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Buscan voluntarios para vivir gratis en plena naturaleza en una finca de Gredos a cambio de cuidar animales solo unas horas al día

Finca de Gredos
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

El Santuario Dharma, en el entorno de Gredos, busca personas voluntarias que colaboren en el cuidado de sus animales. La iniciativa combina la estancia en un entorno rural con diferentes tareas de cuidado y mantenimiento. Según el anuncio publicado en Worldpackers, se establecen cuatro horas diarias de colaboración y un día libre por semana.

El refugio se encuentra cerca del río Tiétar y cuenta con 14 hectáreas de terreno y acoge a unos 120 animales rescatados. Las tareas de cuidado se reparten entre los turnos de mañana, tarde y anochecer. Entre las labores se encuentran alimentar a los animales, comprobar que se encuentran en buen estado, limpiar y rellenar los bebederos y abrir o cerrar sus alojamientos cuando sea necesario. También se realizan trabajos de mantenimiento, como reparar techos, construir casetas o instalar y reparar vallas, siempre adaptados a las capacidades y condiciones de cada participante.

Buscan a voluntarios en la Sierra de Gredos

«Santuario Dharma es un refugio seguro, dedicado al cuidado y protección de animales que han sido rescatados de situaciones adversas como el abuso, la negligencia, el abandono o la explotación. Hemos creado un lugar en e cual, libres de jaulas y cadenas, los habitantes exploran, juegan y descansan bajo el sol. Creemos firmemente que todos los animales merecen ser respetados y vivir libres de explotación, así, defendemos y promovemos el veganismo como principio ético básico.

Nuestro compromiso se extiende más allá del cuidado individual de cada ser que nos acompaña, pues entendemos que todo animal, grande o pequeño, tiene un valor intrínseco y una personalidad que merece ser considerada. Además, comprendemos que la protección de los animales va de la mano con la preservación del medio ambiente. Por ello, adoptamos prácticas sostenibles, y promovemos el uso de recursos de manera responsable».

El alojamiento consiste en una cama en una habitación compartida con otros viajeros. Durante la estancia también se incluyen desayuno, almuerzo y cena gratuitos cada día. Por otro lado, los voluntarios dispondrán una lavandería de uso gratuito para lavar la ropa, y también están incluidas excursiones y paseos gratuitos. También se ofrece acceso a Internet con velocidad básica.

Una de las condiciones para participar es no consumir productos de origen animal durante toda la estancia. El formulario permite solicitar una plaza tanto a personas veganas como a quienes estén dispuestas a adoptar este tipo de alimentación y comportamiento mientras permanezcan en el refugio. Esta filosofía se aplica no sólo a la comida, sino también a la ropa y a otros aspectos de la vida cotidiana.

Tareas

Las tareas de cuidados se organizan por diferentes zonas. En el patio hay un cerdo, una oveja, tres cabras, cuatro perros, una suricata, ocho ocas, además de patos de distintas variedades (pequinés, mudo, corredor indio, camel y criollo), gallinas y gallos. En la cabaña conviven muchos gallos y dos tortugas. Por su parte, en los prados se encuentran dos yeguas, catorce ovejas, veinte cabras, un cerdo, un cerdo vietnamita y ocho gatos.

Durante el turno de mañana, las tareas consisten en abrir las casas de los animales para que puedan salir al exterior, hacer un recuento, comprobar que todos se encuentran bien, proporcionarles comida y limpiar y rellenar sus bebederos. Esta rutina tiene una duración aproximada de entre noventa y ciento veinte minutos.

Por la tarde, hay que dar de comer a la suricata, rellenar los bebederos y comprobar que todos los animales se encuentran bien. Este turno suele durar entre treinta y cuarenta minutos. Al anochecer, se da de comer a los gatos y los perros, se guarda a los animales en sus respectivos espacios, se realiza un nuevo recuento y se comprueba que los bebederos estén llenos. La duración aproximada de este turno es de sesenta minutos.

La duración de las tareas puede variar en función del número de personas que participen y de las posibles dificultades que puedan surgir. Asimismo, el horario de cada turno cambia según la época del año, ya que se adapta a las horas de luz solar.

Además de las tareas de cuidados, también se realizan trabajos de mantenimiento, como la limpieza de casetas, construcción de casetas y establos, instalación y reparación de vallas, reparación de techos, trabajos de saneamiento, bricolaje e instalaciones eléctricas, entre otras labores.

Hay que tener en cuenta que durante el trabajo es habitual mojarse y ensuciarse, por lo que se recomienda llevar ropa a la que «no se tenga demasiado cariño» y, preferiblemente, botas. También es aconsejable llevar gafas de sol, crema solar y repelente de mosquitos.

Quienes participen deben estar preparados para pisar excrementos de cabras, ovejas, gallinas, patos y yeguas, aunque la experiencia puede resultar menos desagradable de lo que podría parecer inicialmente. Además, hay que recordar que se trata de un entorno rural, por lo que no se dispone del mismo nivel de confort, limpieza y comodidad que una vivienda ubicada en la ciudad.

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