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BE-terna refuerza el crecimiento a doble dígito de Telefónica Tech de cara a una posible venta

Telefónica Tech cumple un doble objetivo con la compra de la empresa alemana BE-terna, centrada en servicios en la nube. Por un lado, mantiene su meta de un crecimiento de ingresos a doble dígito y, por otro, la división gana peso y lustre de cara a una posible operación financiera, por la que suspiran muchos fondos de capital riesgo, ávidos de comprar activos tan codiciados.

Pero ese futuro aún está por definirse. De momento, la estrategia de Telefónia Tech, que desde 2019 aglutina los servicios tecnológicos de Telefónica como unidad independiente, está clara: crecer de forma orgánica e inorgánica -es decir, mediante adquisiciones-. Y en los últimos meses la carrera de compras ha sido significativa. En julio de 2021, ya se hizo con Altostratus Cloud Consulting, una empresa especializada en servicios en la nube, mientras que en Reino Unido ya ha adquirido Cancom UK&I por unos 400 millones de euros e Incremental, uno de los socios de Microsoft por unos 209 millones de euros, operaciones con las que reforzó sus las capacidades para servicios en la nube y ciberseguridad. También se hizo el año pasado con Geprom, una empresa de ingeniería de base tecnológica con sede en España, para crecer en los campos relacionados con la Industria 4.0.

La de BE-terna, por una cuantía relevante de hasta 350 millones de euros, encaja con la línea de posicionamiento en servicios en la nube de Telefónica Tech, centrada en el terreno de la ciberseguridad, Big Data e internet de las cosas. La firma alemana, que fue creada en 2005 y cuenta con una plantilla de 1.000 empleados, es un grupo empresarial dedicado principalmente a brindar soluciones avanzadas en la nube para la transformación digital de las empresas, y mantiene una alianza con Microsoft. En 2021, registró unos ingresos proforma de 121 millones de euros a través de sus operaciones en, entre otros mercados, Alemania, Austria, Suiza y Dinamarca.

Además, se produce en Alemania, uno de los mercados clave que se establecieron en la reorganización del grupo en noviembre de 2019, junto con Reino Unido, Brasil y España. «Lo normal es que las próximas adquisiciones se realicen en alguno de esos cuatro países», según fuentes del mercado.

Compras con sentido, pero muy rápidas

«Es evidente que son compras que tienen sentido», admite Juan Peña, analista de GVC Gaesco Valores. «Telefónica está internalizando ciertos servicios para mejorar los márgenes en el futuro, ya que la situación financiera de la compañía ahora mismo es buena y prefiere mantener esos empleados dentro de su perímetro, pese a que la tendencia es no cargarte de costes fijos», apunta.

En su opinión, así también se consigue aumentar el tamaño de la filial, que pasará a obtener más ingresos y un Ebitda mayor, de cara a una operación financiera en el futuro que ponga en valor a la compañía en el mercado, que no la verá ni mucho con malos ojos ante el apetito de los fondos de capital riesgo.

La compra de BE-terna se ha realizado con un ratio valor de empresa/Oibda de 13,7 veces considerando las sinergias y sus resultados previstos para 2022, lo que para Peña es «relativamente elevado», que advierte de que la compañía podría estar pagando de más en esa rápida senda de crecimiento, cuando, a su juicio, «estas operaciones se podrían hacer a ratios inferiores». Según este experto, Telefónica podría estar aprovechando el menor perfil de riesgo en un mercado como Brasil por la mejora del real brasileño y la consolidación del operador Oi, a cambio de asumir algo más de riesgo en Telefónica Tech.

La división tecnológica de Telefónica registró el año pasado unos ingresos cercanos a los 1.000 millones de euros con un incremento interanual del 33,6%, impulsada por los más de 5,5 millones de clientes corporativos -B2B- del grupo, que están siendo una fuerte palanca para su crecimiento.