Los albañiles expertos recomiendan mezclar cemento y pegamento instantáneo para arreglar los pequeños agujeros y grietas en casa: por qué lo piden
Si tienes pequeñas grietas en las paredes, el cemento y un poco de pegamento pueden ser la solución
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Los pequeños daños en las paredes o que por ejemplo, se genere una grieta al picar la pared o al golpear con un mueble, es algo que todos hemos sufrido en alguna ocasión. Desperfectos que por su profundidad y tamaño no justifican llamar a un profesional ni montar una obra, pero tampoco apetece dejarlos a la vista durante meses. Para esos casos concretos sin embargo, circula entre los aficionados al bricolaje un remedio rápido y barato, y que, según cuentan los propios albañiles, resuelve más de un apuro doméstico.
El truco consiste en mezclar cemento en polvo con pegamento instantáneo hasta obtener una pasta que se endurece en poco tiempo y permite rellenar el hueco sin tener que esperar a que seque un mortero tradicional. La rapidez es su gran atractivo, porque en cuestión de minutos la zona queda firme y lista para pasar a la siguiente tarea que suele ser pintar de nuevo para que no se note nada. Ahora bien, los profesionales insisten en que no se trata de una solución universal, y que su resultado depende del tamaño del desperfecto, del material sobre el que se aplica y de las condiciones de la pared. Conocer estas cuestiones evitará que la reparación aparentemente sencilla acabe convirtiéndose en un problema mayor unos meses más tarde.
Por qué mezclar cemento y pegamento instantáneo para arreglar los pequeños agujeros y grietas
La clave o el porqué este truco funciona también sobre cualquier desperfecto o grieta en la parede, la tenemos en la composición del pegamento, que suele llevar cianoacrilato, una sustancia que se endurece en cuestión de segundos al entrar en contacto con las minúsculas cantidades de humedad presentes en el aire y en las superficies. Este adhesivo se diseñó para uniones precisas, con piezas que encajan entre sí y una capa muy fina de producto, y no para rellenar huecos de cierto volumen. Sin embargo, cuando le añadimos cemento en polvo, la mezcla gana cuerpo y puede utilizarse para tapar desperfectos superficiales, como una esquina rota o un pequeño agujero.
Si lo aplicas, notarás enseguida como resultado queda muy rígido y auqnue puede ser una solución para una pequeña grieta o si tenemos una emergencia, los albañiles aclaran que no sustituye a la masilla, al yeso ni a un mortero de reparación pensado para ese fin. Conviene, además, leer la etiqueta del pegamento antes de usarlo, ya que algunos fabricantes indican expresamente que su producto no sirve para rellenar espacios vacíos y recomendarlo así podría anular cualquier garantía.
Cómo preparar la superficie y respetar los tiempos
El éxito de la reparación depende en buena parte de lo que se haga antes de aplicar la pasta. Hay que limpiar bien la zona, retirar el polvo con un cepillo o un paño seco y eliminar los bordes sueltos o los trozos que se desmoronan, porque la mezcla agarrará mejor sobre una base firme y limpia que sobre un material a medio desprender. Después se aplica siguiendo las indicaciones del producto, tanto para el acabado como para el lijado posterior, si hace falta igualar la superficie con el resto de la pared. Un error muy frecuente consiste en creer que, porque el pegamento fija en segundos, la reparación ya ha alcanzado su resistencia final, cuando lo cierto es que algunos adhesivos con cianoacrilato necesitan hasta 24 horas para completar el curado. Tener paciencia antes de pintar o de someter la zona a golpes y roces es lo que marca la diferencia entre un arreglo duradero y uno que se vuelve a romper a la primera.
Cuándo es mejor otro producto o llamar a un profesional
Ante una fisura ancha, una grieta en diagonal que atraviesa la pared o cualquier daño relacionado con humedades, lo primero es averiguar de dónde procede el problema, ya que si detrás hay una filtración o un movimiento estructural, taparlo por encima sólo va a retrasar el momento en que reaparezca, y probablemente lo haga con más fuerza y con un coste de reparación mayor. A ello se suman los cambios de temperatura, porque las paredes se dilatan y se contraen a lo largo del año, y un relleno tan rígido puede no ser el más adecuado en zonas que necesitan cierta flexibilidad. Por otro lado, en juntas y fisuras de hormigón o mampostería existen selladores elásticos específicos, y para los arreglos sencillos bastan una masilla o un mortero indicados para el material y para el uso previsto, ya sea en interior o en exterior.
Por último, conviene respetar siempre la profundidad máxima que admite cada producto, y recordar que los materiales de obra pueden irritar la piel, los ojos y las vías respiratorias, por lo que se aconseja trabajar en un lugar ventilado y con guantes y gafas. La mezcla de cemento y pegamento puede servir como arreglo puntual en daños pequeños, pero ante grietas importantes lo sensato es pedir que alguien lo evalúe.