Los expertos en arquitectura coinciden: si aparece una gotera tras las lluvias, lo primero es revisar si hay sumideros o canalones obstruidos
Cuando aparece una gotera en casa después de llover, lo primero que tendríamos que mirar es el tejado, según los expertos en arquitectura. Especialmente porque un sumidero o un canalón obstruido pueden provocar la acumulación de agua rápidamente.
La razón es que las hojas, la tierra de las macetas y las pequeñas ramas arrastradas por el viento pueden acabar taponando un sumidero o el canalón. De hecho, esto tiene relación directa con los daños en las bajantes. El problema es que la situación nos pasa inadvertida hasta que viene un chaparrón.
Por eso, con la llegada del otoño, los expertos recomiendan que vigilemos la limpieza de estas zonas. Una simple rejilla cubierta de hojas o un canalón que desborda pueden estar detrás de una gotera, que te cueste unos cientos de euros.
Por qué un sumidero atascado puede acabar provocando una gotera en casa
Los albañiles tienen buenos trucos para mantener la casa cuidada, pero a veces el mantenimiento más básico es lo que logra los mejores resultados. Por ejemplo, una terraza debe estar preparada para evacuar el agua que recibe.
Cuando la salida está obstruida, la lluvia se acumula y permanece sobre la superficie, especialmente alrededor del desagüe. Si hay un encuentro mal sellado o una impermeabilización deteriorada, esa acumulación puede acabar favoreciendo una filtración.
En un tejado, el recorrido es distinto, ya que el agua baja por las tejas, llega al canalón y sale por la bajante. Una obstrucción interrumpe ese recorrido y puede provocar desbordamientos, con agua cayendo por lugares que habitualmente permanecerían secos.
Por ello el Código Técnico de la Edificación establece la limpieza de sumideros, canalones y rebosaderos, junto con la comprobación de su funcionamiento, una vez al año y después de tormentas importantes.
Además, conviene fijarse también en los rebosaderos de las terrazas, porque esas salidas auxiliares pueden quedar ocultas detrás de una jardinera o cegadas por la suciedad.
Qué debes revisar cuando aparece una humedad después de llover
En una terraza, la primera comprobación que debes hacer es observar el entorno del sumidero. Busca hojas pegadas a la rejilla, barro, restos de plantas y objetos que impidan que el agua llegue hasta él. Recoge la suciedad, no la empujes hacia el interior del desagüe, donde podría formar otro atasco.
En todo caso, una rejilla limpia tampoco garantiza que todo esté resuelto. Si el agua sigue acumulándose, la obstrucción puede estar más abajo o puede existir un problema de pendiente. Si eso es lo que pasa en casa, mejor llama a un profesional.
En el caso de los canalones hay otras señales, como agua que rebosa por un tramo, manchas bajo una unión o vegetación creciendo dentro. Para inspeccionarlos y limpiarlos en altura, lo adecuado es recurrir a un experto.
Si te ocurre esto en casa, limpiar no basta para acabar con una filtración de agua
Si los desagües funcionan y la gotera vuelve, hay que ampliar la revisión. Las tejas desplazadas, los remates junto a chimeneas y los encuentros entre la cubierta y las paredes son otros puntos que conviene comprobar.
A partir de ahí, cada tipo de problema tiene una solución, y es mejor dejarlo en manos de profesionales. Un atasco requiere recuperar la evacuación; una unión deteriorada necesita reparar ese encuentro. Aplicar impermeabilizante sin localizar antes el fallo puede dejar intacta la causa de la gotera.
Si estás en un caso de este estilo, lo que nunca puedes hacer es lanzarte a pintar la filtración. Primero debes resolver la entrada de agua y dejar secar el soporte. Los acabados siempre deben ser lo último.