones más eficaces se encuentran bajar las persianas durante las horas de mayor radiación solar, utilizar toldos o cortinas térmicas y evitar que el sol entre directamente en las habitaciones. Estas acciones reducen el calentamiento del interior de la vivienda y disminuyen la necesidad de utilizar sistemas de refrigeración.
Otra práctica muy recomendable es aprovechar las horas de la madrugada o primera hora de la mañana para generar ventilación cruzada. Abrir ventanas situadas en extremos opuestos de la casa permite renovar el aire y enfriar paredes, suelos y mobiliario antes de que vuelva el calor.
Gracias a estos consejos, el aire acondicionado puede encenderse más tarde y funcionar durante menos tiempo.
Mejorar el aislamiento de la vivienda, el secreto para pagar menos luz
Uno de los errores más habituales es intentar enfriar una vivienda que pierde el aire frío casi de inmediato. Cuando existen filtraciones en ventanas, puertas o cerramientos, el aparato necesita trabajar durante más tiempo para mantener la temperatura deseada, lo que se traduce en un mayor consumo eléctrico.
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recuerda que mejorar el aislamiento térmico mediante ventanas más eficientes, persianas adecuadas o cristales con mayor capacidad aislante puede reducir notablemente el consumo tanto en verano como en invierno.
Para quienes buscan una solución a largo plazo, tecnologías como la aerotermia también ofrecen un mejor rendimiento energético y permiten reducir el gasto en climatización con el paso de los años.
Además de las mejoras individuales, los especialistas consideran que las ciudades también deben adaptarse a las olas de calor. Incrementar las zonas verdes, plantar árboles y crear espacios de sombra contribuye a reducir el conocido efecto «isla de calor», disminuyendo la temperatura ambiental y la necesidad de utilizar sistemas de refrigeración.
Por último, conviene revisar periódicamente el contrato de electricidad. Muchas familias mantienen tarifas poco competitivas sin saberlo. Comparar precios y comprobar las condiciones del suministro puede traducirse en un ahorro adicional que, unido a un uso eficiente del aire acondicionado, permitirá afrontar el verano con una factura mucho más contenida.