El Gobierno maquilla el empleo juvenil con medio millón de fijos discontinuos que pueden cobrar el paro
Casi medio millón de jóvenes tuvieron un contrato fijo discontinuo en verano, según el Gobierno
El Gobierno presume de aumentar el empleo a los jóvenes, pero poco se habla de la estabilidad y la calidad de los puestos que cubren. Son casi medio millón de jóvenes los que estuvieron dados de alta como trabajadores fijos discontinuos durante el verano, una modalidad que lejos de impulsar el empleo, empuja a los jovenes a periodos de inactividad y al cobro de prestaciones por desempleo cuando finaliza la campaña.
En concreto, 467.647 jóvenes de entre 18 y 35 años figuraban a 30 de junio de 2026 de alta en la Seguridad Social bajo esta modalidad, según los datos facilitados por el Gobierno en respuesta a una batería de preguntas parlamentarias registradas en el Congreso por diputados del PP.
La cifra supone el 42,9% de los 1,09 millones de trabajadores fijos discontinuos afiliados al Régimen General de la Seguridad Social en esa fecha.
Pero el dato de junio ofrece una fotografía tomada precisamente en el momento de mayor actividad estacional. Los 467.647 jóvenes estaban trabajando y cotizando al cierre del mes, coincidiendo con el arranque del periodo de máxima contratación del verano.
Del trabajo a la inactividad
El problema es qué ocurre después de la temporada. El fijo discontinuo no desaparece cuando termina la campaña, pero el trabajador deja de prestar servicios hasta que se produzca un nuevo llamamiento. En ese periodo puede quedar en situación de inactividad y, si reúne los requisitos, acceder a la prestación por desempleo.
Es decir, la cifra de afiliados de junio no significa que esos jóvenes vayan a trabajar de forma continuada durante todo el año. La propia estadística refleja una fuerte concentración temporal de esta modalidad: el dato corresponde al momento en que los trabajadores están efectivamente de alta y prestando servicios.
El Gobierno contabiliza así como afiliados a trabajadores que, una vez terminada su campaña, pueden pasar varios meses sin trabajar para su empresa hasta el siguiente llamamiento.
La estacionalidad es especialmente evidente en los sectores que concentran estos contratos. La hostelería y los servicios vinculados al turismo reúnen alrededor del 50% de los jóvenes con contrato fijo discontinuo, según los datos facilitados por el Ejecutivo.
De este modo, el verano eleva el número de trabajadores efectivamente ocupados en esta modalidad, mientras que el cierre de las campañas estacionales durante el otoño y el invierno da paso habitualmente a periodos de inactividad.
Más fijos discontinuos jóvenes
Los 467.647 jóvenes de entre 18 y 35 años representan alrededor del 42,9% del total de 1,09 millones de afiliados fijos discontinuos del Régimen General.
Los datos proceden de los registros diarios de la Seguridad Social y corresponden exclusivamente a trabajadores que el 30 de junio estaban efectivamente de alta, cotizando y prestando servicios.
La cifra, por tanto, refleja el máximo de actividad de este colectivo durante la temporada estival, pero también el peso que tienen entre los jóvenes los empleos ligados a campañas concretas. Una vez finalizadas, los trabajadores fijos discontinuos pueden entrar en periodos de inactividad y, cuando cumplen las condiciones exigidas, recurrir a las prestaciones por desempleo hasta su siguiente llamamiento.