Plantas

Ni aloe vera ni cactus: éstas son las mejores plantas para tener en tu casa si entra poca luz, según un experto en jardinería

Plantas
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Cuando hablamos de plantas resistentes y fáciles de cuidar, las primeras que nos vienen a la mente son el aloe vera y el cactus. Sin embargo, los expertos en jardinería señalan que no siempre con la mejor opción, sobre todo en espacios con poca luz natural, un problema cada vez más habitual en viviendas ubicadas en entornos urbanos. Estas plantas requieren varias horas de luz solar directa para crecer fuertes, y cuando no la reciben acaban muriendo lentamente. Sin embargo, no hay de qué preocuparse, ya que hay plantas ideales para tener en casa si entra poca luz.

Además de elegir bien la especie, hay algunas recomendaciones básicas que marcan la diferencia: evitar el riego excesivo, ya que, poca luz, el agua tarda más en evaporarse; limpiar las hojas con regularidad para mejorar la absorción de luz; no cambiar las plantas constantemente de ubicación; y, por supuesto, ser paciente, porque el crecimiento será más lento.

Las mejores plantas para espacios con poca luz

El primer puesto en el ranking de mejores plantas para espacios con poca luz es para la lengua de suegra, cuyas hojas rígidas y verticales aportan un toque muy elegante y moderno. Tolera tanto rincones sombríos como estancias luminosas y resiste los cambios de temperatura y humedad. Además, mejora la calidad del aire al filtrar sustancias contaminantes, así que es ideal para dormitorios y recibidores.

Una de las plantas que más popularidad ha ganado en los últimos años es la zamioculca por varias razones. En primer lugar, sus hojas de color verde intenso, brillantes y gruesas, aportan una sensación de orden y sofisticación en cualquier espacio del hogar. Por otro lado, soporta largos períodos sin riego al almacenar agua en sus raíces. De hecho, uno de los errores más habituales con zamioculca es regarla en exceso, algo que puede provocar que sus raíces se pudran.

Si hay una planta famosa por ser extremadamente resistente es la aspidistra, conocida como «la planta de los pisos antiguos», que tolera los cambios de temperatura, las zonas sombrías y la falta de riego. Los expertos en jardinería coinciden: «no necesita luz directa ni cuidados constantes. De hecho, cuanto más tranquila esté, mejor».

En el listado no podía faltar el poto, una de las plantas más versátiles para espacios interiores con poca luz natural. Si bien es cierto que el color de sus hojas es más intenso cuando recibe algo de luz indirecta, puede crecer en zonas sombrías. Ésta es una planta trepadora, ideal para colocar en muebles altos o estanterías. Una de las principales ventajas que ofrece es que se puede reproducir fácilmente mediante esquejes.

Para quienes buscan algo más que verde, la aglaonema es una gran opción. Sus hojas combinan tonos verdes, plateados, rosados o rojizos, y lo mejor es que puede conservar su color incluso si no recibe mucha luz. Ahora bien, no tolera bien el frío ni las corrientes de aire.

Por último, aunque los helechos suelen tener fama de delicados, el helecho espada es una excepción. Esta especie prefiere espacios de semisombra y con cierta humedad ambiental, lo que lo hace ideal para baños bien ventilados. Su follaje frondoso y abundante aporta una sensación acogedora y natural, perfecto para suavizar ambientes minimalistas. «El truco está en mantener la humedad sin encharcar”, aconseja el experto. Con pulverizaciones ocasionales y buena ventilación, el helecho espada puede durar muchos años», aconsejan los expertos.

Cómo hacer un fertilizante casero

@jardineria_en_casa1Cómo Hacer el MEJOR FERTILIZANTE CASERO♬ sonido original – Jardinería en casa

Para que las plantas crezcan fuertes y sanas, puedes preparar tu propio fertilizante casero. Este tipo de fertilizantes aportan nutrientes de manera lenta y equilibrada, evitando el riesgo de que las raíces se «quemen». Por otro lado, los  fertilizantes naturales mejoran la estructura del suelo. Al incorporar materia orgánica, como restos de cáscaras de huevo, café o té, se aumenta la capacidad para retener agua y nutrientes, lo que favorece un crecimiento más saludable.

«Te enseño a hacer el mejor fertilizante de la forma más sencilla, que contiene fósforo y potasio y se puede preparar en un pequeño recipiente. Primero, prepara cáscaras de huevo y una licuadora; coloca las cáscaras en la licuadora y tritúralas hasta convertirlas en polvo. Vierte el polvo en un recipiente y resérvalo. Luego, prepara hojas de té usadas o café que ya no vas a beber y mézclalos bien con el polvo de cáscara de huevo.

En el jardín planté unas matas de berenjena que ya han florecido y están a punto de dar fruto, por lo que ahora es cuando más necesitan nutrientes. Afloja un poco la tierra, espolvorea el fertilizante casero y mézclalo bien con la tierra para obtener el mejor efecto; por último, solo queda regar. Después de un tiempo, las berenjenas empezaron a crecer y lo hicieron muy bien, por lo que esta mezcla de fertilizante fue un éxito», explica «Jardinería en casa».

Lo último en Curiosidades

Últimas noticias