absentismo laboral

España pierde 1,6 millones de trabajadores al día: el absentismo obliga a las empresas a investigar las bajas

El absentismo laboral alcanza el 7,2% de las horas pactadas y las empresas afrontan un sobrecoste de 240 millones de euros

España pierde 1,6 millones de trabajadores al día: el absentismo obliga a las empresas a investigar las bajas
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  • Celia Amayuelas
  • Celia Amayuelas Díaz (Madrid, 1999), periodista y economista con más de 6 años de experiencia en medios digitales, se incorporó a OKDIARIO en 2026 procedente de finanzas.com, 'El Español' y Capital Radio. Puedes contactar conmigo en [email protected]

El absentismo laboral se ha convertido en uno de los grandes problemas de las empresas españolas. Más de 1,63 millones de personas faltaron cada día a su puesto de trabajo, de media, durante el segundo trimestre de 2026, mientras que la tasa de absentismo alcanzó el 7,2% de las horas pactadas, según los datos de Randstad Research.

El mismo estudio señala que de los trabajadores ausentes durante el segundo trimestre, 1.274.528 personas se encontraban de baja por incapacidad temporal. Esta causa representó el 5,6% de las horas pactadas.

La industria también registra tasas elevadas de absentismo. Durante el primer trimestre de 2026, la tasa general del sector se situó en el 7,6%, frente al 7,2% del conjunto de la economía en ese mismo periodo.

Tejido empresarial en peligro

Por si fuera poco un informe elaborado por Adecco Group Institute señalaba que las compañías asociadas a la patronal de la gran distribución Anged soportan un sobrecoste de 240 millones de euros relacionado con el absentismo. El estudio cifra en 12,6 millones las horas de trabajo perdidas, equivalentes a 7.113 empleos a tiempo completo.

Con todo esto, las empresas tienen cada vez más claro que es necesario comprobar si una baja se desarrolla de forma compatible con la recuperación médica.

Según Winterman, firma especializada en investigaciones corporativas y gestión de riesgos, entre los hechos que pueden investigarse figuran la realización de trabajos para otro negocio o el desarrollo de actividades aparentemente incompatibles con las limitaciones que motivan una baja.

La clave está en documentar conductas concretas, no en juzgar si una persona parece enferma. Los investigadores deben valorar qué actividad realiza el trabajador, durante cuánto tiempo, con qué frecuencia y con qué intensidad. La interpretación de esos hechos requiere tener en cuenta la situación médica y laboral de cada caso.

Una fotografía aislada puede ofrecer una imagen engañosa. Que un trabajador salga a la calle, haga deporte o participe en una actividad social no significa automáticamente que pueda desempeñar su jornada laboral ni que esté fingiendo una incapacidad.

Y es por ello que la posibilidad de investigar una baja no concede a las empresas carta blanca para vigilar la vida privada de sus empleados. La Ley de Seguridad Privada exige que exista un interés legítimo y que las actuaciones respeten los principios de razonabilidad, necesidad, idoneidad y proporcionalidad. El seguimiento debe limitarse a los hechos que se pretende comprobar y no puede convertirse en una recopilación indiscriminada de información personal o familiar.

El Tribunal Supremo lo recordó en una sentencia de 25 de mayo de 2023. En aquel caso, consideró ilícitas las fotografías obtenidas por un detective de un trabajador que realizaba esfuerzos en el jardín y el huerto de su vivienda. El espacio estaba protegido por el derecho a la intimidad y las imágenes no podían utilizarse para justificar el despido.

La sentencia contiene una advertencia relevante para las empresas: una prueba aparentemente contundente puede resultar inutilizable si se obtiene de forma ilícita.

Qué pueden hacer las empresas

Lo que está en manos de las empresas es, junto a sus asesores laborales, valorar los hechos documentados, su relación con la baja y la validez de las pruebas obtenidas.

Si se acredita un incumplimiento suficientemente grave, pueden adoptarse medidas disciplinarias, incluido el despido cuando concurran los requisitos legales. No obstante, una actividad realizada durante una baja no justifica automáticamente una sanción.

El informe del detective debe identificar el objeto del encargo, los medios empleados, los resultados y los profesionales que han intervenido. Además, el investigador puede ser requerido para ratificar su informe ante los tribunales, que serán los encargados de valorar las pruebas y resolver el litigio.

La investigación también puede resultar útil cuando no confirma las sospechas iniciales, al evitar que la compañía adopte decisiones basadas únicamente en rumores o impresiones.

En este sentido, con las cifras de absentismo y los costes denunciados por las empresas y con más de 1,6 millones de personas ausentes cada día y un impacto significativo sobre las horas de trabajo, resulta más que normal que las compañías tengan un interés evidente en garantizar que las bajas se gestionen correctamente.

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