Miguel Ángel Moyá: «Veo al Atlético más favorito que el Barcelona, Simeone sabe jugar estos partidos»
El ex portero del Atlético charla con este periódico antes de que su ex equipo luche por el liderato de Liga
«Pesa poco», dice Miguel Ángel Moyá (Binisalem, 1984) cuando sostiene el micrófono de OKDIARIO. «Nos tenéis que dejar uno de estos», añade entre risas. Desde hace seis años, cuando colgó las botas, ha pasado de usar los guantes a mirar a cámara. Ejerce como comentarista y analista de los que hasta hace no mucho eran sus compañeros de equipo. «Si les tengo que pegar un palo, lo pego», dice entre risas. Aunque su estilo es más analítico que punzante.
Durante tres temporadas y media (2014-2017) jugó en el Atlético y en su primer año llegó a robarle la titularidad a Oblak. El único portero que ha conseguido quebrar el dominio del esloveno en sus 13 años como rojiblanco. Palabras mayores. Oblak representa la metamorfosis del nuevo Atlético que abraza la posesión cuando antes se sentía más cómodo sin ella. «Cuando compartimos vestuario, era más que correcto con los pies, pero no era tan protagonista porque Simeone y el juego del equipo no se lo pedía», detalla Moyá.
Lo que se pide el Atlético es irse al parón como líder de la Liga y dicho laberinto solo tiene una salida. Ganar al Barcelona. Este domingo, en el Metropolitano, el liderato liguero está en juego. «Veo algo más favorito al Atlético por jugar en casa. «El Atlético sabe protagonizar buenos inicios de partido, como demostró en la eliminatoria de Champions del año pasado, y Simeone sabe jugar estos partidos», apunta Moyá, voz autorizada por su currículum con los guantes y su recorrido con el micrófono.
Pregunta. ¿Qué tal su evolución como comentarista?
Respuesta. Todavía me acuerdo del primer programa, al que llegué con el comentario un poco más cohibido. Es verdad que soy una persona extrovertida y seguramente por ese motivo y algún otro más, Movistar contó conmigo hace ya seis años. Esta es la sexta temporada que llevo retirado y cada vez me siento más cómodo. Lo hago con mucha naturalidad; vas cogiendo automatismos, siendo uno mismo, tomando lo mejor de cada uno de tus compañeros e intentando aprender.
P. ¿Cómo ha gestionado lo de criticar a los que hasta hace poco eran sus compañeros de vestuario?
R. Lo bueno de esto es que, seis años después y en mi sexta temporada sin jugar, cada vez quedan menos amigos (risas). Entonces, si tengo que pegar un palo, lo pego, aunque en realidad nunca he pegado un palo; no es mi estilo. A mí me gusta explicar los motivos, porque el fútbol es un deporte tanto de aciertos como de errores. Cuando hay aciertos, se explica, y cuando hay un error, también se puede explicar por qué ha sucedido. No hace falta decir ‘el portero se la come’ o ‘el fallo garrafal de no sé quién’. Por tanto, siempre voy con esa mentalidad de no criticar a los compañeros, sino de basarme en argumentos para analizar esas situaciones. Y sobre todo, lo más importante: intento ser yo mismo, no interpreto ningún papel.
P. Demuestre que es analista. ¿Cómo ve el partido entre Atlético y Barcelona?
R. (Risas). Creo que en Liga el Atlético está siendo muy competitivo. Ha logrado algo importante que hacía por lo menos dos añitos que no mantenía de forma tan consistente: las porterías a cero. Cuando el Atlético tiene esa fortaleza defensiva, lo demás llega solo. Es verdad que no tiene la verticalidad del juego del Barça o del Madrid, pero sí es muy competitivo y le puede hacer daño a cualquiera. Sinceramente, a pesar de la derrota contra el Bayern, veo al Atlético ligeramente favorito por el factor local y por el ambiente y la atmósfera que se crea en el Metropolitano cuando viene el Barça o el Madrid, y en este caso contra el Barça. El Atlético sabe protagonizar buenos inicios de partido, como demostró en la eliminatoria de Champions del año pasado, y Simeone sabe jugar estos partidos.
P. El Atlético supo atacar la defensa adelantada del Barcelona la temporada pasada, pero este año sus automatismos ofensivos son otros.
R. El partido dura noventa minutos y no puedes hacer lo mismo todo el rato. Me imagino un inicio de partido en el que el Atlético quiera morder y marcarle un poco el territorio al Barça para después ir gestionando, porque al Barça le puedes presionar arriba para condicionarlo, pero si optas siempre por esa vía, en alguna ocasión saldrán airosos y te pueden sorprender: es un grandísimo equipo. Después, en ataque, seguramente contarán con la referencia de esa defensa adelantada y con tener los mecanismos necesarios para sorprenderla, algo que ya intentó e hizo en las eliminatorias a las que te refieres.
P. En ese cambio de estilo, Oblak, con quien compartió vestuario, ha sido el futbolista que más ha evolucionado con balón. Ahora se atreve a jugar más en corto y suele ser el origen de la salida de balón.
R. Hay un porcentaje que depende de la confianza en uno mismo, la cual creo que habrá ido adquiriendo porque ahora el equipo apuesta un poco más por eso. Además, estas cosas se entrenan perfectamente. Es cierto que durante los primeros años de Simeone el Atleti no optaba tanto por ese tipo de salida de balón, pero en la evolución del equipo también entra el aprendizaje. Oblak era un portero que a lo mejor en esa faceta no se prodigaba mucho porque el equipo y el entrenador no se lo pedían; ahora que se lo piden, considero que está respondiendo bien. Son muy buenas noticias y, personalmente, a mí me gusta.
P. Cuando coincidieron en el Atlético, no era así.
R. Hablando claro: no, era menos protagonista en ese aspecto. Pero insisto: era porque el equipo y el entrenador en ese momento no le demandaban esa función. Sin embargo, yo he entrenado con él, hemos trabajado los saques y los pases, y siempre fue un portero más que correcto, un buen portero. Lo que ocurre es que, si el equipo no te lo pide, no lo haces. A mí también me ha gustado siempre jugar con los pies como guardameta, pero si en el Atlético no te lo piden tanto, optas por cumplir con el plan que te marca el entrenador.
P. El partido será una encrucijada para Julián Álvarez, se enfrenta al equipo de sus sueños.
R. Está reconciliado gracias al famoso gol del empate en Stuttgart, que creo que le vino muy bien. Es verdad que aquel tanto fue como visitante, así que considero que necesita marcar en casa. Y qué mejor escenario que este fin de semana: imagínate en mi cabeza una victoria del Atlético 1-0 con gol de Julián. No sé si con eso estaría perdonado al 100%, pero supondría un antes y un después. Creo que esa redención pasa porque en algún momento marque un gol importante para el equipo, y no solo un día, sino con continuidad.
P. En el Barcelona falta Rodri. ¿Cree que su baja es tan determinante como se dice?
R. Es una pieza angular en cualquier plantilla: en la selección, en el Barça o en el City cuando estuvo. Sin embargo, el Barça, afortunadamente para ellos, trabaja muy bien esa posición desde la cantera. Tienen a Marc Bernal, que ofrece un perfil diferente, pero seguro que si juega, lo va a hacer muy bien; tienen jugadores de sobra. Es cierto que en defensa están sufriendo varias bajas, pero en el centro del campo, salvo por Dani Olmo, disponen de muchas alternativas y no es excusa. Rodri es importantísimo, pero su ausencia no sirve de justificación.