Confirmado por la Seguridad Social: se permite cobrar la ayuda para mayores de 52 años y la pensión de orfandad a los españoles que cumplan estos requisitos
Requisitos para poder cobrar la pensión de orfandad para mayores de 52 años
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Cobrar el subsidio para mayores de 52 años no significa que haya que renunciar necesariamente a otras prestaciones de la Seguridad Social. Es una duda que puede surgir entre quienes reciben esta ayuda del SEPE y tienen derecho, además, a una pensión de orfandad. Aunque estamos acostumbrados a relacionar esta última con niños y jóvenes que han perdido a su padre o a su madre, también existen casos en los que se sigue cobrando mucho después de cumplir los 25 años. De hecho, una persona que haya superado los 52 puede continuar percibiéndola, pero para ello debe encontrarse en una situación muy concreta.
¿Y qué pasa si también está cobrando el subsidio por desempleo? En principio, recibir una pensión de orfandad no impide automáticamente acceder a esta ayuda, pero tampoco significa que las dos sean siempre compatibles. El SEPE tiene en cuenta los ingresos del solicitante y comprueba que reúna las condiciones exigidas para cobrar el subsidio. Por su parte, la Seguridad Social establece cuándo puede mantenerse la pensión de orfandad una vez superada la edad habitual. La clave está en conocer ambos requisitos, porque no todas las personas mayores de 52 años pueden acogerse a esta posibilidad.
La Seguridad Social permite cobrar la pensión de orfandad después de los 52 años
Cuando fallece uno de los progenitores, sus hijos pueden tener derecho a una pensión de orfandad. La edad es uno de los factores que determinan durante cuánto tiempo se puede cobrar. Por regla general, se reconoce a los menores de 21 años, aunque es posible mantenerla hasta los 25 si no trabajan o si sus ingresos laborales están por debajo del Salario Mínimo Interprofesional. Incluso puede prolongarse hasta el comienzo del siguiente curso académico cuando el beneficiario cumple los 25 años mientras estudia y reúne las condiciones establecidas.
Pero la edad deja de ser un límite en determinados casos. La Seguridad Social contempla que quienes tienen una capacidad de trabajo reducida en un grado equivalente a incapacidad permanente absoluta o gran incapacidad puedan cobrar la pensión de orfandad después de los 25 años. Por eso también pueden existir beneficiarios de 52 años o más, siempre que acrediten esa situación y cumplan los demás requisitos legales. No es una ayuda nueva ni una ampliación aprobada recientemente para todos los mayores de 52 años, sino una excepción que ya recoge la normativa.
Los requisitos para cobrar el subsidio de mayores de 52 años
El subsidio para mayores de 52 años está dirigido a desempleados que cumplen determinadas condiciones de cotización. No basta con haber alcanzado esa edad. El SEPE exige encontrarse en una situación que permita acceder a la ayuda, mantener la inscripción como demandante de empleo y acreditar al menos seis años cotizados por desempleo en España. También deben reunirse los requisitos para obtener una pensión contributiva de jubilación, salvo el relativo a la edad.
Otro aspecto que revisa el SEPE es la situación económica del solicitante. Sus rentas propias no pueden superar el 75% del Salario Mínimo Interprofesional, excluida la parte proporcional de las pagas extraordinarias. Este límite resulta importante para quienes reciben una pensión de orfandad, puesto que su importe puede afectar al reconocimiento del subsidio. Además, deben cumplirse las obligaciones relacionadas con la demanda de empleo, especialmente cuando existe una incapacidad reconocida.
Cuándo se pueden cobrar las dos prestaciones a la vez
Recibir una pensión de orfandad no supone necesariamente perder el subsidio para mayores de 52 años. Sin embargo, tampoco significa que ambas cantidades puedan sumarse sin condiciones. El SEPE tiene en cuenta las pensiones al calcular las rentas del solicitante. Si los ingresos computables superan el límite establecido, no se cumple el requisito económico. Si permanecen por debajo, habrá que comprobar igualmente el resto de las condiciones de acceso.
La pensión de orfandad se calcula, con carácter general, aplicando el 20% a la base reguladora del progenitor fallecido, aunque su importe puede variar según las circunstancias. También debe considerarse que la incapacidad que permite conservar la pensión puede afectar a los requisitos laborales del subsidio. Por eso, la compatibilidad económica no garantiza por sí sola el derecho a las dos prestaciones: cada organismo debe examinar la situación del solicitante.
Cómo solicitar las ayudas y evitar problemas con el SEPE
Para solicitar la pensión de orfandad hay que dirigirse al Instituto Nacional de la Seguridad Social y acreditar el fallecimiento del progenitor, el vínculo familiar y, cuando corresponda, la situación de incapacida. El SEPE es por su parte, el que tramita el subsidio para mayores de 52 años, comprobando las cotizaciones, el desempleo y las rentas declaradas. Si el solicitante recibe otra prestación, lo tiene que comunicar.
Por último, si se cobra este subsidio se está obligado a presentar una declaración anual de rentas para demostrar que las condiciones económicas no han cambiado. Si no se hace se puede interrumpir el pago y las cotizaciones para la jubilación. Por tanto, aunque las dos prestaciones pueden resultar compatibles en determinados casos, el reconocimiento dependerá de la situación individual. Consultar con el INSS y el SEPE antes de presentar las solicitudes puede evitar que nos lo denieguen o que reclamen cobros indebidos y además servirá para saber qué documentación necesita aportar cada persona interesada.
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