Un equipo de panaderos valencianos entra a trabajar a las 3:00 de la mañana para hornear más de 100 tipos de pan distintos cada día
Valencia está repleta de panaderías históricas, pero pocas han tenido tanto éxito como el Horno Inma Moliner, en Mislata. En ella ya van por su cuarta y quinta generación de artesanos y abren de madrugada para preparar más de 100 tipos de panes.
Por duro que suene, a las cinco de la mañana ya están saliendo las primeras barras del horno, mientras otros trabajadores preparan las cocas o distribuyen los encargos. Para conseguirlo, abren la puerta del obrador a las tres de la mañana.
De hecho, para que todo funcione como un reloj, algunas tareas empiezan la noche de antes. Gracias a ello, a las seis de la mañana los clientes ya tienen en la panadería todas las variedades que puedas imaginar.
Esta panadería valenciana empieza a hornear los panes a las tres de la mañana
Para que todo esté listo en el Horno Inma Moliner, esta familia de panaderos debe empezar el trabajo a las tres de la mañana con las barras tradicionales. Ahí les dan forma manualmente y las preparan en tablas. Después las dejan reposar hasta hornearlas.
Como mostraron en un reportaje para Bread Chronicles, Pedro, el marido de Inma, se ocupa de la cocción, y antes de introducir las barras, practica los cortes sobre la superficie. Las primeras hornadas salen mientras las siguientes ya están preparadas.
La parte más especial llega cuando los panes comunes ya están listos, ahí toca ponerse originales. Por ejemplo, preparan barras extralargas, roscas, pan de aceite con orégano y hasta pan de sobrasada. Este último se enrolla, se unta y se vuelve a enrollar antes de cortarlo y cocerlo.
Sólo con este trabajo de horas consiguen tener listos más de 100 productos diferentes. De hecho, al otro lado del obrador preparan simultáneamente los ingredientes, cortan las manzanas y preparan las masas.
La panadería valenciana que ya va por su quinta generación
La historia familiar se remonta a 1920, con Pascual. Décadas después, en 1999, Inma y Pedro abrieron su establecimiento en Mislata. Ahora su hijo Arturo es la quinta generación de una familia vinculada al oficio.
Primero estudió en la universidad y probó el trabajo de oficina antes de decidir que quería dedicarse al negocio familiar. Y es que sus padres le dejaron elegir a sabiendas de la dureza del oficio.
Gracias a Arturo han empezado a trabajar de otra manera y combina el trabajo manchándose las manos con el análisis de datos y las tareas de dirección. Pero todo con el foco puesto en la calidad.
Qué productos debes probar si visitas el Horno Inma Moliner de Mislata
Más allá de llevarte un pan blanco a casa, entre las especialidades destacan las coquetas de cacahuete, hechas con cacahuetes, aceite, agua, harina y sal. El secreto está en que las hacen muy finas. Una vez extendidas se dividen en porciones pequeñas y reciben un último toque de sal.
También hacen coques escudellaes de calabaza, que se rematan con azúcar antes de hornearse, y coca de llanda. Si prefieres otro tipo de repostería, hay bizcochos de manzana, empanadillas, coca de embutido y otras opciones saldas.
Aun así, la fama no está sólo en el boca a boca, y prueba de ello es que en el concurso del Gremio de Panaderos de 2024 lograron quedar en el podio por sus panquemados, sus cocas de pasas y nueces y sus panes tradicionales.