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Bankia y Kutxabank se suman a la puja por Liberbank y ponen en peligro la fusión con Unicaja

El BCE urge a las entidades españolas a acometer integraciones cuanto antes

Bankia se fortalecería a la espera de si fructifica la operación con BBVA y Kutxabank vuelve a la arena 10 años después

Bankia y Kutxabank se suman a la puja por Liberbank y ponen en peligro la fusión con Unicaja

Comienza el baile de fusiones bancarias ante la presión del BCE. Bankia y Kutxabank han iniciado contactos con Liberbank de cara a una posible integración, según varias fuentes conocedoras de las negociaciones. De esta forma, se cruzan en el camino de Unicaja, que sigue siendo la opción preferida del presidente de la entidad asturiana, Manuel Menéndez.

Liberbank será el primer banco en ser absorbido en esta nueva oleada de integración, dado que es la más pequeña de las entidades procedentes de las antiguas cajas de ahorros (Cajastur, Cantabria, Extremadura y CCM), con una capitalización bursátil de poco más de 500 millones de euros. De ahí que el resto de entidades medianas tengan capacidad para absorberla.

Un portavoz de Liberbank declinó hacer comentarios a esta información, mientras que Bankia se remitió a las recientes declaraciones de su consejero delegado, José Sevilla, en las que aseguraba que «no hay nada encima ni debajo de la mesa». Un portavoz de Kutxabank también aseguró que «no hay nada».

Sin embargo, las fuentes consultadas confirman los contactos al máximo nivel para manifestar el interés de ambas entidades por Liberbank, si bien se encuentran en una fase preliminar y no hay todavía negociaciones formales.

La opción de Unicaja, en peligro

Estos contactos se cruzan con las negociaciones con la andaluza Unicaja, que se habían retomado tras la ruptura de las mismas en mayo de 2019 por la falta de acuerdo sobre la ecuación de canje y sobre el reparto del poder en la entidad fusionada. Algunas de las fuentes consultadas aseguran que las conversaciones se habían retomado pero ahora mismo se encuentran en stand-by por la crisis del covid. Por otro lado, la gallega Abanca ha descartado públicamente volver a intentar la compra de Liberbank tras la opa fallida de febrero de 2019.

Unicaja es la opción preferida de Menéndez porque le permitiría mantener una cuota relevante de poder y las conversaciones ya están muy avanzadas, mientras que con Kutxabank se diluiría más (y tendría que negociar desde el principio) y en Bankia quedaría relegado a un puesto institucional, como le ocurrió a Carlos Egea cuando la entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri absorbió BMN.

Pero ahora, con estos dos nuevos pretendientes, esta operación queda en el aire. Como mínimo, su aparición otorga a Menéndez y a los principales accionistas de Liberbank (las fundaciones de las antiguas cajas, el fondo Oceanwood, el mexicano Ernesto Tinajero y la familia Masaveu) mayor poder negociador con Unicaja.

Estos movimientos explican la reciente subida del valor en bolsa hasta máximos de junio y, sobre todo, las compras de fondos de inversión de Bank of America (supera el 7% del capital) y Deutsche Bank (4%). Este miércoles, BBVA recomendaba ‘sobreponderar’ el valor con el argumento de que sus «dinámicas operativas son las mejores entre sus comparables» y que solo su participación en EDP vale 400 millones, por lo que toda Liberbank debería alcanzar una capitalización de casi 900.

Las razones de Bankia y Kutxabank

¿Por qué Liberbank interesa a Bankia y Kutxabank? La gran operación política que está sobre la mesa, con la que el PNV presiona a Pedro Sánchez, es la fusión de BBVA y Bankia con Goirigolzarri como presidente. Pero es muy compleja porque choca con la resistencia de la cúpula del banco vasco, por lo que depende en buena medida de su futuro judicial por los contratos con el excomisario Villarejo. Mientras se resuelve la situación, la adquisición de Liberbank le permitiría ganar tamaño y obtener sinergias (reducción de duplicidades en servicios centrales y red de oficinas), como ya ocurrió con BMN, lo que en teoría debería impulsar su cotización y aumentar el valor del 60% del capital que todavía está en manos del Estado.

Más sorprendente es la irrupción de Kutxabank, 10 años después de realizar su única adquisición, la cordobesa Cajasur, cuando todavía era BBK y no se había fusionado con Kutxa y Caja Vital. Las fuentes citadas explican que los gestores de la entidad vasca quieren dar un giro a su tradicional estrategia conservadora y utilizar su exceso de capital -es la entidad española supervisada por el BCE con mayor solvencia- para crecer mediante adquisiciones. Asimismo, el PNV ve con buenos ojos esta expansión fuera de su territorio original.

En cualquier caso, todas estas entidades están siendo presionadas por el BCE para que acometan integraciones cuanto antes para fortalecerse ante el duro impacto en sus cuentas de la crisis del covid.

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