Tenis

El frustrante reto de jugar contra Nadal: «Te ganaba en el vestuario, antes del partido te desgastaba mentalmente»

Andy Murray, Dominic Thiem y Fabio Fognini analizan en OKDIARIO cómo era jugar contra Rafa

El balear volvió a disputar un partido de tenis dos años después de su retirada

Rafael Nadal

Rafa Nadal sonríe y vuelve a sonreír pese al cielo encapotado de Manacor. Choca la mano con Ferrer, le hace una broma a Moyá y saluda a la grada. «¡Vamos, Rafa!», responden los aficionados. Qué recuerdos. Hacía dos años que no se escuchaba en una pista de tenis el grito que ha marcado a una generación. Se vuelve a entonar como motivo del X aniversario de la Rafa Nadal Academy, donde el manacorí ha empuñado la raqueta de nuevo dentro del marco celebrativo de su academia.

Rafa Nadal es medida del tiempo. Las cosas en el tenis se narran antes, durante o después de su era. ¿Cómo era jugar contra él? «Uf», resopla Fabio Fognini cuando OKDIARIO le plantea la cuestión. Lo acompaña con una sonrisa de quien lo ha sufrido y ha chocado con el muro. Hasta en 18 ocasiones se enfrentó a Rafa y solo cuatro cayeron de su lado. «Las tengo bien guardadas en el bolsillo», añade. Una de ellas fue sobre tierra batida, como quien tiene un Da Vinci.

Rafa Nadal, un caníbal físico de mentalidad inquebrantable. «Era un jugador muy físico, sí, pero lo que más costaba era mentalmente. Tanto antes como durante el partido. En la pista tenía energía, solidez, garra… Era duro de ganar. Tuve la suerte de haberle podido ganar cuatro veces y me las guardo con cariño en el bolsillo para que no se olviden. Fue muy lindo. Me hubiera gustado ganar más, pero era muy difícil», añade el italiano durante su conversación con OKDIARIO.

Enfrentarse a Nadal siempre fue más que tenis y desde antes de empuñar la raqueta. Saltos, carreras, sombras de golpeos… El partido era una partida de póquer en la que Rafa prefería pedir perdón que permiso. «Te ganaba en el vestuario. Era un jugador muy activo. Antes del partido no paraba un segundo, estaba siempre en movimiento. Te desgastaba mentalmente. Lo veías y pensabas: ‘me va a tocar correr cuatro horas seguidas para ganar algún punto’. Y así era. Las pocas veces que logré ganarle, al día siguiente estaba muerto. Eso era jugar contra Rafa», añade Fognini.

Y en pista, un torrente físico. Murray, que salió victorioso en 7 ocasiones de 17 enfrentamientos contra el balear, todavía recuerda la dureza. «Te hacía sentir que tenías que ganar el punto tres o cuatro veces. No bajaba nunca la intensidad ni regalaba ningún punto. La pelota que golpeaba te llegaba con mucho peso y mucho efecto. Hay muchos tenistas que son muy buenos durante una hora y media o dos horas, pero Rafa era capaz de mantener el nivel durante cuatro o cinco. Te rompe mentalmente porque sabes que para ganar tienes que sufrir al máximo y no cometer ni un pequeño error», dice a este periódico.

Dominic Thiem, retirado prematuramente, opositaba a ser obstáculo para el balear. Le venció en seis de sus 16 enfrentamientos, aunque claudicó en dos finales de Roland Garros, los dos días grandes. «Cuando entras a la pista a jugar contra él sabes que vas a sufrir como en ningún otro partido de tu vida. No solo tienes que vencer a su tenis, tienes que vencer a su mentalidad y a la atmósfera que genera en la pista. Contra la mayoría de los jugadores puedes tener un pequeño bajón de dos o tres minutos y recuperarte. Contra Rafa no puedes desconectar ni media milésima de segundo; si le das un milímetro, te aplasta. Te exige jugar al 100% de tus posibilidades en absolutamente cada punto», apunta Thiem.

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