Aire Acondicionado

Cómo limpiar el aire acondicionado correctamente: el truco definitivo para evitar roturas y malos olores el próximo verano

limpiar aire acondicionado
Limpieza del aire acondicionado. (Foto: Magnific.com)
Blanca Espada

El mes de Septiembre ha arrancado con altas temperaturas todavía pero lo cierto es que en muchas casas, es el mes en el que por fin se reduce el consumo de aire acondicionado. Durante todo el verano, el aparato ha movido grandes cantidades de aire diariamente y sus filtros han ido reteniendo polvo y otras partículas. También ha habido condensación y humedad en determinadas partes del equipo, por lo que aunque llegue el momento de apagarlo hasta el próximo verano, hacerlo sin más puede ser todo un error. 

De hecho, el final de la temporada es uno de los momentos que los expertos recomiendan para realizar una limpieza al aire acondicionado. Y no hace falta desmontar el aparato ni tocar sus componentes técnicos, sino que una parte importante del mantenimiento puede hacerse en casa con el simple gesto de retirar la suciedad acumulada antes de que permanezca durante meses en el interior. Además, hay otra razón para hacerlo ahora y no esperar a que vuelva el calor. Los filtros sucios dificultan el paso del aire y pueden perjudicar el rendimiento del equipo, mientras que la humedad y la suciedad acumuladas favorecen la aparición de olores desagradables. Dedicar unos minutos al aire acondicionado antes de dejar de utilizarlo permite guardarlo en mejores condiciones y evita encontrarse con parte de estos problemas cuando llegue el momento de encenderlo de nuevo.

Cómo limpiar el aire acondicionado correctamente

El primer sitio que conviene revisar son los filtros. Su función hace que precisamente allí termine buena parte del polvo que circula por la estancia y, después de semanas de uso frecuente, es fácil que presenten una capa visible de suciedad. Antes de manipular el equipo hay que apagarlo y seguir las indicaciones de su fabricante. En muchos aparatos domésticos tipo split, los filtros pueden retirarse y limpiarse. El polvo superficial se puede eliminar con una aspiradora y, cuando el modelo permita lavarlos, utilizar agua y jabón neutro. Después deben quedar completamente secos antes de volver a colocarlos.

No conviene acelerar el proceso recurriendo a agua muy caliente o fuentes intensas de calor. Algunos filtros pueden deformarse y dejar de encajar correctamente. Las instrucciones específicas del fabricante deben prevalecer siempre sobre cualquier método general de limpieza.

No te olvides del split y del desagüe

Con los filtros retirados queda a la vista una parte del interior del split que también puede acumular polvo. Las zonas accesibles de la carcasa y las rejillas pueden repasarse con un paño ligeramente humedecido, evitando mojar componentes eléctricos y sin desmontar piezas internas.

La humedad merece especial atención antes de dejar el aparato parado durante una larga temporada. Todo lo que se haya limpiado debe quedar bien seco. Si durante el verano hemos notado olor a humedad, goteos o agua donde no debería aparecer, tampoco conviene ignorarlo hasta el año siguiente. Conviene fijarse bien en el tubo de desagüe ya que es el encargado de evacuar el agua que genera la condensación y si vemos que existe una obstrucción, nos daremos cuenta de como el agua puede acumularse y terminar provocando goteos o malos olores. Entonces, basta con esa comprobación visual para detectar anomalías, aunque si existe un atasco que no resulta fácilmente accesible o el aparato sigue perdiendo agua, será mejor recurrir a un profesional.

La unidad exterior también ha trabajado todo el verano

No olvidemos tampoco que mientras el split permanece protegido dentro de casa, la unidad exterior está expuesta al polvo, hojas y otros residuos, así que merece la pena comprobar visualmente que nada esté bloqueando las entradas y salidas de aire. Podemos quitar todo elemento que haya caído y estorbe pero tengamos cuidad con abrir la máquina, desmontar componentes o manipular conexiones es otra muy distinta. Si la unidad exterior se encuentra además en un lugar de difícil acceso, no merece la pena asumir riesgos para limpiarla.

Una vez revisado todo y con los filtros completamente secos y colocados, se puede comprobar el funcionamiento del aparato. Si aparecen ruidos que antes no estaban, continúa goteando o ha perdido capacidad para enfriar, dejarlo apagado hasta junio no solucionará la avería.

Lo que nunca deberías hacer antes de guardarlo hasta el próximo verano

La limpieza doméstica tiene un límite claro. El circuito frigorífico, las conexiones eléctricas internas y el refrigerante no forman parte del mantenimiento que debe realizar el usuario. Una supuesta falta de gas, por ejemplo, no se soluciona comprando un producto y tratando de recargar el aparato por nuestra cuenta.

Si durante este verano el equipo ha enfriado peor, ha hecho ruidos extraños, ha sufrido fugas o continúa desprendiendo mal olor después de limpiar los filtros y las zonas accesibles, es buen momento para solicitar una revisión técnica. Así el problema no queda pendiente durante meses para reaparecer justo con la primera ola de calor que llegue con el nuevo verano.

Lo último en Curiosidades

Últimas noticias