Una azafata de Air France se jubila con 62 años y 32 cotizados y revela la cuantía de su pensión
El sueldo y otros complementos, dejaron una pensión bastante elevada a una azafata de Air France
Los jubilados pasan de gastar un 20% menos que la media a superarla
Confirmado por la Seguridad Social: la tabla de la pensión máxima por incapacidad en España en 2026

Después de pasar buena parte de su vida trabajando a miles de metros de altura, Laurence cambió los vuelos y las escalas por la jubilación. Nacida en diciembre de 1960, desarrolló durante décadas su carrera como auxiliar de vuelo y pasó 32 años trabajando para Air France. En 2023, con 62 años, llegó el momento de retirarse y empezar una etapa muy diferente a la que había marcado prácticamente toda su vida profesional.
Su caso ha llamado la atención no tanto por la edad a la que dejó de trabajar como por el dinero que recibe cada mes. Laurence consiguió jubilarse justo antes de los cambios introducidos por la reforma francesa que elevó progresivamente la edad legal de retiro. Además, había completado los periodos de cotización necesarios para acceder a su pensión. Lo sorprendente se da al comparar lo que cobraba trabajando con sus ingresos actuales. Según explicó su caso al medio francés Journal du Net, Laurence recibe unos 2.700 euros netos de pensión al mes, mientras que su último salario neto fue de 3.084 euros. La diferencia ronda los 380 euros mensuales y deja una tasa de sustitución cercana al 87,5%. Su situación se explica, en buena medida, por el particular sistema de jubilación de los profesionales de vuelo en Francia.
Una azafata de Air France se jubila con 62 años y 32 cotizados y revela la cuantía de su pensión
Laurence quería trabajar como azafata desde joven, siguiendo además los pasos de su hermana mayor. Su trayectoria profesional terminó prolongándose durante casi cuatro décadas, aunque fueron 32 los años que pasó en Air France. Durante ese tiempo recorrió numerosos destinos y fue acumulando los derechos necesarios para su posterior jubilación. Cuando llegó el momento de retirarse, sus ingresos no experimentaron un descenso demasiado acusado. De los 3.084 euros netos que percibió en su última nómina pasó a recibir alrededor de 2.700 euros netos mensuales como jubilada. Esto supone conservar aproximadamente un 87,5% de sus últimos ingresos. La cifra destaca frente al 74% que Journal du Net toma como referencia a partir de datos de la OCDE, aunque estas comparaciones dependen del salario, las cotizaciones y las características de cada sistema de pensiones.
De dónde salen los 2.700 euros que cobra cada mes
Para entender la pensión de Laurence hay que detenerse en una particularidad del sector aéreo francés. Los 2.700 euros no proceden de una única prestación, sino de dos componentes diferentes. Por un lado, recibe aproximadamente 1.200 euros netos mensuales de la CNAV, la Caisse nationale d’assurance vieillesse, es decir, el sistema general francés de pensiones de vejez. A esta cantidad se añaden otros 1.500 euros netos procedentes de la CRPN, la caja de jubilación específica del personal de vuelo profesional de la aeronáutica civil francesa.
Este último organismo resulta fundamental para explicar su situación. En él cotizan profesionales como pilotos y tripulantes de cabina. A ello se añadió en 2023 un pago único de unos 1.900 euros de Agirc-Arrco correspondiente a cotizaciones de trabajos que Laurence había realizado anteriormente como estudiante.
El salario de una azafata no siempre es el mismo cada mes
La comparación entre la última nómina y la pensión tampoco cuenta toda la historia, ya que los ingresos de Laurence mientras estaba en activo podían variar. Al terminar su carrera, su salario bruto rondaba los 3.954 euros, mientras que el neto se movía habitualmente entre unos 2.900 y 3.200 euros mensuales. Buena parte de esas diferencias se debía a los complementos asociados al trabajo a bordo. Las horas de vuelo influyen en la remuneración, al igual que el tipo de trayecto realizado, ya sea de corto, medio o largo recorrido. Los vuelos nocturnos también pueden incorporar complementos.
Las escalas son otro elemento que interviene en los ingresos de los tripulantes, ya que pasar noches fuera genera determinadas compensaciones. De ahí que el salario mensual de un auxiliar de vuelo pueda cambiar dependiendo de la actividad realizada durante ese periodo. A esta particularidad se suma que la actividad de un tripulante puede cambiar considerablemente de un mes a otro. Una mayor cantidad de horas de vuelo o determinadas rutas repercuten directamente en la nómina. Por eso, tomar únicamente el último salario como referencia no siempre refleja con exactitud cuáles fueron sus ingresos habituales durante los últimos años de carrera.
Una jubilación que mantiene buena parte de sus ingresos
El caso de esta azafata de Air France resulta particular porque ha conseguido pasar de la vida laboral a la jubilación sin sufrir una reducción drástica de sus ingresos. Después de una larga carrera y con los periodos de cotización necesarios cumplidos, las dos partes de su pensión le permiten cobrar alrededor de 2.700 euros netos mensuales. Eso no significa que cualquier auxiliar de vuelo francés vaya a jubilarse en las mismas condiciones ya que la cuantía depende de la trayectoria profesional, los salarios y los derechos acumulados por cada trabajador. En el caso de Laurence, sus 32 años en Air France y el régimen específico del personal de vuelo explican buena parte de una pensión que apenas se aleja de lo que cobraba antes de jubilarse.