HISTORIA

Después de 4.300 años una montaña turca de 157 metros podría sacar a la luz el verdadero paradero del Arca de Noé

Después de 4.300 años una montaña turca de 157 metros podría sacar a la luz el verdadero paradero del Arca de Noé
Imagen generada con IA.
Elena García

Un proyecto arqueológico con autorización oficial del Gobierno turco está cartografiando en detalle la formación de Durupınar, una estructura de 157 metros de longitud con un contorno parecido al casco de una embarcación. Se encuentra en el distrito de Doğubayazıt, en la provincia de Ağrı, en el este de Turquía, a unos 29 kilómetros al sur del monte Ararat. Allí sitúa la tradición bíblica la llegada del arca de Noé tras el diluvio.

Dirige los trabajos el arqueólogo Cenker Atila, catedrático de la Universidad Sivas Cumhuriyet, en colaboración con Noah’s Ark Scans, una organización con sede en Estados Unidos fundada por Andrew Jones y dedicada a investigar el lugar. Los datos difundidos hasta ahora proceden de ese proyecto y no han sido revisados por expertos independientes.

La formación se conoce desde 1959, cuando el capitán del Ejército turco İlhan Durupınar la identificó en fotografías aéreas. Desde entonces se discute si es un relieve natural o los restos enterrados de un gran barco de madera. En la campaña de 2026 han participado unos 20 investigadores y estudiantes de cinco países durante cerca de 90 días de trabajo de campo.

Qué se ha encontrado

El equipo emplea georradar, tomografía de resistividad eléctrica, tecnología LiDAR y análisis químicos para estudiar el subsuelo sin excavar, según ha recogido la cadena CNN Brasil. De acuerdo con el proyecto, estos estudios geofísicos han revelado estructuras con ángulos rectos y compartimentos parecidos a habitaciones a unos nueve metros de profundidad.

Los análisis de laboratorio de muestras de suelo tomadas en 2024 indican, según la misma fuente, que en el interior de la formación hay casi el triple de materia orgánica que en el exterior. Atila ha señalado que los niveles elevados de carbono podrían estar relacionados con material orgánico, madera incluida, aunque advierte de que hacen falta más análisis. Los investigadores también han recuperado fragmentos de cerámica que, a su juicio, podrían ser anteriores al diluvio descrito por la tradición religiosa. Su antigüedad no se ha establecido todavía en el laboratorio.

El estudio incluye además grandes bloques de piedra perforados hallados en la aldea de Arzap. Algunos investigadores los interpretan como anclas de arrastre usadas por embarcaciones antiguas.

Una hipótesis discutida

La interpretación del lugar como el arca está lejos de ser aceptada. Un estudio de 1996 concluyó que unas piedras de la zona que se habían relacionado con anclas antiguas eran andesita de origen local, lo que debilitó la idea de que las hubiera transportado un barco desde Mesopotamia. En el pasado, además, algunos estudios con radar en Durupınar no lograron reproducir los resultados que se habían anunciado.

Según el equipo, sólo se excavará cuando terminen las perforaciones de prueba y el cartografiado geofísico completo. El análisis de laboratorio se extenderá durante el invierno de 2026-2027 y se centrará en la composición del suelo, el contenido orgánico y posibles restos de madera. Si se encuentra material adecuado, podría plantearse una datación por radiocarbono. Esos resultados, previstos para principios de 2027, deberían aclarar si las anomalías detectadas son geológicas o no.

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