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Alemania responde a la crisis energética: baja los carburantes y deja pagar 1.000 euros sin impuestos

Friedrich Merz, ha anunciado un paquete de medidas de choque valorado en unos 1.600 millones de euros

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Friedrich Merz, canciller de Alemania. (Foto: Ep).
Jose de la Morena
  • Jose de la Morena
  • Jose de la Morena, periodista especializado en economía desde hace más de 15 años, desarrolla su labor en el campo de la comunicación desde el prisma de las tendencias, los números y resultados de las distintas compañías. Una tarea que le ha llevado a conocer a fondo el mundo empresarial. Ha trabajado también en comunicación corporativa y como asesor para distintas marcas internacionales e institucionales.

El canciller alemán, Friedrich Merz, ha anunciado un paquete de medidas de choque valorado en unos 1.600 millones de euros para amortiguar el impacto del encarecimiento de la energía tras el conflicto en Oriente Próximo. El plan combina una rebaja fiscal directa sobre los carburantes con incentivos a empresas para compensar la pérdida de poder adquisitivo.

El Gobierno alemán responde así al repunte de los precios energéticos con un enfoque temporal y limitado, consciente de que el margen fiscal no permite absorber completamente los efectos de la crisis. «Hemos decidido brindar ayuda inmediata», señaló Merz tras reunirse con los socios de la coalición.

Rebaja fiscal de 17 céntimos por litro

La medida más inmediata será una reducción del impuesto energético sobre los carburantes de 17 céntimos por litro durante un periodo de dos meses. Esta rebaja beneficiará tanto a particulares como a empresas, con el objetivo de aliviar de forma rápida el coste del transporte y la actividad económica.

Desde el Ejecutivo germano insisten en el carácter excepcional de la medida. El propio Merz advirtió de que no es viable sostener este tipo de ayudas a largo plazo con fondos públicos, por lo que la rebaja tiene una duración limitada y, una vez finalizado el plazo, el impuesto volverá automáticamente a su nivel anterior.

El canciller subrayó además que la evolución de los precios en este periodo será clave, confiando en que el mercado energético se estabilice y tienda a la baja. En este contexto, defendió que el Estado no puede asumir todos los riesgos derivados de la inestabilidad geopolítica ni compensar de forma estructural el impacto de conflictos internacionales.

Primas de hasta 1.000 euros en impuestos

Junto a la rebaja fiscal, el plan contempla medidas dirigidas al ámbito laboral. Las empresas podrán abonar a sus empleados primas de hasta 1.000 euros libres de impuestos y cotizaciones sociales, con el objetivo de compensar el efecto de la inflación sobre los salarios.

Este mecanismo busca trasladar parte del esfuerzo a las compañías, incentivando una compensación directa a los trabajadores sin incrementar la presión fiscal sobre estos. Se trata de una fórmula ya utilizada en anteriores episodios inflacionistas y que Berlín recupera ahora ante el nuevo escenario energético.

Para equilibrar el coste de estas medidas, el Ejecutivo ha avanzado que el impuesto sobre el tabaco se incrementará a partir de 2026. Con ello, Alemania pretende compensar parcialmente el impacto presupuestario del paquete y evitar un deterioro mayor de las cuentas públicas.

El plan de Merz refleja así un intento de contener el golpe energético sin comprometer la estabilidad fiscal, en un contexto marcado por la incertidumbre internacional y la volatilidad de los precios de la energía.

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