Truco casero

El método definitivo para limpiar el fregadero de acero inoxidable sin rayar la superficie

Imagen generada por IA
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Aunque sea el lugar donde se lavan los platos y otros cubiertos, los fregaderos requieren de una limpieza regular. Por lógica, el lugar donde limpiamos debe estar limpio. Lavar con regularidad el fregadero ayudará a prevenir malos olores en la cocina, será más higiénico a la hora de enjuagar los platos y, además, les dará un mejor aspecto a la cocina. Jacqueline Stein, propietaria de una empresa de limpieza, desvela cómo se debe limpiar un fregadero de acero inoxidable de forma fácil y eficiente.

¿Cómo limpiar el fregadero?

Según la experta, la forma correcta para iniciar el procedimiento de limpiar y dar brillo al fregadero sin rallar la superficie es la siguiente: usar una combinación de bicarbonato de sodio, jabón líquido para platos y vinagre blanco, frotando siempre con una esponja o paño suave.

Para comenzar con la limpieza, se deberá humedecer y preparar la superficie del fregadero mojándola. A continuación, se esparcirá generosamente bicarbonato de sodio por todo el fondo y las paredes, y se añaden unas gotas de jabón líquido.

Con la ayuda de una esponja suave o una balleta de microfibra, se frotará toda la zona sin que cause daños ni marcas. Para la parte de las juntas y el desagüe, se pueden emplear cepillos de cerdas suaves o incluso un cepillo de dientes viejo.

En el caso de existir manchas difíciles o acumulación de cal, se podrá verter un poco de vinagre blanco sobre el bicarbonato. Esta mezcla generará una efervescencia que ayuda a desprender la grasa y desodorizar. Necesitará 10 minutos para que actúe.

Una vez finalizado, se deberá enjuagar con abundante agua fría o tibia para eliminar cualquier residuo y evitar que queden marcas blancas. Finalmente, se secará la superficie con un paño limpio o papel de cocina para devolver el brillo y evitar manchas de agua.

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